Economía

Trump: del 'impeachment' al pulso por la Casa Blanca

  • Los demócratas blindaron en el Pleno de la Cámara el juicio contra el presidente
Donald Trump, durante un acto. Imagen de Reuters
Nueva York

La gestión política a golpe de tuit del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificará su brío en 2020. Mientras la mayor economía del mundo ha generado una media de 180.000 empleos mensuales y podría culminar el año con una expansión del 2,2%, según las proyecciones más recientes de la Reserva Federal, el inquilino de la Casa Blanca arrancará el nuevo ejercicio a la sombra de un juicio político en el Capitolio.

Escoltados por los artículos de abuso de poder y obstrucción al Congreso, los legisladores demócratas blindaron en el pleno de la Cámara de Representantes el impeachment contra el actual mandatario estadounidense, alegando que éste retuvo ayuda militar a Ucrania a cambio de que el país anunciara investigaciones contra Hunter Biden, el hijo del candidato demócrata y exvicepresidente de EEUU, Joe Biden, para su propio beneficio político y a expensas de los intereses estadounidenses.

Sin embargo, para que se materialice la destitución del presidente, el Senado necesita contar con al menos 67 votos a favor, algo que parece poco probable con la mayoría simple con la que cuentan los republicanos en la Cámara Alta. No obstante, esta situación irrumpirá de lleno en la campaña presidencial y la carrera por la nominación demócrata.

El proceso judicial contra el presidente puede entorpecer los esfuerzos de senadores demócratas como Bernie Sanders y Elizabeth Warren por salir airosos en los caucuses en Iowa el próximo 3 de febrero, el primer peldaño que comenzará a perfilar quién el delfín que plantará cara en las urnas a Trump el próximo 3 de noviembre.

Para el republicano, la estrategia para su reelección es bastante sencilla: esforzarse por recuperar y ampliar los 304 votos en el Colegio Electoral que le otorgaron la presidencia en 2016. Del lado demócrata, se perfilan numerosas estrategias que podrían otorgarle al candidato los 270 votos electorales, necesarios para ganar. Una clave para el éxito de Trump fue su rendimiento superior en algunos Estados del medio oeste, y un posible camino hacia la Casa Blanca para los demócratas radica en revertir algunas de esas ganancias.

En estos momentos, Biden, claro representante del establishment del partido, continúa liderando las encuestas a nivel nacional, frente al esfuerzo progresista aupado por Sanders y Warren. No obstante, no se puede pasar por alto la creciente popularidad de Pete Buttigieg, el alcalde de South Bend, Indiana, o la irrupción tardía del exalcalde de Nueva York y multimillonario empresario Michael Bloomberg.

Desde Wells Fargo Securities, su economista, Michael Pugliese, repasa algunas de las propuestas políticas sobre la mesa de cara a las elecciones del año que viene. El apoyo de Sanders y Warren a instaurar el seguro de salud público Medicare para todos los ciudadanos "se postula como uno de los cambios más caros propuestos de cara al presupuesto público".

Indica que si Trump ganase la reelección, "seguramente podríamos ver algún tipo de recorte fiscal adicional". Sin embargo, una victoria demócrata llegaría acompañada de cambios en la reforma implementada en diciembre de 2017, que redujo el impuesto de sociedades desde el 35% al 21%. Al hilo de las tensiones comerciales que han caracterizado la administración Trump, especialmente desde 2018, el economista de Wells Fargo señala a Biden "como el candidato que probablemente cerraría la guerra comercial con China".

Habrá que esperar al resultado electoral del próximo noviembre. Hasta entonces, el Gobierno estadounidense debe todavía firmar la Fase 1 de su acuerdo comercial con el gigante asiático y ahondar las negociaciones de la próxima ronda, donde los asuntos se postulan aún más complicados. Cualquier señal que indique una falta de compromiso por parte de Pekín amenaza con reanudar la escalada arancelaria.

Más allá de China, Washington también promete aumentar la presión a Bruselas. Los aranceles implantados por el caso Airbus tienen posibilidad de intensificarse si estos dos históricos aliados no avanzan en un mini-acuerdo, similar al rubricado con Tokio, que modere las crecientes asperezas a ambos lados del Atlántico.

Aunque la administración Trump perdió su oportunidad de imponer aranceles a la industria automotriz europea de hasta el 25% bajo la Sección 232 de la Ley de Comercio, la misma que avaló gravámenes al acero y al aluminio, aludiendo a una emergencia nacional, la Casa Blanca todavía tiene otras alternativas.

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