Economía

Bolivia afronta un vacío de poder con la incógnita de quién será presidente

Se recrudece la crisis en Bolivia. Evo Morales presentó su renuncia como presidente poniendo fin a trece años de mandato bajo la sombra de fraude en las elecciones y abandonado por las Fuerzas Armadas. Morales se proclamó vencedor tras un sospechoso parón en el recuento de votos que llevó a la OEA a iniciar una auditoría de los resultados. Se concluyó que que era "improbable estadísticamente" que Morales ganara los comicios en primera vuelta.

El todavía presidente anunció la celebración de elecciones. Sin embargo, la ola de protestas que invade el país desde hace casi 20 días y el abandono por parte de las Fuerzas Armadas forzaron su renuncia y la del vicepresidente Álvaro García Linera. Morales denunció un golpe de Estado y la existencia de una orden de aprehensión por parte de la Policía.

Vacío de poder

El Ejército y la Policía han sido la clave para provocar la caída de Morales. El hecho de que las Fuerzas Armadas pidieran la renuncia del presidente es paradójico, porque siempre han sido muy cercanas al Gobierno. "El aumento de las revueltas hace que se hayan ido alejando del Gobierno", asegura Carlos Malamud, catedrático de Historia de América en la UNED. "Las fuerzas del orden no se han movido con fines políticos, sino porque no han querido ser utilizadas por el Gobierno como arma represiva", explica.

El enfrentamiento con la Policía viene de lejos. Los casos de corrupción dentro del Cuerpo, que acabaron con el exjefe antidroga de Bolivia René Sanabria acusado de narcotráfico, hicieron que el Gobierno retirara funciones a la Policía. Esto causó malestar entre sus mandos, que sintieron que se estaba señalando a todos los agentes.

Con estos hechos, el país suramericano se enfrenta a un vacío de poder. El Artículo 169 de la Constitución de 2009 estipula que "en caso de impedimento o ausencia definitiva" del presidente, "será reemplazado en el cargo" por el vicepresidente, y a falta de este, por el presidente del Senado, y a falta de éste por el de la Cámara de Diputados. "En este último caso, se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de noventa días", añade el texto. Pero el gran problema es que el presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, y del Senado, Adriana Salvatierra, también presentaron su renuncia. Entonces, ¿a quién le corresponde asumir la presidencia? La llave está en la Asamblea Legislativa y tendrá que forzarse un acuerdo político, según asegura Carlos Malamud.

"Si prima la Constitución, el presidente saldría de la Asamblea Legislativa, y Jeanine Añez, segunda vicepresidenta del Senado, ya ha dado un paso al frente para presentarse", destaca. El economista Javier Santacruz cree que "habrá un gobierno de administración ordinaria, no con perfil político. La principal inquietud es ver cómo se preparan las elecciones, asegurándose de que sea un proceso limpio y ordenado".

Un futuro incierto

Santacruz considera que el primer paso que se debe dar para revertir la situación es llevar a cabo un proceso electoral limpio "que genere una nueva mayoría con la cual reconstruir las instituciones políticas y económicas erosionadas por Evo Morales". "Esto, no obstante, debe hacerse con una pacificación de los partidarios de Morales, lo cual no es fácil porque el principal factor de pacificación es la situación económica" añade. En ese sentido, Malamud opina que unos comicios no van a solucionar la fractura social por sí solos, pero "es la condición necesaria para sentar las bases de una reconciliación nacional".

Además, la marcha de Morales es un importante revés para Venezuela, ya que pierde a uno de los pocos aliados que le quedan en América Latina. Nicolás Maduro denunció que la vida de Morales "corre peligro" y llamó a "defender la democracia en el país". Con la caída de Morales, la gran cuestión es saber qué papel jugará ahora Argentina, aunque todavía es demasiado pronto para conocer la postura de Alberto Fernández respecto al régimen chavista y a Cuba. México, Venezuela y Argentina condenaron el supuesto golpe de Estado.

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JonS
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En Contra

Un escándalo la forma de dar la noticia por parte del elEconomista. Se ha extendido por Bolivia una acción terrorista por parte de los adversarios de Morales, sobre todo los provenientes del departamento de Santa Cruz, tradicional cuna de sus opositores. Estos terroristas están atacando domicilios y propiedades incluso de familiares de Morales y elEconomista calla como un bellaco. Claro !, no se trata de acciones de Nicolás Maduro, sino de sus amiguetes en Bolivia. Miserables.

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