Economía

Boris Johnson arranca la campaña para las generales con una inyección en sanidad

  • El primer ministro apuesta por reforzar los servicios públicos ante el Brexit

Ahora que por fin ha llegado a Downing Street, Boris Johnson tiene un plan para permanecer allí el mayor tiempo posible. Consciente de que cualquier planteamiento sobre el Brexit iba a conducir casi con toda seguridad a la convocatoria de unas nuevas elecciones generales, el nuevo primer ministro ha aterrizado en el puesto sabiendo que debe hacer campaña desde el día uno.

El Parlamento británico, por su composición actual, vive inmerso en un bloqueo que le impide avanzar en cualquier dirección. Todas las opciones que se han votado en esa cámara -ya sea la del acuerdo alcanzado por Theresa May con Bruselas, el modelo Canadá, la salida no negociada…- han sido tumbadas, por lo que se necesita una reconfiguración que permita alcanzar una mayoría.

Johnson, consciente de ello y de la animadversión que genera en la oposición, sabe que la posibilidad de que le presenten una moción de censura en los primeros días de septiembre es muy real. Por ello, y para adelantarse a los movimientos de sus contrincantes, ha decidido comenzar la carrera mucho antes de que ellos consigan siquiera decidir si quieren concurrir a las terceras elecciones generales en apenas cuatro años.

Si llega ese momento, estará preparado. Ha sabido anular, según las encuestas, el impacto del Partido del Brexit de Nigel Farage, que aprovechó la indefinición y la tibieza de May ante la salida de la Unión Europea para crecer y llevarse las elecciones europeas de finales de mayo. La consigna del nuevo premier de que el Reino Unido consumará el Brexit el próximo 31 de octubre con o sin acuerdo, ha provocado un terremoto en los mercados pero al mismo tiempo le ha permitido crecer entre el votante que apostó por el Leave en 2016.

Además, y para cumplir una de las promesas en las que se fundamentó la campaña de entonces, en la que el primer ministro fue uno de los grandes protagonistas por su carisma, Johnson anunciará hoy mismo más de 2.000 millones extra para el Sistema Nacional de Salud (NHS), aunque éste no será el único servicio público que recibirá una inyección monetaria extra.

Tiene pensado aprovechar estos meses para utilizar todos los fondos posibles de forma que en la conciencia del ciudadano británico cale la idea de que están preparados incluso para el peor escenario posible, que sería una salida sin acuerdo que lastraría la economía del país con al menos un 9,3% menos de crecimiento durante los próximos 15 años según informes del propio Gobierno.

Con esta apuesta por los servicios públicos, además, anularía la estrategia del partido laborista de cara a las generales, que sería la de atacarle por el impacto que tendría el no acuerdo sobre el ciudadano de a pie.

El líder de la oposición, Jeremy Corbyn, mantiene a los suyos paralizados por su propia indecisión acerca de si apoya o no la salida de la UE, un espacio que están aprovechando los liberal demócratas para crecer y proclamarse como el partido de la permanencia.

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