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¡Que pase el siguiente SUV! Le toca al Skoda Karoq

¡Que pase el siguiente! Tiempos intensos y curiosos los que está viviendo el mercado del automóvil a nivel, al menos, europeo. SUV, SUV y SUV. ¿Existen otras palabras? Probablemente sí: "eléctrico", "híbrido", autónomo... pero en ningún caso con la fuerza y con la insistencia en que el mercado ha abrazado los vehículos "todocamino" (al menos en su apariencia).

Primero empezamos con el goteo de primeros modelos, en muchos de los casos pioneros en cuestión de carrocería en la mayoría de las marcas (SEAT, Jaguar, Opel, incluso Maserati, Porsche y, en un futuro cercano... Ferrari). Esa fue la fase uno. La segunda, en la que nos encontramos justo ahora, nos está "completando" las familias SUV de cada marca, divididas en "pequeño", "mediano" y "grande".

Skoda ya presentó su SUV "grande" el año pasado, el Kodiaq, cuyas ventas están cumpliendo con creces con los objetivos. Pues justo ahora le toca el turno al hermano "de en medio", denominado Karoq (los fabricantes parecen haberse puesto de acuerdo para buscar los nombres más exóticos a este porrón de nuevos modelos). Y para "vender" el vehículo, la marca checa del Grupo Volkswagen ha decidido jubilar a uno de sus coches más pintones, y que una década atrás sorprendió a todos por su línea, su descaro y las sensaciones que transmitía, el ya añorado Skoda Yeti.

Un todocamino "de verdad"

El Karoq es un todocamino "de verdad" (aunque solo sea porque dispone de versiones con tracción total 4x4), de 4,38 metros de longitud y una carrocería que cumple a la perfección las reglas no escritas de lo que debe ser un coche, no ya solo un SUV, si quiere triunfar en el mercado automovilístico de hoy.

Nos encontramos, como no puede ser de otra forma, con un vehículo con un diseño muy al uso del segmento, pero con sus toques personales dentro de la línea estética de Skoda. El resultado es de una personalidad muy marcada, "emotivo y dinámico", según palabras de la propia marca, y con numerosos elementos cristalinos.

Otra "marca de la casa" del segmento es la amplitud interior (a la que ayuda el sistema Varioflex, heredado del Yeti, con tres asientos traseros individuales y desplazables), la del maletero, y un gran número de asistentes tecnológicos a la conducción, además de, por primera vez en la firma checa, un panel de instrumentos digital.

El Karoq estará disponible, antes de finales de año, con cinco motores, de entre 116 y 190 CV (cuatro de ellos nuevos).

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