Motor

¿Quién los inventó? 10 cosas que (quizá) no sabía de los limpiaparabrisas

Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina -comienza el próximo jueves 13 de abril-, muchas personas han organizado ya sus escapadas y gran parte de los traslados se harán por carretera.

No obstante, en primavera las condiciones del clima suelen ser muy cambiantes, con numerosas precipitaciones en toda la geografía española, por lo que uno de los elementos del coche que se debe 'mimar' son las escobillas. Los limpiaparabrisas pasan desapercibidos habitualmente, sin embargo, su buen estado es elemental para gozar de una seguridad óptima en carretera en todo momento.

Por este motivo, desde Carglass han lanzado como cada año la 'Semana Santa Segura', en la que se recogen diez curiosidades para conocer más acerca de este histórico componente y, además, contar con alguna recomendación para tenerlos en perfecto estado antes de afrontar un viaje.

1. El invento de los limpiaparabrisas: se atribuye a tres inventores, que tuvieron la misma idea en 1903: Mary Anderson, Robert Douglas y John Apjohn. Sin embargo, es la estadounidense Mary Anderson quien se ha llevado el mérito de esta invención, pues su sistema fue el primero en ser eficaz y sobre él se basaron los de la mayoría de los fabricantes de la época. Este mecanismo se operaba con una palanca dentro del vehículo y el brazo de resorte se movía hacia atrás y hacia adelante, con un contrapeso que aseguraba el contacto entre la escobilla y el cristal. La patente de este sistema, número 743.801, se aprobó por la Oficina de Patentes de los EE.UU el 10 de noviembre de 1903.

2. Los primeros limpiaparabrisas intermitentes los inventaron Raymond Anderson (en 1923, patente US 1.588.399); John R. Oishei Etal (patente US 2.987.747); y John Amos (patente US 3.262.042). Pero fue Robert Kearns quien en 1963 inventó el sistema que se popularizaría. Este profesor universitario de Detroit le presentó el diseño a Ford, que lo rechazó, aunque luego ofreció un sistema similar en sus coches. Kearns demandó a Ford en 1978 y a Chrysler en 1982 por infracción de patentes. Ford llegó a un acuerdo y le indemnizó con 10,1 millones de dólares. Con Chrysler litigó hasta el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, ganando el juicio en 1995 y recibiendo 30 millones de dólares como indemnización.

3. La primera escobilla de caucho la desarrolló Tri-Continental en 1917, con un mecanismo de dos piezas se hizo popular en los automóviles de la época.

4. El Citroën 2CV disponía, originalmente, de un sistema de limpiaparabrisas mecánico conectado a la transmisión mediante un cable con el que también funcionaba el velocímetro. Cuando el coche estaba parado, los limpiaparabrisas no funcionaban, y había que accionarlos manualmente con una palanca. Hasta 1962 no se introdujeron los limpiaparabrisas eléctricos en este modelo. Otro Citröen, el SM de 1970, fue el primer automóvil que incorporó limpiaparabrisas automáticos en función de la lluvia, con un ingenioso sistema.

5. Bosch tiene la fábrica de escobillas más grande del mundo en Tienen (Bélgica), que produce cerca de 55 millones de escobillas y 8 millones de brazos limpiaparabrisas al año.

6. Unas escobillas realizan más de 750.000 barridos del parabrisas en su vida útil, lo que supone limpiar la superficie de 80 campos de fútbol. Se recomienda sustituirlas una vez al año o cuando comienzan a aparecer franjas o superficies veladas en el campo de visión al accionarlos. Si hacen ruido en cada movimiento, hace mucho que tenían que haber sido cambiadas.

7. El desgaste de las escobillas procede, en primer lugar, de soportar las inclemencias climáticas: fluctuaciones de temperatura entre -30°C y 80°C, y exposición a la luz solar directa. Los coches que duermen en garaje conservan mejor sus escobillas que los que soportan el frío y la incidencia directa del sol. En segundo lugar, el desgaste se ocasiona por la propia fricción contra el cristal, que se acentúa con la suciedad, insectos, hielo...

8. Lo más aconsejable es que las escobillas sean instaladas por un profesional, pues una mala colocación puede ocasionar ralladuras en el cristal. Si esto no fuera posible, las escobillas Bosch tienen un código QR en el paquete, que al escanearlo con el Smartphone lleva a vídeo que explica su correcta instalación.

9. Para que las escobillas mantengan su eficacia durante el mayor tiempo posible, es aconsejable limpiarlas periódicamente con un detergente y esponja -al menos, una vez al mes- para eliminar cualquier adherencia que interfiera en el barrido.

10. No es recomendable accionar los limpiaparabrisas cuando el cristal está helado, o acumula mucho polvo o tierra, pues se daña la superficie de las escobillas. Utilizar un líquido limpiarabrisas mejora la eficacia y duración de las escobillas. | Un truco para quitar el hielo sin rascar.

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