Motor

Zwickau: la factoría de Volkswagen que marca el futuro eléctrico de la automoción

  • La inversión en la reconversión de la factoría de Zwickau ha ascendido a 1.200 millones
  • El primer Volkswagen ID.3 salió de Zwickau el pasado mes de noviembre
  • VW, pionero en la reconversión de una fábrica de combustión a una factoría 'full-electric'
El primer Volkswagen ID.3 que salió de la fábrica de Zwickau

Alemania en general, y Volkswagen en particular, demuestran con la reciente inauguración de la reconversión de la factoría de Zwickau (Sajonia) que tienen muy claro por dónde hay que tirar en el futuro de la automoción a nivel mundial.

En el verano de 2018, el Grupo Volkswagen inició la reconversión de la factoría de Zwickau, en la que se ha producido, entre otros, el modelo más exitoso de los últimos 40 años de la firma, el Golf. Con una inversión de 1.200 millones de euros, el Grupo confirma su absoluta intención de afrontar el futuro eléctrico de la automoción: con fortísimas inversiones en la reconversión y nueva construcción de factorías de vehículos eléctricos.

De hecho, la intención de los responsables del Grupo Volkswagen es invertir en los próximos años un total de 44.000 millones de euros en "la movilidad del futuro", de los cuales 30.000 millones estarán destinados en exclusiva a la e-Mobility, la movilidad eléctrica que nació con la crisis económica de 2008, y que no va a hacer más que reafirmarse con esta segunda crisis mundial del coronavirus.

El reciente anuncio del cierre de las tres factorías de Nissan en Barcelona ha puesto el foco en el peligro que corre una industria, la automovilística, que en España es muy importante, pues supone el 10% del PIB y el 9% del empleo. La huida de Nissan de España, de la que ya se hablaba antes de la pandemia, supone un duro golpe a la principal industria de producción de nuestro país, que no olvidemos es la segunda de Europa, solo detrás de Alemania, y la octava del mundo.

El gran problema que tiene la industria automovilística española no es solo el carecer de una marca sede española (Seat pertenece al Grupo Volkswagen), sino que sus 17 fábricas (a partir del 1 de enero próximo 16) no están desde luego preparadas para el futuro de la nueva movilidad, que como todos sabemos será electrificada, primero, y después cien por cien eléctrica.

Zwickau, el espejo alemán

Por ello, el espejo alemán bien puede ser el que nos devuelva la imagen de lo que habría que plantearse hacer, o reformar, en España. Un país que va a sentir en sus más profundas carnes la puñalada trapera de la crisis económica que va a llegar paralela a la pospandemia. Y el mejor ejemplo es sin duda la experiencia alemana con la reconversión de la factoría de Zwickau, la primera de toda Europa que está dejando atrás el pasado-presente de los vehículos de combustión para abrazar el presente-futuro de las propulsiones eléctricas, personificadas en su primer producto, el muy esperado Volkswagen ID.3.

Panorámica actual de la factoría de Volkswagen en Zwickau (Sajonia, Alemania)

El modelo que estrena la nueva factoría de Zwickau, y el primer modelo de Volkswagen completamente nuevo e integralmente eléctrico, vio la luz con la salida de la cadena de montaje de su primera unidad el 4 de noviembre de 2019. Ese día, la canciller alemana, Angela Merkel, justificó con su presencia el total y absoluto apoyo del Gobierno alemán a la nueva modalidad, personificado en el grupo automovilístico líder del mercado europeo, y uno de los más grandes a nivel mundial.

Tradición sobre ruedas

La planta de Volkswagen en Zwickau vio la luz a finales de 1989, en la nueva normalidad que se instituyó en Alemania a raíz de la caída del Muro de Berlín. Zwickau, una pequeña localidad en plena Sajonia, y no muy lejana a Leipzig, fue una de las primeras ciudades alemanas en la que se estableció la industria del motor a principios del siglo XX. Y con una figura fundamental, August Horch, que en 1909 fundó su segunda compañía, que denominó con la traducción de su apellido al latín: Audi.

El canciller alemán Helmut Kohl inaugura la planta de Zwickau en 1989

Tras muchas vicisitudes en el animado siglo pasado en Alemania, la reunificación de finales de siglo animó al Grupo Volkswagen a retornar a Zwickau con la construcción de una gran planta, de la que salió otro mito de la automoción de los últimos años: el Polo.

Al utilitario de Volkswagen se unieron varias versiones del Golf, entre ellas el CitySTROMer en 1994, el primer Golf completamente eléctrico, en unos tiempos en los que la electrificación se veía como una alternativa de futuro a largo plazo.

Y esta primera experiencia con los kilowatios debió ser lo suficientemente alentadora para que, un cuarto de siglo después, Volkswagen haya elegido Zwickau para iniciar el nuevo futuro eléctrico de la compañía, convirtiendo la planta sajona en la primera de Europa que se reconvierte en su totalidad en una factoría de coches eléctricos.

Dos líneas de montaje

El inicio de la producción del Volkswagen ID.3 en noviembre pasado inauguró la electrificación de una de las dos líneas de montaje de Zwickau, que a estas alturas todavía produce el Golf Variant de combustión en la segunda línea, que también será reconvertida a full-electric a finales de este año 2020. Antes de la maldita pandemia, las intenciones de Volkswagen eran producir nada menos que 100.000 unidades del ID.3 este mismo 2020. El modelo, que está previsto empezar a comercializarse este mismo verano que está a punto de llegar, es la punta de lanza de la primera fase de la ofensiva eléctrica del Grupo, que tiene, o al menos tenía, previsto alcanzar la producción de 330.000 unidades en Zwickau a finales de 2021, tras agregar otros cinco modelos a la cadena de montaje, entre otros el Volkswagen ID.4, el Audi Q4 e-tron y el Seat El-Born, el primer modelo de la firma española del Grupo alemán full-electric desde su concepción.

Vista aérea de la primera factoría de Europa reconvertida a producción 'full-electric'

Y esto es solo la punta del iceberg de la ofensiva eléctrica de Volkswagen, que como hemos escrito se va a gastar 30.000 millones de euros en esta década en la movilidad eléctrica. Fruto de esta megainversión será una producción de 22 millones de vehículos eléctricos hasta 2028, un total de 70 nuevos modelos o versiones electrificadas en 2030, y la ecológica intención de reducir la mancha global de CO2 de los 100 millones de vehículos Volkswagen que hoy circulan por todo el mundo. Si ahora mismo todos los Volkswagen juntos emiten el 1% del total de CO2 del planeta, se pretende reducir esta mancha en un 30% en 2025, y acabar con toda ella en el año 2050.

'Obreros tecnológicos'

¿Y cómo se reconvierte una planta de las dimensiones de Zwickau? Como ya hemos dicho, la adaptación de la planta de Sajonia al futuro eléctrico se ha realizado sin interrumpir la producción de vehículos de combustión en una de sus dos cadenas de montaje. La inversión de 1.200 millones de euros, en su vertiente arquitectónica, se ve en la construcción o remodelación de hasta 12 edificios en todo el complejo de Zwickau. Y en especial, la zona de prensado, en el que los robots industriales dan forma a las diferentes partes del chasis del modelo a partir de gigantescas bobinas de acero de 20 toneladas. Tan solo esta parte de la producción ha necesitado una inversión de 75 millones de euros.

Algunos de los 1.700 robots que operan en la factoría de Volkswagen

Hablando de robots, son más de 1.700 los obreros tecnológicos que operan en todos los procesos de ensamblaje de los modelos eléctricos, con el ID.3 como debutante. A la par, más de 500 sistemas de transporte autónomos se encargan de la logística de la distribución de piezas por el complejo de Zwickau.

Los 8.000 trabajadores de Zwickau han tomado parte activa en la reconversión de la factoría, con un intenso programa de formación que ha sumado más de 13.000 jornadas en total. Una enseñanza que ha incidido en el carácter absolutamente sostenible de la nueva Zwickau, que no solo se dedicará en exclusiva a partir de 2021 a la fabricación de vehículos eléctricos, sino que toda su producción es absolutamente neutra en cuestión de carbono. Y de hecho, las emisiones que sean imposibles de evitar se verán sobradamente compensadas con el proyecto climático Katingan Mataya Forest Protection en las selvas de Borneo, en Asia.

Un trabajo en equipo

Al inicio de su producción, el Volkswagen ID.3 ha nacido gracias al trabajo en equipo de hasta seis núcleos de automoción de Volkswagen en Alemania: Wolfsburgo (desarrollo integral del proyecto), Braunschweig (baterías), Salzgitter y Dresden (componentes), Kassel (motores eléctricos), y por supuesto Zwickau (ensamblaje final). Además, 50 compañías externas están también involucradas en el proyecto ID.3. La idea es que, en un futuro cercano, en Zwickau también se puedan fabricar las baterías de los modelos eléctricos que producirá.

En resumen, la experiencia de Volkswagen en Zwickau tiene que servir de referencia para el resto de grupos automovilísticos de afrontar, con todas las consecuencias, un futuro eléctrico que ya es presente. Un proceso que en España se confirma día a día, cierre a cierre, que es ya bastante urgente.

El Volkswagen ID.3, el modelo que comienza la nueva era eléctrica en la firma alemana

Volkswagen ID.3, el futuro eléctrico, hoy

La primera unidad del Volkswagen ID.3 salió de la cadena de montaje de Zwickau el 4 de noviembre de 2019, en presencia de Angela Merkel. El primer 'full-electric' de Volkswagen es un 'turismo elevado' de 4,26 metros de longitud, cinco motores con autonomías entre 330 y 550 kilómetros, y que está a la venta a partir de 30.000 euros. Llega este mismo verano.

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