Coches

¿Sabría cómo subir una duna de 100 metros de altura? Aquí van las claves

  • Sacar aire de las ruedas, pues a menor presión, mayor agarre
  • Hay que entrar con una inclinación diagonal en primera o segunda
  • Nunca se debe frenar en plena subida

Es muy probable que la gran mayoría de los conductores no tengan que enfrentarse nunca a la experiencia de tener que conducir por una duna. Un servidor, sin embargo, se lo encontró de improviso, aunque no con un coche, sino con un quart. Y la experiencia no fue muy satisfactoria, incluso supuso un riesgo innecesario.

En cualquier caso, nunca está de más saber cómo deberíamos enfrentarnos a una duna aunque nunca vayamos al desierto. Así, Seat ha sometido al más grande de sus SUV, el Tarraco a la prueba de subir una duna de 100 metros.

Aunque a simple vista no parecen muchos, si se suma una inclinación de 60 grados y toneladas de fina arena bajo las ruedas, el reto se complica. ¿Cómo llegar hasta la cima de una montaña de arena sin quedarse en el intento? Stefan Ilijevic, responsable de Pre-desarrollo, Patentes e Innovación de Seat, da las claves.

Menos presión, más agarre: "Si vamos a conducir en dunas lo primero que debemos hacer es bajar la presión de los neumáticos unos 1,5 bares", explica Stefan Ilijevic. Al hacerlo, se consigue un mayor contacto con la superficie con el fin de mejorar la tracción para avanzar.

Asistentes a punto: Desde luego, si alguna vez hay que enfrentarse a semejante desafío, mejor que sea en un todoterreno que dispone de dispositivos que permitan hacerlo con éxito. El Tarraco ofrece diversos asistentes para adaptar la conducción al tipo de terreno. Para superar la duna, lo adecuado es desactivar el Control Electrónico de Estabilidad (ESC), y así evitar que se bloqueen las ruedas y sigan buscando la tracción del terreno.

Versatilidad 4x4: Imprescindible para este reto, contar con un vehículo con tracción a las 4 ruedas. "De los 6 modos de conducción con los que cuenta el SUV de SEAT, en este caso hay que activar el off road, que es el modo más versátil para conducir en todo tipo de terreno", apunta el ingeniero de Seat.

Marchas cortas: Al entrar en la duna hay que hacerlo con una inclinación diagonal y siempre acelerando, olvidar las marchas largas y usar solo la primera o la segunda, ya que se necesita la máxima potencia ante subidas pronunciadas en terrenos inestables.

No frenar en subida: Durante el ascenso nunca hay que pisar el freno o se corre el riesgo de quedarse encallado. Solo frenar cuando el vehículo ya haya pasado la parte central de la cima de la duna. Una vez allí, aprovechar la inercia para coger la siguiente.

Velocidad constante: "Para evitar quedarse atascado siguiendo las roderas de otros coches que hayan seguido el mismo camino, hay que cogerlas ligeramente desplazados y conducir a una velocidad de entre 20 y 30 km/h", afirma Ilijevic. Es importante conducir con suavidad para no arrastrar arena y generar una duna enfrente del vehículo.

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