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La UOC lidera un proyecto europeo para consolidar refugios climáticos resilientes en entornos escolares

  • La investigación COOLSCHOOLS analizará el impacto transformador de intervenciones para la acción climática en escuelas de Barcelona, Bruselas, París y Róterdam
Barcelona

Las consecuencias del cambio climático son cada vez más frecuentes y acusadas, especialmente en zonas como el Arco Mediterráneo. Esta situación ha provocado un incremento de los riesgos derivados de fenómenos como las olas de calor, las sequías o el aumento de la temperatura en las ciudades.

Para diseñar posibles estrategias sociales que puedan contribuir a mitigar el cambio climático, adaptarnos a él y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, en particular de los niños y niñas, se ha puesto en marcha el proyecto europeo COOLSCHOOLS. Esta investigación de tres años, coordinada por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), examina el potencial transformador de soluciones basadas en la naturaleza en entornos escolares europeos mediante la puesta en marcha de varias acciones, como la consolidación de refugios climáticos en centros educativos. En total, este proyecto está formado por dieciséis socios, entre ayuntamientos europeos, universidades, centros de investigación, asociaciones y cooperativas sociales, y organizaciones internacionales.

"COOLSCHOOLS pretende investigar qué tipo de oportunidades ofrecen las intervenciones que se están haciendo en patios y entornos escolares de Barcelona, Bruselas, París y Róterdam", detalla Isabel Ruiz Mallén, líder de este proyecto e investigadora Ramón y Cajal del Urban Transformation and Global Change Laboratory (TURBA) de la UOC, un grupo que centra su labor en analizar las transformaciones urbanas socioambientales y tecnológicas con una perspectiva crítica e interdisciplinaria.

De este modo, las actuaciones propuestas en el marco de este proyecto pionero pretenden comprender los factores y potenciales de estas intervenciones para impulsar cambios socioecológicos hacia la sostenibilidad urbana, la resiliencia climática, la justicia social y la educación de calidad, con el fin de convertir a la comunidad educativa en dinamizadora de los distritos municipales.

Estas intervenciones se fundamentan en soluciones basadas en la naturaleza. Es decir, son acciones que se estructuran y se llevan a cabo en función de los servicios que aportan los ecosistemas para afrontar los retos de la sociedad actual, como el cambio climático, la contaminación y sus riesgos. Por ejemplo, el incremento de las zonas verdes y las zonas de sombra, el uso de materiales más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente o la instalación de más puntos de agua son algunas de las actuaciones basadas en este concepto.

Soluciones para proteger ante los riesgos del cambio climático

En concreto, en el caso de Barcelona, situada en el Arco Mediterráneo y una de las áreas geográficas más afectadas por el cambio climático, se van a examinar las acciones destinadas a lidiar con los efectos de la subida de las temperaturas o el aumento de las olas de calor, como la ampliación de las zonas verdes y las zonas de sombra y la instalación de surtidores de agua en los patios y entornos escolares.

"Las soluciones que se están implantando pretenden proteger a los niños y niñas frente a estos y otros riesgos derivados del cambio climático, y mejorar la adaptación de los centros educativos a este nuevo contexto", apunta Ruiz Mallén. La idea es consolidar espacios en los que el alumnado pueda "aprender y estar a gusto" en un contexto de incremento de las temperaturas, así como minimizar el impacto de las emisiones de gases de efecto invernadero en estos entornos educativos.

Además, se está llevando a cabo otro tipo de intervenciones, como la mejora de las áreas de juego y la instalación de más puntos de agua y de un mobiliario más sostenible, desde distintas perspectivas, como la perspectiva de género. "Lo que queremos ver a partir de las actuaciones que se están implementando en estas cuatro ciudades es el impacto que tienen estas intervenciones en términos de sostenibilidad urbana, resiliencia al cambio climático, justicia social y fomento de la educación de calidad", describe la experta.

Enfoque multidisciplinario

El personal investigador va a estudiar la combinación de todas estas intervenciones desde un enfoque multidisciplinario. Así, va a tenerse en cuenta el impacto que los cambios en el uso del suelo tienen en materia de biodiversidad y también en términos de salud, seguridad y gobernanza. "La puesta en marcha de esta investigación va a permitirnos evaluar aspectos como la relación entre el reverdecimiento de los espacios en los patios y el desarrollo cognitivo del alumnado, el aumento de los insectos polinizadores o el acceso a estos refugios climáticos y su uso de por parte de la comunidad, entre otros muchos aspectos", explica la investigadora de la UOC. "También vamos a investigar el potencial de las transformaciones en el ámbito educativo, y con todo el conocimiento que vaya generándose desde las diferentes perspectivas, podremos generar guías y aplicaciones para sacarle más partido a su potencial, tanto en lo que respecta a la inclusividad como a la mejora del bienestar y el aprovechamiento de las oportunidades de aprendizaje en términos de resiliencia climática", recalca Ruiz Mallén.

En este aspecto, el grupo de investigación de la UOC va a liderar el análisis centrado en la transformación de la gobernanza, que tiene como objetivo estudiar y determinar en qué condiciones los refugios climáticos en entornos escolares pueden permitir prácticas de gobernanza hacia la transformación urbana que garanticen la inclusión y el poder compartido entre los distintos agentes implicados.

De este modo, estas transformaciones socioeconómicas en los patios escolares aspiran a ser dinamizadoras de los cambios sociales en los distritos urbanos y servir de catalizadores para llegar a transformar también los hogares y el vecindario. Así, en este proyecto también están implicados los gobiernos y varias cooperativas locales, además de otras asociaciones y organizaciones sociales. "La participación de todos estos agentes es necesaria y fundamental para lograr los objetivos que perseguimos con COOLSCHOOLS", concluye la investigadora líder del proyecto.

COOLSCHOOLS cuenta con una financiación de más de 1,5 millones de euros aportados por el fondo europeo Urban Transformation Capacities (JPI Urban Europe), en el que participa la Agencia Estatal de Investigación (AEI).

Esta investigación de la UOC favorece los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) 3, salud y bienestar; 4, educación de calidad; 11, ciudades y comunidades sostenibles; y 13, acción por el clima.

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