Ecoaula

La revolución digital del sector educación

  • La digitalización ha cambiado la forma de relacionarse con los alumnos
Madrid

Los avances en tecnología están impactando y cambiando por completo el sector educación. Los estudiantes están llevando sus propias expectativas de lo digital a las escuelas y universidades y esto se traduce en que la experiencia de los alumnos es un factor crítico para las instituciones educativas. Estas deben comprender que tienen una nueva generación de alumnos con los que necesitan conectar y una gran cantidad de organizaciones con las que no tienen más remedio que competir.

¿Cómo pueden las organizaciones desarrollar mejores relaciones con sus estudiantes antes incluso de que comiencen a serlo?

La digitalización ha cambiado la forma de relacionarse con los alumnos, potenciales y reales, lo que ha provocado que las empresas dedicadas a la educación se enfrenten a nuevos retos que inevitablemente afectan a sus procesos de gestión y a los profesionales que los llevan a cabo.

Las nuevas necesidades de las instituciones educativas pasan por mejorar la relación con los estudiantes a través de una comunicación más eficiente y optimizar la atención con los posibles nuevos alumnos para aumentar sus ratios de conversión. Una vez que se convierte en alumno, la institución debe tomar medidas significativas para mantener el engagement durante todo su ciclo de vida. La relación puede continuar creciendo a medida que los alumnos o ex alumnos busquen servicios adicionales, como un programa de posgrado, educación continua o actividades de networking. La tecnología ayuda a estas organizaciones a mantener una relación activa con el alumno a lo largo del tiempo ayudando a entender sus necesidades, desde el momento en que buscan la mejor opción para formarse, hasta que se convierten en alumni.

Sin embargo, el sector se enfrenta, además, a otros retos relacionados con el ecosistema digital. Tratamos una generación que tiene más conocimiento, más acceso a información y más experiencia digital que ninguna otra, los estudiantes esperan aprender usando métodos que se adapten a sus preferencias personales y al ritmo que hayan elegido, lo que exige transformar los procesos educativos hacia la digitalización de contenidos y la creación de entornos virtuales de aprendizaje.

En este sentido, la tecnología debe ser el pilar en el que apoyar la transformación del sector formativo. Con esto nos referimos, por un lado, al uso de Big Data, Inteligencia Artificial y Machine Learning para el almacenamiento y la interpretación de la información disponible sobre los alumnos con el objetivo de ofrecerle una atención de calidad y un aprendizaje adaptativo, que permita a las empresas crear relaciones personalizadas con los estudiantes.

Además, la integración de estas tecnologías en los sistemas de gestión del sector formativo permite realizar un análisis predictivo de toda la información recogida del alumno para una toma de decisiones acertada y alineada con las nuevas necesidades del sector. Así, la tecnología nos permite realizar lead scoring o propensión a la compra basada en la información del alumnado y un análisis del sentimiento de los estudiantes.

Por todo ello, contar con soluciones tecnológicas que tengan en cuenta la nueva realidad educativa y ayuden a gestionar de forma ágil y eficiente los procesos y la relación con un nuevo consumidor (alumno), es la única estrategia para ser competitivos en un sector tan exigente.

En términos de conversión, estas soluciones permiten mayores posibilidades de configuración, facilitan la integración de formularios en los activos digitales de la empresa, y la definición de procesos de negocio que diferencian fases, documentación y acciones en función de los cursos o programas, aumentando la profesionalización de la atención, esencial para la captación de nuevos alumnos.

En lo referente a la comunicación con los alumnos, destacan la automatización que permite ofrecer la información más adecuada en función de la situación temporal y personal concreta de cada estudiante y la posibilidad de crear un portal del alumno que facilite la conversión y agilice la gestión de los procesos y el pago del curso.

En definitiva, es razonable esperar que los estudiantes se sientan atraídos por aquellas instituciones educativas que estén liderando la era digital; aquellas que estén al día de las nuevas tendencias en tecnologías emergentes y tengan la capacidad de aprovechar todo su potencial para impulsar mejores resultados tendrán un valor diferencial clave.

Atendiendo a su etimología, más que nunca hay que entender la educación como educere (sacar de dentro a fuera) más que como educare (alimentar, llenar de conocimientos). La clave estará en saber adaptarse a las expectativas de cada alumno y sacar su máximo potencial para llevarlo a su pleno desarrollo. Y, definitivamente, la tecnología es un medio necesario para conseguirlo.

Elaborado por Mª Jesús Llorente, Sales & Marketing Director Prodware Spain

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0