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La fobia escolar existe: ¿qué la causa y cómo se trata?

  • El psicólogo Jorge López Pérez Vallejo explica en qué consiste la fobia escolar
Madrid

Este mes de septiembre han dado comienzo las clases escolares, y aunque de manera general se dice que los niños no quieren volver al colegio, existen casos en los que realmente es así: se trata de fobia escolar, y puede suponer un verdadero problema.

El psicólogo Jorge López Pérez Vallejo, experto en trastornos de ansiedad, fóbicos y obsesivos, explica que la fobia escolar se muestra como un temor intenso y prolongado en el tiempo ante la idea de tener que ir al colegio. Como síntomas, añade que "los niños presentan un intenso malestar emocional: ansiedad, irritabilidad, o incluso un exceso de molestias físicas (vómitos, dolor de cabeza, dolor de tripa, problemas para dormir) ante la idea de asistir a clase". Es decir, la ansiedad aparece de manera continua, y no solo ante situaciones de más estrés, como puede ser una presentación o un examen.

La ansiedad aparece de manera continua, y no solo ante situaciones de más estrés.

Es importante llevar a cabo un adecuado diagnóstico diferencial de la fobia escolar con el fin de no confundirla con otros problemas emocionales y conductuales con los que puede compartir algunas manifestaciones en común, "como el trastorno por ansiedad de separación, que suele aparecer antes que la fobia escolar, ante cualquier circunstancia que implique separarse de las figuras de apego; como la fobia social, que aparece ante cualquier situación en la que exista relación social; o la depresión infantil", aclara el psicólogo.

¿Y qué puede causar este tipo de fobia? No hay una respuesta clara, pero sí existen motivantes que pueden provocar un miedo incontrolable en algunos niños ante la posibilidad de no cumplir con lo que creen que se espera de ellos. "Puede verse motivada por diferentes factores, como la propia presión o miedo a no conseguir los objetivos escolares o las expectativas que sienten que sus padres han puesto en ellos; o situaciones de tensión provocadas por parte de otros compañeros. Las conductas agresivas o de intimidación activan miedos en el niño o niña que, si los padres no identifican a tiempo, pueden llevar a estadios lógicos de fobia escolar", apunta el psicoterapeuta.

El papel de los padres es el más importante, que tienen que intentar identificar el problema de su hijo.

En estos casos, el papel de los padres es el más importante, que tienen que intentar identificar el problema de su hijo y comprender qué puede estar ocurriendo, para poner solución. En el caso de que no puedan hacerlo solos, siempre pueden pedir ayuda profesional. En el caso de la Terapia Breve Estratégica, "reestructuraremos la percepción fóbica para hacer sentir al niño o a la niña los efectos reales que esta provoca, y sobre el hecho de que seguir evitando la situación solo confirma la propia incapacidad y empeora la situación. Con los padres también trabajamos directamente, rompiendo conductas y dando soluciones a los problemas de los niños y niñas que han hecho que se haya llegado a ese estado de fobia", ilustra López Vallejo.

Por tanto, la fobia escolar existe como tal, y puede encontrarse un tratamiento adecuado que ayude a mejorar hasta hacerla desaparecer, para tranquilidad de niños, padres y profesores.

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