Deporte y Negocio

La Copa Libertadores en el Santiago Bernabéu, un regalo con riesgos para la carrera al Mundial 2030

  • España presume de la confianza depositada ante el fracaso de la CONMEBOL
  • Pedro Sánchez y Luis Rubiales se involucran en la recepción de un partido difícil
  • Un fin de semana repleto de eventos, todo un desafío para la seguridad
Foto: Getty.

En una decisión sin precedentes, la CONMEBOL (confederación sudamericana de fútbol) decidió este jueves que la vuelta de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors se dispute el 9 de diciembre en el Santiago Bernabéu. Una medida que ha requerido de la aprobación de la propia CONMEBOL, la FIFA, la UEFA, la RFEF (Federación Española de Fútbol) y el Real Madrid y que tiene un contexto tras de sí que podría beneficiar al fútbol español a medio y largo plazo, aunque para ello tenga que correr riesgos.

Ante un problema como el surgido tras los incidentes del pasado 24 de noviembre, en los que la hinchada de River apedreó el autocar de Boca provocando una descontrolada reacción de la policía con gases lacrimógenos que dejaron varios heridos en el plantel 'xeneize' y que derivaron en disturbios callejeros y la suspensión del partido, la CONMEBOL apenas tenía opciones. La alternativa de jugar en Argentina se descartó a comienzos de semana, y el evento no dejó de percibirse como una carga demasiado peligrosa. La FIFA, que ha seguido de cerca el proceso (su presidente, Gianni Infantino, estuvo en el palco de La Bombonera, estadio de Boca, en la ida), deseaba una salida rápida, y tras descartarse a Doha, Asunción e incluso Miami, apareció en el horizonte la idea de jugar el encuentro en Madrid.

El presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, confesó que fue una conversación con Florentino Pérez la que precipitó los acontecimientos. La predisposición del presidente del Real Madrid a prestar el Santiago Bernabéu a coste cero fue el resorte para el organismo sudamericano. La FIFA y la UEFA dieron luz verde, al igual que una RFEF y un Gobierno, el de Pedro Sánchez, que han recibido un regalo asumido con entusiasmo a pesar de sus aristas afiladas y con un importante significado de cara a los próximos años. 

Sin candidatura oficial, España, puede que con Portugal y con Marruecos, se ha lanzado a la pelea (tanto a nivel deportivo como gubernamental) para albergar el Mundial de fútbol de 2030. Una presentación avalada por Gianni Infantino frente al presidente español el pasado mes de septiembre, y que tendría un especial espaldarazo a raíz de los hechos de los últimos días. Resulta significativo el papel de la RFEF, acudiendo al rescate de una CONMEBOL que sí se ha ofrecido oficialmente (en Uruguay, Argentina y Paraguay) a alojar la cita mundialista.

Así, las circunstancias contraponen a una candidatura constatada, la sudamericana, con una de sus integrantes incapaz de garantizar la organización de una final de Libertadores ni la seguridad de deportistas y espectadores, frente a otra, aspirante, que en el último momento representa una opción fiable sobre el papel.

Los dirigentes a nivel político y futbolístico del Estado asumieron los galones inmediatamente e incidieron en el músculo español para poder afrontar el reto. Si Pedro Sánchez anunció la disponibilidad española antes del comunicado de la CONMEBOL (precisamente, de camino a una reunión del G-20 a una Buenos Aires que escenificó el fracaso en la vuelta de la Libertadores), la RFEF, tras hacerse oficial el anuncio, recalcaba "su experiencia en eventos de esta envergadura al servicio de la final del torneo de clubes más prestigioso de América" y hacía gala de que "la decisión avalada por FIFA, UEFA y CONMEBOL muestra una confianza en el poder de organización del fútbol español".

Tanto uno como otro también tocaron el riesgo principal al que se expone España acogiendo un partido de estas características y que arrastra una suspensión por violencia: cómo organizar un evento de tal magnitud y con el dispositivo de seguridad que requiere en un cortísimo plazo de tiempo, apenas 10 días.

"Tenemos unos cuerpos y fuerzas de seguridad muy cualificados que tienen que trabajar en coordinación con la CONMEBOL y la Federación y lo vamos a hacer", aseguraba Rubiales en una entrevista a EFE tras la decisión de la CONMEBOL. En estas declaraciones, el presidente de la RFEF reconocía, no obstante, que "obviamente nunca se puede decir que no vaya a haber problemas". Pedro Sánchez también hacía referencia, en su apunte aceptando la propuesta de acoger el partido, a que "las FCSE (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado) y los servicios implicados, con amplia experiencia en dispositivos de este tipo, trabajan ya en el despliegue necesario para garantizar la seguridad del evento".

Deberán hacer frente a diferentes circunstancias: la posible llegada de hinchas violentos, con un perfil más peligroso que el de los radicales españoles, que (a diferencia de lo que suele ocurrir en Argentina) tendrán que coincidir en el mismo recinto y la misma ciudad con aficionados del equipo rival y todo en un fin de semana en el que habrá cuatro acontecimientos deportivos más.

Madrid acogerá la final de la Copa Libertadores, dos partidos de LaLiga y dos de Liga Endesa en pleno puente de la Constitución

El derbi madrileño Leganés-Getafe del viernes 7, el Atlético de Madrid-Alavés del sábado 8, el Estudiantes-San Pablo Burgos el domingo por la mañana y el Real Madrid-Herbalife Gran Canaria que se jugará ese mismo día a las 19.30 horas y que coincidirá con la final de la Libertadores a tan solo cuatro kilómetros de distancia obligarán también a nuevos dispositivos de seguridad en pleno puente de la Constitución y la llegada de turistas a la capital en una de las fechas de mayor afluencia del año, con la campaña navideña ya presente.

Erigida como el lugar con más argentinos en el extranjero (unos 72.000 en total, 9.500 en Madrid), la puerta de acceso vía aérea a Sudamérica, además de un núcleo de pasión futbolera y un bastión en la gestión de eventos deportivos (en la misma temporada se acogerán las finales de las dos competiciones de clubes de fútbol más populares del mundo, Libertadores en el Bernabéu y Champions League en el Wanda Metropolitano), España se enfrentará en los próximos días a un desafío de gran entidad. Mirando al futuro, a la elección de ese Mundial por el que ya ha comenzado la carrera con una movilización importante de Pedro Sánchez y Luis Rubiales, el país se encomienda a sus dotes en la seguridad y la organización para dar el primer golpe en la oficialmente no iniciada carrera mundialista.

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Juas Juas
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Que paradoja, que se celebre la Copa Libertadores en la Capital del Reino de España.

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#1
peka
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Quién va a pagar todos esos gastos?

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#2
-
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Buena oportunidad para internacionalizar la estelada.No permiten la copa del rey pero si la libertadores; quien tuvo retuvo (espiritu imperialista)

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#3
La catedral del fútbol
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En Contra

El Bernabéu, la catedral del fútbol mundial.

Puntuación 0
#4