Deporte y Negocio

Emma Raducanu, la nueva mina de oro del deporte y equiparable al fenómeno de Tiger Woods

  • Con tan solo 18 años, Raducanu ya ha conquistado su primer Grand Slam
  • La británica se llevó 2,5 millones de dólares tras la conquista de Nueva York
  • Se ha convertido en un icono y adelantada a su tiempo por muchos factores
Emma Raducanu abraza el título de US Open con tan solo 18 años. Imagen: EFE

La tenista Emma Raducanu se convirtió el pasado domingo en la campeona del US Open tras ganar en la final femenina a la canadiense Leylah Fernandez por 6-4 y 6-3. Una victoria histórica, ya que, con tan solo 18 años, la británica ya es la más precoz en conquistar un Grand Slam, desde María Sharápova en Wimbledon 2004, partiendo desde la ronda clasificatoria y sin perder ningún set y además sin haber jugado un solo tie-break.

La victoria de Raducanu trasciende mucho más del ámbito meramente deportivo. La tenista británica, nacida en Toronto, ha pasado de ser una desconocida a una figura diferente a las demás, con un impacto mediático fuera de lo normal. Tanto es así que la final del US Open tuvo una audiencia de 9,2 millones de espectadores en Reino Unido, en el que un 48% de los jóvenes de 16 a 34 años estuvieron pendientes de su hazaña. Una hazaña que no se veía por tierras británicas desde 1977 con la victoria de Virginia Wade en Wimbledon.

Raducanu ya es presente y futuro del tenis. Y también lo es en términos de patrocinio. De padre rumano y madre china, esta tenista ya está capacitada para generar unos 28 millones de dólares en los próximos dos años, según expertos en marketing deportivo, a los que habría que añadir los premios en metálico, como por ejemplo los 2,5 millones de dólares que se embolsó por conquistar el US Open. La británica ya es chica de portada de la edición de octubre de British Vogue y las principales marcas mundiales, desde moda, joyas o los mejores coches, se pelean por patrocinarla. Y es que ahora mismo es una auténtica mina de oro.

Para Michel Masquelier, expresidente de International Management Group (IMG), el fenómeno de Emma Raducanu es comparable con el de Tiger Woods. "En 35 años en la industria, tendría que remontarme a los tiempos de Tiger Woods para pensar en algo similar", confiesa Masquelier en Bloomberg. Woods también fue un icono, un adelantado a su tiempo, no sólo por sus sublimes golpes, sino también por su aplomo, personalidad y origen multiétnico que atrajeron al golf a nuevos públicos, patrocinadores y jugadores. "El tenis es un deporte individual, por lo que cualquiera que brille es instantáneamente reconocible, incluso más que en otros deportes como el fútbol, Fórmula 1 o el golf", asegura.

El de Raducanu es un caso parecido al de Naomi Osaka, que con 23 años ya ha sido capaz de conquistar cuatro Grand Slam. Sin embargo, la tenista japonesa, que ingresó 55 millones de dólares en 2020 sin incluir premios en metálico, según Forbes, reveló tras la disputa de Roland Garros que sufre de depresión y ansiedad, y que no presentarse en las conferencias de prensa obligatorias fue un intento de "cuidar su salud mental". Esto es algo que Raducanu ya está cuidando, como por ejemplo tomar la decisión de no consultar las redes sociales durante el torneo, más aún cuando su seguimiento en Instagram se disparó, además de evitar leer las noticias durante el último mes, entregando incluso su teléfono a su fisioterapeuta para que lo guarde. 

Si Raducanu mantiene esta buena salud mental y deportiva, puede contar con al menos 15 años de recorrido al más alto nivel. Eso supone 60 potenciales oportunidades de títulos de Grand Slam (algo realmente utópico y que seguro que se conformaría hasta con un cuarto de ellos), además de muchos otros eventos. De momento, su próximo objetivo seguirá siendo el de escalar puestos en el ranking (ha pasado del 150 al 23 tras su victoria en el US Open). El próximo Grand Slam será en Australia, donde millones de espectadores estarán atentos a sus progresos.

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