Cataluña

Los restaurantes de Barcelona piden exención temporal de impuestos en vez de retraso

  • Defienden que, si las autoridades piden bajar el ritmo, deben asumir menos recaudación
Terraza en el centro de Barcelona. Luis Moreno

El Gremio de Restauración de Barcelona se siente desamparado por todos los niveles de administración –desde la municipal a la autonómica y estatal- a tenor de las medidas anunciadas hasta ahora para intentar mitigar los efectos económicos del coronavirus.

En un comunicado, los restauradores argumentan que posponer el pago de impuestos o fomentar un mayor endeudamiento de las empresas cuando sus ingresos se han frenado en seco no resuelve el problema, sino que solo "lo empuja hacia adelante". Por ello, piden exenciones temporales del pago de impuestos mientras dure la crisis sanitaria.

Aducen que, si las autoridades piden bajar el ritmo de la vida cotidiana, también deben asumir menor recaudación tributaria: "Se debe asumir que la caída de la facturación en bares y restaurantes es irrecuperable".

Precisamente este viernes, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha pedido a los barceloneses que no vayan a bares y restaurantes y que durante dos semanas eviten hacer vida social.

En declaraciones a RAC1 recogidas por Europa Press, ha asegurado que, si no se hace de forma voluntaria, las administraciones deben intervenir: "Hago un llamamiento a la máxima coordinación entre administraciones públicas", y ha añadido que no pueden actuar unilateralmente.

Ser ejemplo e indicaciones claras

El Gremio pide al Ayuntamiento de Barcelona una carencia de seis meses en el pago de tasas, cánones y alquileres vinculados a las actividades de restauración.

En este sentido, el director del Gremio de Restauración, Roger Pallarols, expone que "ante esta parálisis económica súbita, las administraciones no pueden aspirar a mantener sus ingresos sin que ello implique derrumbar a las empresas".

"Deberían ser un ejemplo para el mercado inmobiliario privado: la carencia (por ejemplo, en el alquiler de los locales) debería generalizarse si se quiere que las empresas sobrevivan", agrega.

El gremio también exige a las administraciones "indicaciones claras e inequívocas", y pone como ejemplo la resolución de la Generalitat para limitar a un tercio el aforo de locales con capacidad para menos de 1.000 personas. Apunta que no queda claro que afecte a los bares y restaurantes pequeños o medianos, y que han intentado averiguarlo a través de varios departamentos de la Generalitat sin éxito.

"De confirmarse, supondría cerrar al público muchos locales que claramente dejan de ser viables si ven recortado su aforo a un tercio", y "en el supuesto de que se decrete el cierre, debería acompañarse de las correspondientes medidas de carácter económico", concluye, insistiendo en la necesidad de agilizar la tramitación de expedientes de regulación temporal de empleo hasta que la pandemia remita para evitar despidos.

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