Cataluña

Hoteles y apartamentos llevarán la nueva tasa turística de Barcelona a juicio

  • Irán a los tribunales si el Parlament aprueba el recargo que pide el Ayuntamiento
  • Los hoteles todavía están un 8% por debajo de la rentabilidad del verano de 2017
  • El sector turístico teme los efectos de protestas continuadas por la sentencia del 1-O
Turistas en Barcelona. Luis Moreno

El Gremio de Hoteles de Barcelona y la Asociación de Apartamentos Turísticos (Apartur) están dispuestos a ir a juicio si el Parlamento catalán aprueba el recargo a la tasa turística de hasta cuatro euros que solicita el Ayuntamiento de Barcelona para la capital catalana.

Así lo han afirmado este jueves en sendas ruedas de prensa, en las que también han hecho balance de la temporada de verano y de los factores de riesgo que se avecinan justo cuando acaban de dar por superado el bache de la segunda mitad de 2017 y los primeros seis meses de 2018, si bien algunos indicadores todavía se sitúan por debajo de hace dos años.

Los hoteles de la ciudad de Barcelona mejoraron en verano -julio y agosto- alrededor del 5% los datos de ocupación y precio respecto al mismo periodo de 2018, pero todavía están un 8% por debajo respecto a la rentabilidad del verano de 2017, según datos del Gremio de Hoteles de la capital catalana.

El presidente de la entidad, Jordi Mestre, ha considerado que ha sido un verano "relativamente bueno" en ocupación y precios, con un acumulado de enero a agosto que arroja un aumento del 2,9% en la ocupación (hasta el 83,8%), del 4,5% en el precio medio y del 7,5% en la rentabilidad, tras un último trimestre de 2017 y primer semestre de 2018 "muy complicados".

Mestre ha afirmado querer ser optimista, pero ha repasado desafíos todavía pendientes y que pueden enturbiar el futuro, como la recurrencia de las huelgas en el Aeropuerto de Barcelona coincidiendo con puentes y vacaciones; el Brexit –teniendo en cuenta que Reino Unido es el principal mercado emisor europeo-; la situación económica de Alemania –que ya se refleja en menos turistas germanos-, y los planes de aplicar un recargo de hasta cuatro euros diarios a la tasa turística en la ciudad de Barcelona.

"Nos quieren aplicar un recargo a los que ya estamos pagando y en el contexto geopolítico y económico que se avecina", ha reprochado, defendiendo que se amplíe la base de quienes pagan tasa turística más allá de los alojamientos –para que también paguen los visitantes que no pernoctan en la ciudad, y que son más de 10 millones de personas al año-, o se gestione mejor la tasa que ya se recauda, por ejemplo, regulando los alojamientos ilegales, que no pagan impuestos y que rondan las 9.000 habitaciones en la ciudad, según datos municipales.

Y es que la Generalitat tiene pendiente desde 2015 aprobar el reglamento con el que regular el alquiler de habitaciones para uso turístico, lo que supone un vacío legal que hoteles y apartamentos con licencia exigen llenar cuanto antes.

Los hoteleros son de momento prudentes respecto a las consecuencias que puede tener de nuevo para el turismo –como ya pasó con el referéndum en 2017- la respuesta del independentismo a la sentencia del Tribunal Supremo sobre el 1-O, si se cumplen los planes de movilizaciones masivas en las calles y continuadas en el tiempo.

De todas formas, Mestre ha recordado que hace dos años, "muchos negocios" –hoteleros y de otros sectores que viven del turismo- vieron caer su facturación entre el 20% y el 30% en el último trimestre del año por la inestabilidad política y social, y que las huelgas les afectan.

Desde Apartur reconocen que tienen miedo a que se repita aquel escenario: "Nos afectó más el 1-O que los atentados de verano", ha explicado el presidente de Apartur, Enrique Alcàntara.

Los apartamentos también están a la expectativa del cambio de ciclo económico y de cómo se concreta la propuesta de recargo a la tasa turística, que la Generalitat ya triplicó para este tipo de alojamientos hace dos años –alcanzando 2,25 euros diarios, como los hoteles de lujo- y que ahora podría volverse a triplicar hasta 6,25 euros, si se aplica el recargo de cuatro euros diarios.

Alcàntara ha señalado que ahora ya pagan una tasa equivalente a casi el 5% del precio del alojamiento por noche, y que con el recargo se acercarían al 15%, algo que no es comparable a ninguna otra ciudad europea –Amsterdam, que sigue el sistema de porcentaje y es la más exigente, aplica una tasa turística del 7% del coste del alojamiento-.

De momento, de enero a septiembre los apartamentos han mejorado cuatro puntos la ocupación respecto al mismo periodo de 2018, hasta el 84%, y entre junio y septiembre han rozado el 90% de ocupación. "Hemos superado la crisis de 2018, pero no somos optimistas respecto al  futuro", ha sostenido Alcàntara.

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comentariosforum1

miguel
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En Contra

La tasa turística es ilegal e inconstitucional porque es discriminatoria,en unos lugares se paga y en otros no y se pagan cantidades diferentes según el lugar,además los ayuntamientos y comunidades autónomas no tienen competencias para poner ese impuesto.

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