Castilla y León

Los contratistas de Castilla y León preven que la licitación de obra pública crezca pese al coronavirus

Enrique Pascual
Valladolid

La Cámara de Contratistas de Castilla y León prevé que la licitación de obras alcance este año los 1.134 millones de euros. De esta forma, la inversión de las administraciones central, autonómica y local crecerá ligeramente en este ejercicio a pesar de la crisis sanitaria del coronavirus, tras cerrar 2019 en los 1.119 millones.

La licitación de obra pública en Castilla y León ha crecido un 4,4 por ciento en el primer cuatrimestre del año respecto al mismo periodo del año anterior, al pasar de 336 a 352 millones de euros, a pesar del impacto, sobre a partir de marzo, de la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia de coronavirus.

Así lo ha destacado este viernes la Cámara de Contratistas de Castilla y León, cuyo presidente, Enrique Pascual, ha reivindicado el sector de la obra pública como "la locomotora económica tras la COVID-19" y ha reconocido que con estas cifras los empresarios se dan por "satisfechos" ante "la que está cayendo", informa Ep.

De los casi 352 millones licitados en el primer cuatrimestre de 2020 en Castilla y León, la mayor parte, en torno a 216 correspondieron a la Administración General del Estado -frente a los 164 del mismo periodo de 2019-, mientras que otros 91 fueron licitados por la Administración autonómica -por encima de los 68 de hace un año- y, alrededor de 44, por ayuntamientos y diputaciones, que reducen notablemente su licitación respecto a los 104 del ejercicio precedente.

En cuanto a las cifras globales de 2019, la licitación alcanzó los 1.119 millones de euros, un 15 por ciento más que en 2018, cuando se quedaron en los 973 millones. De nuevo la Administración central fue la que más licitó en Castilla y León (514 millones frente a 218 del año anterior, un 107,5 por ciento más), seguida de la regional (332 frente a 377, un 11,9 por ciento menos) y las locales (274 frente 349, un 21,5 por ciento menos).

De estos 1.119 millones de euros licitados, se adjudicaron finalmente obras por importe de 909 millones, a pesar de unas previsiones iniciales de 2.240 millones para ese año, por lo que Enrique Pascual ha advertido a las administraciones de que las empresas "no viven de anuncios, sino de contratos adjudicados", ya que esta práctica genera "problemas de planificación" en las mismas.

Así, el presidente de la Cámara de Contratistas ha situado en el 41 por ciento el índice de cumplimiento de licitaciones de las administraciones, el cual se eleva hasta el 52 en el caso de las locales y el 46 en de las autonómicas, mientras que para la central cae hasta el 35 por ciento.

Este índice se ha venido recuperando desde que tocara suelo en el 38 por ciento en 2017, tras una década de caídas por efecto de la anterior crisis económica -en 2009 se situaba en el 68 por ciento, año en el que se alcanzó el récord de licitación en la Comunidad de 4.568 millones-.

"Dificultad ténica"

Por lo que se refiere a las previsiones para 2020, Pascual ha reconocido la "dificultad técnica" para hacer estimaciones, a pesar de que habitualmente "suelen ser muy precisas", dada la excepcionalidad de este año con la crisis del coronavirus, aunque ha señalado que "ya antes" de esta emergencia sanitaria la ausencia de nuevos presupuestos tanto estatales como autonómicos suponía "conducir casi a ciegas".

En cualquier caso, la previsión para 2020 es de una licitación por importe de 1.134 millones, 581 de los cuales corresponderían a la Administración central, 350 a la regional y 203 a las locales, las cuales "tienen problemas para destinar inversión a obra pública porque dependen mucho de la central, que las tiene bastante bloqueadas", ha advertido el presidente la Cámara de Contratistas.

De esos 1.134 millones licitados, el cálculo de esta entidad apunta a una adjudicación final de contratos por valor de 859 millones, 465 de la central, 280 de la autonómica y 114 de ayuntamientos y diputaciones.

A nivel global, el volumen del sector de la construcción ha pasado de los 15.674 millones en 2009 a los 5.446 en 2018 y los cerca de 6.000 en 2019, por lo que tras las crisis de 2007 se habría recuperado "sólo un tercio".

En cuanto al número de empresas, en 2019 había 9.279 en Castilla y León, muy por debajo de las 14.000 de 2009 y "con menor tamaño", lo que las ha hecho "más débiles y menos resistentes a contingencias" como esta pandemia.

En lo relativo al empleo, de los 106.000 puestos de trabajo que generaba el sector en 2009, en 2019 sólo se mantenían 65.000, puesto que a pesar del crecimiento de los últimos años, la aplicación de procesos "más industrializados" hace que la demanda de mano de obra no haya crecido en la misma proporción.

Locomotora económica

Ante la crisis económica derivada de la sanitaria, Enrique Pascual ha defendido al sector como una "locomotora" que puede tirar de la actividad en el país ante las dificultades que a corto y medio plazo pueden sufrir otros sectores con gran peso como el turismo o la automoción, ya que la construcción permite "absorber trabajadores, formarlos y hacerlos operativos" en un periodo breve de tiempo.

En este sentido, ha destacado que el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, les ha trasladado su "firme voluntad" de mantener las cifras comprometidas, especialmente en mantenimiento de carreteras o depuración de aguas, mientras que el delegado del Gobierno en la Comunidad, Javier Izquierdo, subrayó a la obra pública como "un pilar de apoyo" para la economía.

El presidente de la Cámara de Contratistas ha recordado que a pesar de las restricciones de movilidad y el confinamiento, las empresas del sector han podido mantener "en torno al 90 por ciento de la actividad" y ha recordado que por sus características la construcción permite establecer un mayor distanciamiento entre los trabajadores, por lo que podría seguir trabajando incluso en caso de rebrote, siempre que no se detenga la licitación.

Pactos como el anunciado con Bildu para derogar la reforma laboral desanima profundamente a los empresarios

Pascual ha subrayado su confianza en los empresarios, a los que ve "con ganas y dispuestos a poner toda la carne en el asador", tras lo que ha recordado que aquellas medidas que perjudican a las empresas "perjudican a sus trabajadores".

Por ello, ha pedido a las administraciones que no pongan "palos en la rueda" a la actividad empresarial, puesto que si se hunde el barco, se hunden todos", tras lo que ha defendido la iniciativa privada, el esfuerzo personal y la libertad de empresa frente a medidas de políticos en los que tiene "mucha menos fe" que en los empresarios.

Así, ha reconocido que pactos como el anunciado entre los partidos del Gobierno de España con Bildu -del que "todos" sabe "de dónde viene"- para derogar la reforma laboral "desanima profundamente" a los empresarios y que el hecho de que el Ejecutivo que "pilota esta doble crisis, sanitaria y económica" tenga "a comunistas por socios" preocupa "enormemente" e "inquieta mucho" al sector.

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