Banca y finanzas

Santander se divide en nueve grupos como protección ante nuevas crisis

Banco Santander se ha dividido en nueve "grupos de resolución" que pueden "resolverse por separado" en caso de una nueva crisis, una estrategia con la que la entidad responde a los requisitos establecidos por ser uno de los treinta bancos del mundo considerado "demasiado grandes para caer".

La banca con riesgo sistémico debe cumplir una serie de requisitos para que en caso de resolución, pueda hacer frente a sus pérdidas sin tener que recurrir a fondos públicos. Las normas europeas exigen un mínimo de fondos propios y pasivos elegibles (MREL en inglés) con ese objetivo.

Además, se introduce el estándar sobre Capacidad de Absorción de Pérdidas Totales (TLAC, por sus siglas en inglés), que obliga a emitir un mínimo de pasivos subordinados y otros instrumentos de capital que puedan absorber pérdidas en caso de crisis.

En este contexto, Banco Santander se ha decantado por una estructura de "cortafuegos", en la que todas sus participadas tengan su propio colchón anticrisis, frente a la opción de concentrarlo en la matriz.

Así, Santander se dividir en nueve "grupos de resolución" que pueden resolverse por separado, sin que el resto del grupo se vea afectado, según adelantaba hoy Expansión.

De esta manera, cada grupo, que debe tener suficientes recursos propios para hacer frente a una crisis, cuenta con autonomía legal, ya que tal y como explica el banco en un informe, "no hay compromisos legales que impliquen apoyo financiero".

Además, cada grupo tendrá autonomía financiera, con "interconexiones financieras limitadas y a precios de mercado", según añade Santander, que también ha destacado la autonomía operacional, con "servicios compartidos limitados".

Los nueve grupos, establecidos por zonas geográficas, son España (el más grande con 651.000 millones de euros en activos), Portugal, Reino Unido, Polonia, Brasil, EEUU, México, Chile y Argentina. 

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