Banca y finanzas

Penalización por cancelación de depósitos bancarios

La penalización por cancelación de un depósito bancario es el castigo o medida que aplica una entidad financiera cuando un cliente cancela de forma anticipada una imposición a plazo fijo; es decir, cuando recupera el dinero antes de que haya vencido el plazo de vencimiento previamente pactado.

¿Por qué se aplica una penalización por cancelación anticipada?

Al contrario que con otros productos -como las cuentas remuneradas-, los depósitos bancarios a plazo fijo tienen una duración determinada; es decir, el cliente se compromete a prestar su dinero al banco durante un periodo de tiempo determinado. Dicho plazo puede ser muy variado, desde apenas 15 días, hasta varios años seguidos.

Durante el periodo de vigencia del depósito, el banco utiliza esa liquidez adquirida para realizar préstamos e inversiones. De forma que cuenta con disponer del dinero durante el tiempo necesario.

Si el cliente depositante decide cancelar un depósito, el banco se encuentra con una disminución de una liquidez con la que contaba y que tendrá que conseguir de alguna otra manera. La penalización se aplica con el objetivo de compensar este perjuicio económico.

Por supuesto, ésta es la teoría. En la práctica, los depósitos también son empleados como mecanismo de captación o retención de clientes, ofreciendo un suculento interés a cambio de depositar sus ahorros. Esto se ha hecho más manifiesto conforme los bancos han tenido más y más facilidades para tomar dinero prestado del Banco Central Europeo a un interés próximo a cero. En esas circunstancias, los depósitos bancarios al uso dejan de ser necesarios como método para captar liquidez.

Cuidado con la penalización por cancelación de un depósito

Al contrario que con los intereses o cualquier otra característica positiva y favorable de un depósito, las penalizaciones por cancelación anticipada no suelen ser objeto de publicidad por parte de las entidades bancarias. Al contrario. Con frecuencia los detalles de esta penalización suelen estar explicados en la ?letra pequeña? o en determinados apartados del contrato, al cual no se tiene acceso hasta que se solicita personalmente la contratación y llega el momento de firmar.

Por supuesto, es posible encontrar honrosas excepciones en las que sí se indica de forma clara la penalización a aplicar en caso de cancelación anticipada. Esto tiene lugar, sobre todo, cuando dicha penalización ha sido eliminada por parte del banco. Lo veremos en seguida.

La penalización nunca puede superar el total de los intereses generados

En el pasado, era frecuente sufrir penalizaciones que podían suponer una pérdida sobre el capital invertido originalmente. Sin duda, se trataba de una medida de coerción muy agresiva. Por esa razón, el código de buenas prácticas del Banco de España prohíbe desde hace tiempo que dichas penalizaciones puedan superar los intereses generados. De esa manera, en el peor de los casos siempre se recuperará el capital invertido originalmente.

¿Cuáles son los tipos de penalización por cancelación anticipada?

Existen muchas modalidades de penalización y, como podrás comprobar, no todas son igualmente perjudiciales.

Comisión por cancelación sobre los intereses pendientes

En este caso, la entidad bancaria aplica una comisión sobre aquellos intereses que aún no se han generado debido al plazo que resta hasta el vencimiento del depósito. Imaginemos que tienes un depósito de 10.000 euros a 1 año al 1% TAE y lo liquidas a los 6 meses. Supongamos que la comisión por penalización es del 0,25% sobre los intereses pendientes.

En este ejemplo, los intereses pendientes ascenderían al 0,5%; es decir, 50 euros o la mitad de los intereses que te habrían correspondido si hubieses dejado el dinero depositado durante 12 meses (100 euros), en lugar de 6.

Si sustraes el 0,25% sobre el 0,5%, los intereses que vas a recibir equivaldrán a 50 euros por los primeros 6 meses y otros 25 euros, como resultado de aplicar la penalización del 0,25% a los 50 euros de intereses que aún no se habían generado.

Rebaja de los intereses

Ésta es una modalidad de penalización algo más simple y considerablemente más perjudicial. Sencillamente, supone que si el depósito se cancela de forma anticipada, el interés pagado por del depósito se reducirá globalmente.

Siguiendo con el ejemplo anterior, una penalización de este tipo podría implicar que la TAE se reduzca del 1% al 0,5%, con independencia del momento en el que se cancele el depósito. Eso sí, por lo general se establece un plazo mínimo durante el cual el depósito debe haber estado vigente y que, habitualmente, suele superar la mitad de su duración.

En nuestro ejemplo, esto implicaría que los intereses a obtener se reducirían desde los 100 euros, hasta los 50 euros. Como puedes comprobar, la pérdida económica se ha duplicado, dado que, en el anterior caso, perdíamos 25 euros y, en este caso, perdemos 50 euros.

Comisión sobre los intereses generados

En este caso, se aplica una comisión que penaliza directamente los intereses que se han generado durante el plazo que el depósito ha estado vigente. Si suponemos que dicha penalización es del 0,25% y aplicamos nuestro caso anterior, nos encontraremos con que el dinero que obtenemos finalmente es 37,5 euros; es decir, los 50 euros generados a lo largo de los primeros 6 meses, menos la penalización de 12,5 euros, equivalente a un 0,25% de dichos intereses.

Depósitos sin penalización por cancelación anticipada

Éste era el caso al que nos referíamos en el supuesto anterior. La ausencia de penalización implica que el banco nos entregará los intereses que se hayan generado durante el tiempo que hayamos mantenido el depósito. De acuerdo con nuestro ejemplo, esto supondría que el banco nos entregaría 50 euros, que son los intereses generados a lo largo de los 6 meses de vigencia del depósito, antes de proceder a su cancelación anticipada.

Ventanas de liquidez

Otra manera de evitar penalizaciones por cancelación anticipada, radica en el uso de ventanas de liquidez. En ocasiones, los contratos de los depósitos de largo plazo incluyen momentos del año, durante los cuales es posible recuperar parte o la totalidad del capital invertido sin sufrir una penalización.

Aunque no es frecuente, es posible encontrar este tipo de ventanas de liquidez en contratos de una duración por encima de los 12 meses.

Presta mucha atención a las condiciones que establezca el banco con el que contratas el depósito, en todo lo que se refiera a la penalización por cancelación anticipada del mismo. Puede suponer una gran diferencia en el rendimiento económico obtenido, cuando te ves en la necesidad de recuperar liquidez.

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