Banca y finanzas

Qué es el método del sobre y por qué es bueno para ahorrar gastos

  • Este método tiene muchos pros, pero requiere tiempo y usar efectivo
  • Los contras también se relacionan con el efectivo
  • El sistema ayuda a controlar los hábitos y por tanto el derroche
Sobres y sellos (Dreamstime).
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Preparar un presupuesto en un paso importante a la hora de controlar las finanzas personales. Una persona puede conocer sus ingresos, anotar sus principales gastos mensuales, y entonces elaborar un plan sobre cómo distribuir sus ingresos (después de impuestos) y así asegurarse de que todas las facturas están pagadas, incluyendo un fondo de emergencia.

La organizadora financiera de la firma imparcial Financial Finesse, Julie Everett, comenta que: "Un presupuesto asegura que puedas hacer aquellas cosas que quieras, a la vez que trabajas para alcanzar unos objetivos financieros más serios".

La parte más dura podría ser el seguir a rajatabla este presupuesto, sobre todo para las personas con tendencia a derrochar. Por tanto, el método del sobre es una manera de monitorear el dinero mensualmente, y podría ayudar a limitar los gastos, ya que corta las cantidades disponibles.

¿De qué va este método?

El método del sobre implica dividir el salario neto en categorías de gasto: pago de renta, de servicios... y etiquetar cada una, para así planear correctamente el dinero que se piensa dedicar cada mes a cada una de ellas. Así, cuando se deba pagar por algo incluido en uno de los grupos se echará mano del presupuesto asignado.

"La idea es que si te quedas sin el presupuesto planeado para algo, no gastes más en esa categoría hasta el mes siguiente", comenta Amy Lins, de la agencia de asesoramiento de crédito Money Management International. Este sistema de hacer presupuesto puede ayudar a regular los gastos, pues los usuarios que se sirven de efectivo suelen desarrollar una conexión más emocional con su dinero.

¿Cómo funciona?

Lo primero es comprobar la cantidad de dinero que se ingresa mes a mes, tras descontar los impuestos. Aquí se ve dónde se suele gastar dinero, para así distribuir cantidades adecuadas para cada categoría. Cabe decir que las etiquetas deben tratar los gastos más importantes que a amortizar, y que pueden añadir categorías de "caprichos". Los gastos fijos como pago de deudas o seguros no deben ser incluidos.

Un ejemplo es la "regla 50/30/20": dedicar el 50% del salario neto a vivienda y servicios, un 30% a actividades como viajes o entretenimiento, y el 20% para devolver deuda y para ahorros. Generalmente, los gastos como la renta, los servicios u otras deudas no se ven reflejados en el presupuesto del método del sobre.

Así, con unos ingresos mensuales de 2.000 euros, los gastos se dividirían de la siguiente forma:

-1.000 euros para gastos fijos.

-600 euros para gastos variables y entretenimiento.

-400 euros para deudas y ahorros.

Se deben seguir cuatro pasos para completar este sistema de ahorro (para el cual se pueden utilizar sobres y efectivo, o aplicaciones similares a hojas de cálculo):

1. Calcular el salario neto

Lo primero es revisar los resúmenes del banco, para conocer exactamente los ingresos fijos mensuales que se obtienen tras impuestos y deducción de la nómina. Se deben incluir todas las fuentes de ingresos, desde el salario habitual hasta el rendimiento de inversiones.

En caso de que se posean unos ingresos que varían según el mes, se deberá calcular la media (por ejemplo sumando la cantidad total percibida el último año, y dividiendo luego entre 12). 

2. Crear las categorías de presupuesto

A la hora de definir los gastos variables, una simple revisión de la última información de la cuenta sirve para hacer un cálculo preciso. Aunque varíen según la persona, las categorías más comunes son: provisiones, gasolina, comer fuera, entretenimiento, cuidado de mascotas, cuidado personal, necesidades familiares.

Tras ello, se procederá a revisar si cada gasto es necesario, y en el caso de encontrar categorías de gasto 'de lujo', entonces se decide si merece la pena mantenerlas o no. Julie Everett afirma: "Veo a un montón de gente cerrando sus suscripciones en este punto".

Volviendo al ejemplo de los 2.000 euros mensuales, al restar los 1.000 de gastos fijos y los 400 de pago de deuda y ahorro, se dispondría de 600 euros para dividir entre las distintas categorías en sobre.

3. Asignar un presupuesto para cada sobre

El tercer paso consiste en decidir la cantidad de dinero que se otorgará mensualmente a cada sobre. Esta es una posibilidad para dividir los 600 euros disponibles (una vez más, atendiendo al mismo ejemplo de los 2.000 euros):

-Alimentación: 210 euros.

-Gasolina: 30 euros.

-Comidas fuera de casa: 120 euros.

-Entretenimiento: 120 euros.

-Cuidado de mascotas: 30 euros.

-Cuidado personal: 50 euros.

-Necesidades familiares: 40 euros.

4. Monitorizar los gastos

En cada mes se sacará efectivo (en este caso los 600 euros) y se dividirá entre los sobres pensados. En el envoltorio se debe anotar la cantidad inicial. También se debe preparar una lista por cada compra. Acto seguido, se mantendrá un total constantemente calculado del dinero restante dentro de cada sobre. Y más adelante se revisarán las partidas con regularidad.

"Si gastas menos de lo presupuestado en un mes, asegúrate de guardar la cantidad restante para algún momento en el que estés más apretado", aconseja Amy Lins. "Las dificultades aparecen cuando estás ocupado y no anotas todo, cuando lo dejas fuera de tus pensamientos y por tanto fuera de supervisión, así como cuando no consigues el hábito de revisar el presupuesto con asiduidad".

Finalmente, si se descubre que normalmente no basta la partida destinada para un sobre considerado como importante, podría ser buen momento para volver a examinar la distribución (de esos hipotéticos 600 euros). Una posibilidad es la de quitar cierta cantidad a "entretenimiento" y añadirla a "comer fuera", si esa es la prioridad escogida.

Los principales pros de este método

El principal es ayudar a las personas que quieran mantener sus gastos mensuales bajo control, y que crean que no son capaces de mantener estas partidas. Otros beneficios que aporta son: 

-Ayuda a gastar menos: al usar efectivo la gente suele gastar menos dinero, ya que según Lins: "Algo que tiene que ver con repartir el dinero físicamente hace que nos cueste más gastar".

-Refuerza la disciplina personal a a la vez que otorga ese control: cuando se establecen límites pactados, se podrían ver reducidos el derroche y los impulsos para gastar.

-Otorga conocimiento sobre los propios hábitos de gasto y consumo: tras unos pocos meses se conocerán las principales formas en que se gasta el dinero, y se identificarán las áreas problemáticas.

¿Qué contras tiene?

El sistema de presupuesto mediante sobres también acarrea algunas desventajas, todas ellas relacionadas con el dinero en efectivo. De todas formas, si no se quiere llevar encima o guardar dinero en efectivo, se pueden utilizar las aplicaciones para hacer presupuesto, así como hojas de cálculo.

-Implica dedicarle tiempo: en el caso de optar por los sobres y el efectivo, entonces el proceso de conseguir el efectivo de cada paga y dividirlo cada mes podrá resultar tedioso.

-El efectivo aumenta el riesgo de robo y de pérdida: puede que el seguro de la casa cubra dichos extravíos, pero dependerá de los límites contratados. Es obvio que las tarjetas y carteras digitales brindan una mayor seguridad, pero a su vez implican cero responsabilidad en caso de pagos autorizados, en la mayoría de casos.

-No se dispone de los beneficios por tarjeta de crédito: muchas tarjetas incluyen programas de recompensas y cobertura incorporada. El uso de efectivo, por tanto, no traerá consigo detección de fraude, garantías extendidas o protección ante compras.

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