Banca y finanzas

El sector de la recuperación de deuda pide regular toda la gestión de créditos dudosos

  • Angeco adaptará su Código de Conducta para incluir la administración de créditos no financieros

El sector de la recuperación de deuda aglutinado en la Asociación Nacional de Entidades de Gestión de Cobro (Angeco) quiere que se aproveche la transposición de la directiva que le afecta para regular por completo la actividad de gestión de deuda y no solo la bancaria.

Será la posición que defienda la asociación que preside Carlos Ruiz Cabrera en su interlocución con el legislador español, según el documento de propuestas elaborado por la asociación, en colaboración con la asesoría de KPMG, y aprobado por unanimidad por las compañías de Angeco en una Asamblea convocada 'ad hoc'.

Los Estados tienen poco más de un año, hasta el 29 de diciembre de 2023, para transponer la directiva y en el caso de España se tratará de la primera regulación  específica para el sector. Una ocasión que empujó a la industria a celebrar dicha asamblea para fijar posición y respaldar la defensa de sus intereses a través de Angeco, organización que aglutina al 85% del sector.

"Se trata de un momento muy importante, ya que es la primera vez que en España se va a abordar una regulación específica para un sector fundamental para el correcto funcionamiento de la economía y que, además, se produce en un momento especialmente complicado para empresas y consumidores, por lo que desde Angeco ofrecemos al legislador toda nuestra ayuda y experiencia para lograr la mejor transposición posible para todas las partes implicadas", refirió Ruiz Cabrera.

Según explican en Angeco, la regulación europea "no incorpora requerimientos que se alejen en exceso" de los "principios rectores" de actuación de los miembros que la asociación recoge en su Código de Conducta, pero la industria quiere ir más allá para mejorar su situación frente a los operadores y los consumidores, y resolver ciertas dificultades a las que se enfrenta al desarrollar su actividad.

Se trata de un sector que gestionó unos 380.000 millones de euros en deuda en 2020, últimos datos conocidos; con unos 9.100 millones recuperados, unos 1.100 millones en facturación y que cuenta con 20.000 empleados.

Entre los puntos claves de la directiva europea figura precisamente el ámbito de aplicación de la norma, ya que inicialmente se limita a la deuda procedente de entidades financieras que se saca de balance para su gestión por terceros. Su intención es que se extienda a toda la recuperación de deuda. Es decir, por un lado, se plantea que la futura Ley regule también la gestión de créditos dudosos cedidos por otras entidades supervisadas como entidades de pago, financieras o  establecimientos financieros de crédito, etc.

Por otro lado, busca que también contemple todo el proceso de deuda, es decir, que regule la gestión directa de créditos dudosos, salga o no del balance. Quedarían así solamente fuera de los requerimientos de la directiva las operaciones dudosas de naturaleza no financiera.

Angeco ha tomado aquí la determinación, incluso, de adaptar su Código de Conducta para garantizar que la administración de créditos de naturaleza no financiera "esté sometida a reglas de juego muy similares a las exigibles a la administración de créditos bancarios".

Al margen del propio ámbito de actuación, la industria quiere que se aproveche la oportunidad para dar también seguridad jurídica a una actividad que, con frecuencia, encara dispares fallos judiciales. Para evitar esta situación Angeco defenderá que la norma defina "unívocamente" conceptos como la honorabilidad de los consejeros de las empresas de recuperación de deuda y fije normas claras sobre aspectos como, por ejemplo, las comunicaciones con deudores.

Al sector le preocupa que haya mayor regulación, pero sin que el legislador sucumba a la tentación de imponer requerimientos más gravosos de los habituales a la industria de gestión de créditos en materias como podría ser, a título de ejemplo, las normas de blanqueo. Además vigilará que el regulador sea cuidadoso para no introducir reglas que distorsionen el mercado como podría ser divulgar información sensible sobre la rentabilidad de las carteras o plazos en la recuperación de la deuda, indicaron en Angeco.

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