Aragón

Bodega Pirineos recupera su Alquézar Blanco

Zaragoza

La bodega, de la DO Somontano, ha presentado la nueva añada del Alquézar Rosado, uno de sus vinos de mayor éxito en la comunidad aragonesa. Una novedad a la que se suma la recuperación del Alquézar Blanco elaborado con la variedad Gewürztraminer.

Bodega Pirineos, perteneciente al grupo Barbadillo, ha presentado la nueva añada de uno de sus vinos más emblemáticos y también exitoso. Se trata del Alquézar Rosado 2018, que la bodega lleva elaborando desde hace aproximadamente 30 años. Un vino que se caracteriza por ser suave y elegante y con un llamativo color rosa fresa.

Este vino, elaborado con las uvas Tempranillo y Carbernet Sauvignon, es uno de los más jóvenes, destacando a su vez por ese sabor afrutado en boca -recuerda a cerezas-, así como a violetas, hierbabuena y gominolas, pero sin renunciar a la frescura que evoca al frescor de la Sierra de Guara.

Este rosado, que es el más exitoso de la DO Somontano y que se comercializa con un precio inferior a los cinco euros, marida a la perfección con platos tradicionales como los arroces, pastas, fideuá, pizzas, verduras salteadas o productos típicos de la zona como el tomate rosa de Barbastro.

Un vino al que, ahora, Bodega Pirineos suma una nueva referencia con la recuperación del Alquézar Blanco, que está elaborado con uva Gewürztraminer que procede de los viñedos de Salas Altas, Bajas y Barbastro.

Es también un vino joven con un color amarillo pálido y brillante, notándose en boca los aromas de rosas y flores, que se funden con cítricos y jengibre. El Alquézar Blanco, su precio es de alrededor de cinco euros, tiene un punto frizante -pero suave-, y que recuerda en boca a los vinos del Norte de Italia.

De hecho, este vino marida con la comida típica italiana como los platos de pasta y pizza y con quesos característicos del país como el parmesano o grana pagano, aunque igualmente es idóneo para tomar con aperitivos y mariscos por su suave dulzor y una fresca sensación frutal.

Un vino con el que Bodega Pirineos recupera una tradición de "blancos con un poco de aguja", según ha explicado Jesús Astrain, enólogo de Bodega Pirineos, durante la presentación que ha tenido lugar en Puerta Cinegia en Zaragoza, quien ha incidido a su vez en la "gran finura y elegancia", de este vino, que es comparable a los espumosos europeos.

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