Aragón

El turismo deportivo de Aragón se "blinda" ante la COVID-19 para volver a la actividad

Zaragoza

Las empresas del turismo deportivo en la comunidad aragonesa han establecido protocolos de seguridad e higiene para evitar la propagación de la COVID-19 y retomar la actividad. Las reservas se van animando en este sector en el que la pandemia ha tenido un importante impacto económico que ha llevado a que el 95% de los empleados haya estado en un ERTE.

Más del 90% de las empresas de turismo activo en la comunidad aragonesa ha reiniciado su actividad tras el parón provocado por la pandemia de la COVID-19, estando previsto que el resto reanuden sus servicios en los próximos días. "Los clientes tienen ganas de venir y empiezan las reservas", que se dinamizan también al ser actividades que se realizan en el medio rural y al aire libre y en grupos reducidos, según ha explicado Chus Montañés, secretaria de la Asociación Turismo Deportivo de Aragón, a elEconomista

El volumen de reservas es diferente en cada empresa. Mientras unas están llenas, en otras se está registrando un menor número de reservas, aunque todavía es pronto para poder hacer valoraciones porque no están todas están abiertas. Lo que sí está claro es que las personas que reservan se interesan por las medidas de higiene y sanitarias que se han establecido en las empresas de turismo deportivo.

"Los clientes preguntan, demandan, quieren saber y le explicamos los protocolos", que varían en función de la actividad que se quiera reservar, incluyendo medidas tan sencillas como la mascarilla para el senderismo a otras más complicadas para aquellas prácticas que, por ejemplo, se desarrollan en el agua. En todo caso, y con independencia de la actividad a realizar, se garantiza de forma general el aforo reducido en los grupos, la desinfección de todo el material y el uso de mascarillas y guantes.

"Desde la asociación, empezamos a trabajar muy pronto" para poder dar garantías en las más de 50 actividades que se desarrollan en la comunidad aragonesa entre las diferentes empresas con la implementación de protocolos y medidas que están avaladas con la creación del sello 'Compromiso Aventura Segura'. Una distinción impulsada por la propia asociación junto con el Gobierno de Aragón, que también indica que las empresas que lo han obtenido cuentan con la gestión previa del riesgo, recursos materiales necesarios para trabajadores y usuarios, normas y limpieza de instalaciones y control de aforos.

La actividad en las empresas se retoma con ilusión y esperanza, pero también con cierta incertidumbre y temor ante posibles rebrotes y el impacto que pueden tener en la cancelación de reservas realizadas. En el caso de Aragón, se han producido rebrotes localizados en poblaciones de Zaragoza y Huesca, que distan de los municipios en los que se realizan las actividades de turismo deportivo. "Entendemos que la gente tenga miedo, pero ante el rebrote en puntos concretos se han puesto medios. Otras comunidades autónomas no los han puesto. No hay que tener miedo. Todo lo contrario porque se protege al resto de la población y al turista".

Además, está el temor al futuro porque "prácticamente reabrimos en verano. Lo malo es que trabajando la mitad de la temporada -los meses fuertes son de marzo a septiembre- no sabemos si vamos a sobrevivir la temporada entera. Vivir nueve meses del trabajo de tres va a ser complicado".

Un sector con un gran impacto económico

El sector del turismo deportivo en Aragón ha sido uno de los más afectados por el impacto económico de la COVID-19. Con una facturación de 15 millones de euros en 2019, las empresas han tenido que soportar tres meses de inactividad, que ha supuesto una caída de la facturación de más del 50% en algunas empresas.

"Es un sector muy variado porque hay desde autónomos a pequeñas empresas y también más grandes con entre 40 y 50 trabajadores", afirma Chus Montañés, quien añade que en la "empresa pequeña es más fácil la adaptación y en la grande es más complicado, pero también la recuperación es diferente".

Esta inactividad ha propiciado a su vez que el 95% de los cerca de 1.500 trabajadores que emplea el sector hayan tenido que estar en un ERTE. "El trabajo se va recuperando según las necesidades de cada empresa". Normalmente, es empleo que, pese a ser estacional, suelen ser personal fijo-discontinuo en el caso de la mayoría de las empresas.

De momento, el sector cuenta con apoyo de las líneas de ayuda puestas en marcha por el Gobierno de Aragón, además de haberse podido acoger finalmente a las líneas de financiación del ICO habilitadas ante la COVID-19.

Un impacto más allá del económico

El impacto de la COVID-19 va más allá de la afección en las empresas y en el empleo en este sector. El turismo deportivo se realiza en localidades del medio rural para las que es un auténtico "pulmón" económico, que ha permitido mantener la población y reactivar municipios, ya que cerca del 90% de los propietarios de los negocios relacionados con esta actividad procede de fuera de Aragón, pero han fijado su residencia en estas zonas.

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