Aragón

Itainnova: "La tecnología puede ayudar a las empresas a poner freno a la crisis y a adelantarse"

Esther Borao, directora general de Itainnova
Zaragoza

Con una trayectoria vinculada a la tecnología y centrada en innovar, Esther Borao se ha convertido en la primera mujer en dirigir el Instituto Tecnológico de Aragón-Itainnova, adscrito al Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón. Una nueva etapa en la que se seguirá trabajando en apoyar y ayudar a las empresas a ser más competitivas, a través de la innovación. Es una línea de trabajo a la que se suma atraer a los jóvenes hacia la tecnología y dar visibilidad a la mujer en este campo en el que ya ha contribuido a impulsar la asociación Mulleres Tech para apoyarlas en este sector, y Women TechMakers Zaragoza, iniciativa promovida por Google con este mismo objetivo

Itainnova siempre ha estado cerca de las empresas. ¿Se va a mantener esta proximidad?

Queremos acompañar y ayudar a las pymes, sobre todo las aragonesas, en su proceso de transformación digital porque, al final, hay muchas pequeñas y medianas empresas que no se han digitalizado y hay que ayudarlas. Tenemos que hacer esa concienciación y que vean la importancia de la innovación y la digitalización.

¿Es más importante esta concienciación en épocas de crisis?

Con la crisis, necesitas el "dinero de ahora" y la innovación es algo que se ve a largo plazo. A muchas empresas les cuesta digitalizarse y dar más el salto porque es algo que ven en ese largo plazo. Ahora, con la crisis, hay algunas que dirán que es el momento, pero otras aún lo alargarán más, porque necesitarán el dinero para otras cosas. La financiación europea, ayudas o el CDTI son una forma de que puedan hacerlo y nosotros vamos a estar ahí para ayudarlas en los procesos de financiación europea o nacional y a que se presenten a las convocatorias. También tenemos el programa Rutas Tecnológicas. Con técnicos cualificados y metodologías propias, ayudamos a las empresas a crear su estrategia y su roadmap en digitalización y diversificación industrial y tecnológica.

¿Por qué hay que dar ese salto?

Con la crisis, se habrá podido ver que las empresas más digitalizadas, a las que les ha costado menos ponerse a hacer teletrabajo... serán las que menos se van a ver afectadas en este período. La tecnología te ayuda a poder pasar o ponerle un poco más de freno a la crisis, y a adelantarse, predecir aspectos que de otra forma no se podría. Hemos visto la solidaridad de las empresas y cómo han transformado su tecnología para ayudar a crear EPIs o cómo las compañías de transporte llevan estos equipos a los hospitales.

Un cambio que se ha producido en el propio Itainnova

En temas de salud, no había una línea. Otro de los objetivos es hacer el instituto más transversal y que se combinen tecnologías. Todo esto nos ha ayudado sin querer y queremos involucrarnos más. Junto con el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, estamos validando mascarillas con un ensayo de estanqueidad y, en los respiradores, hemos estado haciendo validación técnica de los distintos prototipos.

También se trabaja en el fomento de vocaciones tecnológicas entre los jóvenes.

Siempre digo que lo primero es que conozcan la tecnología. Muchas veces, no te gusta algo porque ni siquiera lo conoces y, sobre todo, en las niñas, que se ve algo como más de frikies o que no es para mí. Es probarlo y, una vez que lo pruebas, ya puedes decir si te gusta o no. Estamos haciendo diversas iniciativas para que los niños descubran diferentes tipos de tecnología para que se les despierte el gusanillo, porque de una forma u otra todos vamos a tener que tocar la tecnología en el futuro.

¿Se avanza en la presencia de la mujer en la tecnología?¿Por qué ellas se interesan menos?

Es cultural. Desde pequeños, sin querer, nos van guiando desde los colores rosa y azul, esto es de chicos o de chicas... En los pasillos de las jugueterías se ve claramente cuál es de cuál. Son sesgos que tienes desde pequeña y te van llevando de un lado a otro. Luego te das cuenta de que, cuando les haces un taller, las niñas ven que son capaces como cualquiera, lo empiezan a ver de otra manera. Alrededor de los 14 años es cuando empiezan más a irse por otros caminos. Haciendo un esfuerzo, se va ganando terreno. Pero cuesta.

¿Por qué es clave que haya mujeres en tecnología?

Es la diversidad. Si al final solo un tipo de personas son las que crean algo, solo pensarán en ese tipo de personas y no en la diversidad. Había un ejemplo muy claro que pasó con el airbag. Se hizo para el cuerpo medio de un hombre y, cuando una mujer tenía un accidente, había más probabilidad de tener daños -incluso las mujeres embarazadas-, porque no se tuvieron en cuenta otros aspectos porque el hombre es el que usa más el coche. Luego lo arreglaron. Ahí se ve que tiene que haber diferentes tipos de personas y de pensamientos para que la tecnología no vaya solo en una dirección.

Las empresas piden más profesionales tecnológicos. ¿Van a dar formación?

Hacemos con el Inaem (Instituto Aragonés de Empleo) cursos de Industria 4.0. Ahora, estamos planteando bootcamps tecnológicos para jóvenes desempleados con el fin de que puedan realizar proyectos en varias semanas a través del IoT, robótica, Big Data... y conozcan estas tecnologías. También estamos trabajando para hacer webinars de Industria 4.0. Hemos sacado una convocatoria para que las empresas se apunten y ver cómo podemos ayudarlas a través de la parte digital.

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