Aragón

La economía aragonesa continúa con su recuperación pero con un crecimiento más moderado

Zaragoza

El PIB de Aragón continuará creciendo en los años 2020 y 2021, aunque registrará crecimientos más moderados que en ejercicios anteriores. Las previsiones de BBVA Research apuntan a un crecimiento de la economía de la comunidad para este ejercicio del 1,8% y del 2% para el año 2021. Dos ejercicios en los que también se prevé que se reduzca la tasa de empleo y se generen en Aragón alrededor de 10.000 puestos de trabajo. Un escenario que no está exento de algunas amenazas y riesgos vinculados a las incertidumbres internacionales como el Brexit o la guerra comercial de Estados Unidos y China y la evolución que están registrando algunos indicadores como el consumo interno.

La economía aragonesa sigue creciendo, pero su crecimiento es más moderado, ya que se prevé que su PIB crezca el 1,8% en 2020 y el 2% en 2021 tras haber cerrado el año 2019 con un crecimiento del 2,1%. Datos todos ellos que distan del 3% de crecimiento del PIB en 2018 pero que, si se cumplen, permitirá que Aragón supere los niveles precrisis del PIB en 7,7 puntos porcentuales al final del período, mientras que el PIB per cápita lo hará en 9,6 puntos porcentuales.

Son los principales datos que se recogen en el informe 'Situación de Aragón', que ha sido presentado por BBVA Research en Zaragoza y que reflejan, además, que la economía aragonesa seguirá creciendo ligeramente por encima de la media española. La previsión de la entidad para España es del 1,6% en 2020 y del 1,9% para 2021. Una mejor evolución de Aragón que responde al buen comportamiento que han tenido las exportaciones (sobre todo las de bienes de equipo y alimentación), que se han visto menos afectadas por la guerra comercial entre Estados Unidos y China y por la política de aranceles de Gobierno de Trump que ha tenido un efecto limitado en Aragón por la exposición limitada de los bienes gravados.

Este marco de crecimiento económico se trasladará a la generación de empleo que quedará reflejada en un descenso de la tasa de paro, cuyo promedio se situaría en el 9,3% para el año 2020 y en el 8,6% en 2021, estando tan apenas 1,3 puntos porcentuales por encima de su nivel de 2008. En este marco, BBVA Research, prevé que se generen en estos dos años alrededor de 10.000 nuevos empleos en la comunidad aragonesa, sin que se observen considerables afecciones por la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), aunque habrá que esperar a ver qué efecto podría producirse con una posible derogación total o parcial de la reforma laboral.

Esta evolución económica de Aragón se verá impulsada en los próximos meses por la estabilización del consumo, la recuperación de la demanda europea, y la recuperación de la inversión, las exportaciones y la leve mejora del entorno internacional. Además, las empresas aragonesas presentan un menor nivel de apalancamiento -son menos vulnerables a los tipos de interés-, y son más rentables con más recursos internos.

No obstante, todavía hay incertidumbres que pueden condicionar el crecimiento económico de Aragón y de España. "Existen incertidumbres por los conflictos comerciales -no pueden desdeñarse nuevos aranceles- y el efecto del Coronavirus y también por el entorno de elevada incertidumbre sobre la política económica, que afecta a la inversión", según ha explicado Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, quien también ha incidido en que la evolución económica dependerá del gasto interno y de las políticas que se implementen en los próximos meses. En menor medida, se espera un mayor impacto del Brexit o salida del Reino Unido de la Unión Europea, ya que "se reduce la incertidumbre porque se ha producido la salida y es un avance".

"De aquí en adelante -en relación al Brexit-, habrá efectos negativos, pero los relacionados con la incertidumbre se reducirán. La normalización y la mayor confianza de la salida del Reino Unido de la Unión Europea debería impulsar las ventas hacia el país", ha añadido Cardoso.

Además de estos riesgos internacionales, la evolución de la economía aragonesa para los dos próximos años también vendrá marcada por la fragmentación parlamentaria y la falta de consenso sobre cuestiones clave en la política económica. También continúan los efectos relacionados con las tensiones en Cataluña.

Otros factores que también influirán en la evolución económica de Aragón son los cambios que se están registrando en patrones de consumo -el gasto de la familias ha bajado y se prevé que siga siendo moderado en 2020- como la compra de automóviles o de vivienda, que se aceleró en los últimos años, pero se ve poco probable la repetición de este dinamismo. En Aragón, por ejemplo, el número de hogares que adquieren automóviles ha bajado en 4,6 puntos porcentuales, siendo la sexta comunidad más afectada. También se ha frenado la actividad inmobiliaria, parón en el que han podido influir los cambios en la regulación normativa en materia de alquiler, el crédito inmobiliario o en los Actos Jurídicos Documentados.

Necesidad de reformas

A pesar de estas perspectivas económicas, el informe de BBVA Research pone de manifiesto la necesidad de acometer una serie de reformas para incrementar la capacidad de crecimiento. Son medidas que deben incidir e ir dirigidas a fomentar un entorno favorable para la inversión, aparte de ayudar a reducir los principales desequilibrios que se detectan en las finanzas públicas, el desempleo, la precariedad, la desigualdad y el cambio climático.

En Aragón, es especialmente importante seguir avanzando en materia de empleo. "El aumento de salarios empieza a mostrar tensiones y carencias en cuanto al tipo de capital humano. Preocupa en la comunidad aragonesa la relación entre personas con salarios y las que están en paro y cuya formación no es demandada. Esto puede generar desigualdad".

Miguel Cardoso no ha observado problema en que en Aragón suban los salarios en línea con la productividad porque en la comunidad aragonesa es superior al nivel salarial, por lo que el incremento de sueldos "parece sostenible". Sin embargo, el problema está en aquellas empresas que han visto subir el gasto salarial en un 22% en los últimos años y cuya productividad no puede crecer a ese ritmo. Una situación que podría conducir a una reducción de empleo o paralización de contrataciones.

Entre las medidas de empleo en las que se tiene que trabajar en Aragón también está la formación para personas paradas y con perfiles no demandados por las empresas. En este caso, se debe actuar principalmente en dos líneas. Una de ellas es el aumento del gasto en formación porque "se gasta poco. Se gasta lo mismo en términos de PIB que en Austria con niveles que son el doble en tasa de paro". Además, hay que gastar de manera más eficiente para que la formación sirva para acceder a un empleo. Esto requiere a su vez más cooperación entre empresas y servicios públicos de empleo y por que los desempleados dispongan de más información sobre los cursos, su nivel de inserción o salarios.

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