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¿Cuál es el idioma más difícil de aprender para un español?

  • El chino mandarín y el japonés empatan en dificultad, según la herramienta Study Time Calculator de Preply
  • Dentro de las lenguas europeas, el alemán es el que más dificultades presenta para los hablantes nativos de español
Con menos esfuerzo, los españoles podemos llegar a manejarnos con las lenguas romances como el portugués, el francés y el italiano

"Nivel medio, medio alto", esta es la respuesta más común cuando en una entrevista de trabajo se pregunta por el nivel de un idioma, frecuentemente el inglés, ¿pero qué significa tener un nivel medio-alto? Académicamente, se corresponde con el nivel B2 de acuerdo a la clasificación del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL). Se considera que los que tienen este nivel son capaces de comunicarse sin esfuerzo (con fluidez) con los nativos del idioma. Es común que se exija este nivel, u otros, para acceder a determinados empleos, promociones internas y estudios, tanto en España como en el extranjero.

Gracias a la herramienta Study Time Calculator de la plataforma de aprendizaje online Preply comprobamos cuánta dedicación (en horas de clases y estudio) nos llevaría pasar de un nivel inicial a un nivel intermedio-alto en algunos de los idiomas más solicitados en la actualidad en tan solo un año.

Según la responsable de metodología de Preply, Sylvia Johnson, esforzarse para alcanzar un nivel B2 tiene su recompensa. "Si quieres ser capaz de comunicarte de forma clara y espontánea en todo tipo de situaciones, el B2 es para ti. Comunicarse sin esfuerzo merece la pena", asegura.

Para obtener los resultados del ranking, todos los cálculos se han realizado partiendo del nivel básico A1 y estableciendo como objetivo alcanzar un nivel B2 en un año, recibiendo 3 horas de clases con un tutor a la semana y dedicando tiempo extra al estudio de forma individual.

Idiomas de los negocios

Las solicitudes de clases de idiomas en la empresa se han incrementado notablemente y ya son uno de los beneficios sociales más apreciados por los trabajadores. En concreto, en el caso de Preply, la demanda de clases in-company se ha triplicado en el último año. Aunque el inglés continúa de forma indiscutible en el primer puesto en cuanto a preferencia de idiomas, también en el segmento de cursos corporativos, los idiomas de países emergentes como el portugués han ganado en popularidad en los últimos años.

La globalización que ha llevado a Asia buena parte de la producción del mundo ha hecho aflorar también el interés por idiomas como el chino mandarín o el japonés. Para un español, son los más complicados de aprender dentro de la lista de idiomas analizados con la herramienta Study Time Calculador de Preply. Ni siquiera compartimos alfabeto. Pero no es imposible. Para aprender cada uno de los dos idiomas de estas potencias asiáticas, necesitaríamos dedicar un total de 1.544 horas de estudio. Si deseásemos pasar de un A1 a un B2 en un año, tendríamos que estudiar prácticamente a jornada completa: hasta 29 horas a la semana, 3 de ellas con un tutor experto que nos guiase en clases de carácter teórico-práctico.

Lenguas romances y lenguas germánicas

Volviendo al continente europeo, existen idiomas más asequibles para los hablantes nativos de español que otros. Entre los primeros, los más cercanos al español, son las lenguas romances (que comparten su origen en el latín vulgar): como el francés, el italiano y el portugués. Un plan de estudios de 3 horas de clase y 9 horas de estudio individual a la semana nos llevaría de cero a la fluidez en un año.

Las lenguas germánicas, por otro lado, comprenden idiomas como el inglés y el alemán y resultan más complicadas para los hablantes nativos de español.

La dificultad de la adquisición del alemán para un español lo sitúa en mitad del ranking, por encima incluso del inglés. Requeriría 1.044 horas de dedicación entre clases (3 horas semanales) y horas de estudio (17 horas a la semana) durante un año para poder comunicarnos con alemanes, en su idioma, sin dificultades.

Un escalón por debajo se sitúa el inglés, un idioma que solicitan el 40% de los usuarios de la plataforma de aprendizaje online Preply. Por fortuna, no solemos partir de cero, pero si fuera el caso serían suficientes 844 horas de dedicación, 200 más que para alcanzar el B2 de una lengua romance. Las distribuiríamos de la siguiente manera: 3 horas a la semana para practicar conversación y resolver dudas con un tutor nativo y otras 17 de estudio de listados de vocabulario, gramática, etc. ¿Merece la pena? Parece que sí, un nivel B2 de inglés certificado puede darnos acceso a oportunidades académicas y laborales.

A un alemán, alcanzar este objetivo le tomaría el mismo número de clases con un tutor, pero sensiblemente menos horas de estudio: 488, 200 menos que a un español.

¿Por qué sucede esto? De acuerdo con la experta en metodología de Preply, los sistemas educativos de Alemania y Austria introducen el inglés en etapas tempranas y ponen el foco en la comunicación y la lengua hablada, frente a otros métodos basados en el estudio de la gramática. Los alemanes tienen como ventaja, además, una gramática similar y vocabulario prestado, así como una fonética parecida. "Pero tienen las mismas dificultades que todos los estudiantes de inglés con las preposiciones, los phrasal verbs, las grafías irregulares y las frases coloquiales", aclara Johnson.

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