El juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona será el encargado de investigar la denuncia de la Fiscalía por el caso Negreira. El mismo magistrado que ya abrió diligencias en la querella presentada por el árbitro Estrada Fernández ha sido designado en el procedimiento instado por el Ministerio Público contra el FC Barcelona; dos de sus expresidentes, Sandro Rosell y Josep María Bartomeu; y el dirigente arbitral José María Enríquez Negreira por presuntos delitos de corrupción continuada en los negocios, administración desleal y falsedad en documento mercantil.
La denuncia se dirige también contra Oscar Grau, exconsejero delegado de la entidad, y Albert Soler, antiguo ejecutivo del club y que fue Secretario de Estado para el Deporte y presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD) con el PSOE.
El documento remitido por la Fiscalía al juzgado de Instrucción sostiene que los dirigentes azulgranas abonaron hasta 7,3 millones entre 2001 y 2018 a Negreira. Eso significa que los pagos se produjeron también durante la etapa de Joan Gaspart (2000-2003) y Joan Laporta (2003-2010), pero el delito habría prescrito.
En el periodo analizado, se gastaron en la contratación de Negreira hasta 1,28 millones entre 2014 y 2015 con Sandro Rosell- y 1,68 millones entre 2016 y 2018 ya con Bartomeu-.
Según la Fiscalía, la motivación era clara: que Enríquez Negreira, como vicepresidente del Comité Técnico Arbitral "realizase actuaciones tendentes a favorecer al Barcelona en la toma de decisiones de los árbitros en los partidos que disputase el Club, y así en los resultados de las competiciones".
Fiscalía señala que el rastro del dinero se pierde cuando Negreira lo retira en efectivo de sus cuentas
Además, recuerda que la designación de los árbitros para las competiciones españolas "se llevan a cabo en el seno del CTA, organismo encargado, además, de las evaluaciones -en las que participaba el denunciado- para los ascensos y descensos de categoría de los árbitros, así como de la proposición de candidatos a árbitros internacionales".
La Fiscalía defiende que el dinero pagado por el FC Barcelona se destinaba a influenciar los arbitrajes, aunque no ha podido seguir el rastro del dinero una vez llegaba a las cuentas de Enríquez Negreira. "Las cuentas se nutrían prácticamente en su totalidad de los ingresos procedentes del FC Barcelona, los cuales eran retirados, en su gran mayoría, mediante cheques al portador cobrados por la secretaria [...] por encargo de Enríquez Negreira, al que le entregaba el dinero en efectivo, desconociéndose el destino definitivo de las detracciones".
El dirigente arbitral dijo primero que se hacían para asegurar arbitrajes "neutrales", pero luego se acogió a su derecho a no declarar asegurando que tenía un principio de alzhéimer.
"El Barça nunca ha intentado comprar árbitros"
Mientras avanza la vía judicial, el FC Barcelona continúa sin realizar una comparecencia para explicar los detalles de la investigación interna abierta. Este martes, en un coloquio celebrado en el Círculo Ecuestre de la ciudad, Joan Laporta, actual presidente de la organización fue tajante: "El Barça nunca ha comprado árbitros y el Barça nunca ha tenido intención de comprar árbitros. Rotundamente nunca".
El directivo denunció que existe "una campaña orientada a controlar el club" después de no haber firmado el acuerdo con CVC, contratar a Limak para las obras del Camp Nou y ser uno de los promotores de la Superliga.