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La ANC esquiva la sanción de la CNMC por su campaña para favorecer a empresas con sede en Cataluña

  • La iniciativa no tuvo repercusión porque 'Foment del Treball' pidió su suspensión por vía judicial
  • Era una campaña contra las empresas del Ibex y que hubiesen cambiado la sede por el 1-O
La presidenta de la ANC, Dolors Feliu. Foto: Europa Press.
Barcelona

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha archivado el expediente sancionador contra la Asamblea Nacional Catalana (ANC) por la campaña 'Consumo Estratégico' al no haberse acreditado "efectos en la dinámica competitiva", aunque su voluntad de boicot sí era punible, y queda pendiente de sentencia el juicio mercantil que se celebrará el 27 de septiembre.

En un comunicado este viernes, el regulador ha explicado que no se ha considerado acreditada la existencia de una infracción del artículo 3 de la Ley de Defensa de la Competencia (LDC) consistente en actos de competencia desleal por parte de la ANC. Y es que la campaña fue retirada en sus inicios tras una denuncia de la patronal Foment del Treball en los juzgados que lo solicitó como medida cautelar, lo que fue aceptado por el tribunal.

La campaña, según recoge la CNMV, tenía por objeto encauzar el comportamiento de los consumidores y empresas para que se abstuvieran de contratar productos o servicios ofrecidos por determinadas empresas, en especial del Ibex 35, en favor de determinadas empresas con sede social en Cataluña por motivos ajenos a la competencia o la calidad de sus productos.

El organismo empezó la investigación tras la denuncia presentada por Foment del Treball ante la Autoridad Catalana de la Competencia (Acco) en 2019 y después de la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) en octubre de 2020 según la cual se determinó que la CNMC era el organismo competente para resolverla, informa Europa Press.

Presunto boicot

La denuncia alertaba de presuntas conductas prohibidas por el artículo 3 de la LDC, derivadas de la campaña iniciada con el presunto objetivo de boicotear determinadas empresas en favor de otras con sede social en Catalunya por motivos ajenos a la competencia basada en los propios méritos.

En concreto, la CNMC decidió incoar dicho expediente al apuntar que la campaña pudo provocar posibles "prácticas desleales que distorsionan gravemente la competencia en el mercado".

Durante la investigación, la CNMC ha solicitado información en relación con los servicios a los que iba dirigida la campaña, en particular los de suministro de electricidad y gas (mercado libre), telefonía móvil e Internet, bancarios y financieros, aseguradoras y empresas de distribución minorista alimentaria.

También pidió información sobre el eventual impacto de la campaña en su actividad comercial, marca y reputación, y, con carácter general, los operadores consultados han manifestado que, de conformidad con sus datos de negocio internos y experiencia en el mercado correspondiente, "no puede deducirse" que la campaña analizada haya tenido impacto en los resultados de su actividad comercial.

Además, se ha realizado un análisis de la evolución de las cuotas de mercado en los mercados de los sectores analizados, del que se concluye que la iniciativa denominada Consum Estratègic "no ha tenido una incidencia significativa que permita aislarla como factor decisivo" en el cambio de contrataciones en los sectores analizados.

Así, la CNMC considera que no existen evidencias de que la dinámica competitiva de los mercados se haya visto alterada como consecuencia de la campaña impulsada por la ANC.

ANC: "Un precedente peligroso"

En un comunicado este mismo viernes, la ANC ha explicado que la instrucción ya concluyó en diciembre, en una propuesta de resolución, que proponía no sancionar a la ANC por esta campaña y archivar así el expediente, pero se estaba a la espera de que el consejo de la CNMC lo aceptara.

Pese al archivo, la entidad independentista no está satisfecha porque la incoación de un expediente sancionador como posible infractora de la Ley de Defensa de la Competencia "supone un precedente inquietante para la libertad de expresión y asociación, que no tiene justificación".

Además, ven "un precedente peligroso" para otras asociaciones que se considerara a la ANC como una empresa en el sentido del derecho de la competencia cuando no obtenía ningún beneficio económico de la campaña, aseguran.

"Aunque estamos satisfechos porque no recibiremos las sanciones económicas desorbitadas que pretendía Foment del Treball y que podrían haber comprometido el futuro de la entidad, el hecho de que se haya instruido este expediente sancionador para una campaña legítima, es una vulneración flagrante de derechos fundamentales y tiene una finalidad represiva", ha sostenido la presidenta de la ANC, Dolors Feliu.

Satisfacción de 'Foment'

La patronal ha sostenido en un comunicado que su "rápida reacción" presentando denuncias a los entes oportunos ha impedido que la campaña en cuestión tuviera efectos sobre el mercado.

También ha manifestado su satisfacción porque la denuncia ha conseguido, gracias a las medidas cautelares dictadas, "el fracaso de la campaña de la ANC".

Foment del Treball ha insistido en que la campaña es "ilícita y contraria a la competencia de las empresas que desarrollan sus actividades en Catalunya".

Para la patronal, la resolución de la CNMC "reconoce la deslealtad del boicot promovido por la ANC ya que se trata de un comportamiento contrario a la competencia eficiente".

"El boicot es una conducta objetivamente contraria a las exigencias de la buena fe que vulnera el principio eficiente e introduce mecanismos impropios del juego de la libre competencia de los mercados, generando disfunciones en su funcionamiento", ha parafraseado del argumentario de la resolución de la CNMC.

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