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Los libros que marcaron mi vida... por Silvio González

Silvio Gonz?lez, CEO de Atresmedia.

Silvio González describe Salvatierra como una novela "intrigante", muy bien escrita, que atrapa y se lee con facilidad y que permite sentirse identificado en muchos momentos con el relato de las relaciones familiares como lo hacen otras interesantes propuestas que se enfrentan al momento de la pérdida del padre o la madre

Una de las mejores maneras de desconectar y descansar en verano es zambullirse en una buena historia. Salvatierra, del escritor argentino Pedro Mairal, lo es. La novela ha sido recientemente editada en España tras el éxito La uruguaya, obra posterior del autor que tuvo una gran acogida en todo el mundo y también muy recomendable como lectura estival.

Salvatierra nos propone un viaje a la infancia para redescubrir la figura del padre. Tras la muerte del personaje que da título a la novela, Juan Salvatierra, sus hijos vuelven a Barrancales, la población donde pasaron su infancia y donde su padre, mudo desde niño y empleado de Correos, vivió dedicado a pintar 'la obra' de su vida en un lienzo de cuatro kilómetros de tela, almacenado en rollos en un galpón destartalado.

Resulta muy original leer cómo, a través de los dibujos de su padre en el lienzo, la novela, narrada en primera persona por su hijo menor, lleva al lector, junto a los hijos de Salvatierra, al descubrimiento de la sorprendente figura del padre recién fallecido. Durante este viaje por el lienzo pintado incansablemente por Juan Salvatierra durante todos los días de su vida hasta quince días antes de morir, Miguel y Luis, superada ya la cuarentena y emigrados a Buenos Aires, se instalan en la casa familiar de Barrancales y hallan en el extenso lienzo pintado por su padre, una especie de biografía o diario personal que les revela aspectos desconocidos de su enigmático padre, su pasado y las historias familiares y de su pueblo.

Creo que la novela adquiere un punto extra de interés cuando descubren que entre los lienzos enrollados y numerados falta el correspondiente al año 1961. Los hermanos comenzarán a preguntarse, qué ocurrió ese año, dónde estará el lienzo desaparecido o si alguien ha podido robarlo. Respondiendo a estas preguntas, descubrirán muchos secretos de ese padre, un artista autodidacta y amateur, al que creían conocer.

En palabras del propio Mairal en una entrevista, Salvatierra es la historia de un "un hijo que busca el padre después de muerto, pero lo busca en su obra y lo va conociendo a través de ella. Y se va conociendo a sí mismo también porque su padre lo pintó incluso sin que él supiera", como le sucede a Miguel, el hijo menor en las páginas de la novela.

Una novela intrigante, muy bien escrita, que atrapa y se lee con facilidad y que permite sentirse identificado en muchos momentos con el relato de las relaciones familiares como lo hacen otras interesantes propuestas que se enfrentan al momento de la pérdida del padre o la madre (Ordesa, de Manuel Vilas; Llévame a casa, de Jesús Carrasco; o También esto pasará, de Milena Busquets).

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Comentarios 1

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Que se lea con facilidad, dice, pues nada, lee el TBO, si no, se te funde el cerebro. El fotógrafo le dijo: sonríe, y puso esa cara.

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#1