Turismo y Viajes

Turku, la 'estrella' del sur finlandés

La geografía marítima del sur de Finlandia es complicada. El mar Báltico se estrecha y ensancha cuando penetra por su costa suroeste; serpentea como si fuera un río por entre un infinito archipiélago de islas e islotes que conforman una natural, a la vez que estratégica, barrera protectora a la ciudad de Turku, el más antiguo asentamiento humano del país y antigua capital nacional.

En la actualidad esta región, que recibe el nombre de Costa & Archipiélago, ha pasado en poco tiempo de poder ser imaginada con el tópico 'la Finlandia desconocida' a ser uno de los destinos más apetecibles para plantearnos una escapada en toda regla. Además, en este caso, el calificativo 'apetecible' tiene doble significado porque la escena gastronómica finlandesa es de las más interesantes del norte de Europa.

Turku se sitúa dentro de la tendencia de la nueva cocina; y desde que el pasado mes de septiembre se celebrara en esta ciudad Food & Art Festival, un evento que combina arte conceptual con cocina (también conceptual) que congregó a famosos chefs de todo el mundo de la tendencia universal food and wine, la ciudad capitanea la revolución gastronómica del país, y ya se la conoce como The Food Capital of Finland.

El panorama gastro finlandés tiene una fuerte conexión con la naturaleza. Los finlandeses están acostumbrados a recoger setas, bayas y hierbas libremente en sus bosques, y tienen la mayor área de recolección orgánica certificada del planeta. Asimismo -técnicamente- las temperaturas frescas de invierno, los largos días de verano (24 horas de rayos solares) y un periodo de crecimiento intensivo aumentan el aroma y los sabores de los productos recogidos de una manera espontánea y directa en la naturaleza. Estos ingredientes puros, limpios y de cogida inmediata es lo que se conoce como wild food, y constituye una de las claves de la riqueza gastronómica del país.

El evento Food & Art Festival que, a partir de 2020 tendrá periodicidad anual y se celebrará hasta 2023 en Turku, incluirá esta tendencia 'salvaje' e invita a los chefs del mundo para que el encuentro tenga personalidad propia. Así que ya puede anotar la reserva en su agenda... si es un entusiasta de la cocina experimental ¡y de las sensaciones!

Pero a Turku no solo se va a comer... Para echar una primera ojeada a la ciudad, lo primero que conviene hacer es dar un paseo en barca por donde las saladas aguas del Báltico se fusionan con la dulce columna vertebral de la ciudad, Aurajoki, es decir: el río Aura. Los pequeños barcos de Lana Boats son eléctricos, así que mejor estar callado y a tono con el silencio de la navegación para gozar del paseo acuático viendo a los lugareños circular plácidamente en bici por la ribera, ir contemplando el estilo de su arquitectura y los barcos varados (convertidos en coquetos restaurantes) que jalonan las orillas del río.

En el apartado cultural, las visitas imprescindibles son: su castillo medieval, Turun Linna, que es la mayor fortaleza construida en el país; y el Aboa Vetus/Ars Nova, un peculiar museo que combina arte y arqueología bajo un mismo techo, donde se pueden ver las ruinas medievales del lugar en contraste con las exposiciones del arte contemporáneo más rabioso, porque hay saber también que en Turku se instalan, o desean instalarse, a cobijo de su creciente actividad artística y la notoriedad adquirida en el ámbito de las galerías de arte contemporáneo, los jóvenes artistas finlandeses que quieren 'comerse el mundo'.

La otra faceta turística de la ciudad tiene que ver con lo ya expuesto sucintamente, es decir: dónde comer. Al grano: Recomendable su mercado cubierto, Kauppahalli, histórico edificio de hierro y ladrillo construido en 1896 y diseñado por el arquitecto Gustaf Nyströn. No es un mercado cualquiera porque tiene una atmósfera especial. Entre los diferentes puestos de comida hay pequeñas cafeterías con delicatesen locales, donde se puede probar el pastel típico del lugar: 'Kiss my Turku' (que tiene doble mensaje... para el que quiera entenderlo así). También debemos de pararnos a preguntar por el pan finlandés (que tantas variedades ofrece), que nos expliquen los distintos procedimientos de ahumados; y también son interesantes los quesos. Así iremos un poco más instruidos sobre tres básicos y clásicos de la buena mesa finlandesa de toda la vida.

Después ya podemos elegir alguno de los modernos restaurantes para conocer lo más nuevo: En Kaskis es donde el reconocido chef Erik Mansikka -estrella Michelin- creó ¡no hace tanto!

unos menús de alto nivel basados en ingredientes locales. Imprescindible reservar mesa porque sigue de moda y en la cresta de la ola para los sibaritas. Ahora Erik se ha trasladado al restaurante Kakolan Ruusu donde junto al chef americano Andrein Norwood han formado un tándem creativo con nuevos menús a base de hierbas, legumbres, verduras, frutas del bosque, hojas, hongos, raíces... todo muy local y muy wild (salvaje). A subrayar dos peculiaridades, una: las camareras van uniformadas de presidiarias (vestido gris con botones) porque el hotel está ubicado en la antigua cárcel ('cosas frikis' de los finlandeses); y dos: en el menú aparece, como plato exótico, Pimientos de Padrón (a 6 euros.) No coment.

Junto al río Aura, es digno de conocer el Smör, un restaurante dentro de la categoría de los recomendados por la Michelin, donde el chef Roni Toivari es todo un artista. Solo con ver su aperitivo 'Ostra perfumada con cítricos y adornada con hilos de pétalos de rosa' se le hace a uno la boca agua bendita, y te hace creer en el Arte. Con una copa de champán resulta un perfecto amusebouche.

Pues ¡kippis!.. que es lo que dicen los finlandeses cuando brindan.

Más información

www.visitturku.fi/en/food-art-festival-turku

www.visitturku.fi

www.visitfinlad.com

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