Transportes

España conquista el podio de de la alta velocidad tras 25 años y 51.770 millones de inversión

  • Mariano Rajoy anuncia la licitación de un tramo entre Málaga y Sevilla
Foto: Archivo

"Fue emocionante. Era la primera vez que ponía un tren a tanta velocidad". El maquinista Alfredo Durán describe con estas palabras su primer viaje entre Madrid y Sevilla a 250 kilómetros por hora. Fue el pasado 21 de abril de 1992 en un tren de Alstom y lo que más vívidamente recuerda de ese primer viaje comercial del AVE es que los pasajeros se sorprendían de la falta de sensación de velocidad y de la gran estabilidad del convoy. "La gente no es consciente, pero todo el mundo alucinaba. Estaban acostumbrados a los ferrocarriles que daban tumbos y tardaban más de seis horas", relató Durán a los medios durante el viaje conmemorativo del primer viaje en AVE. Una primera ruta de poco más de 420 kilómetros que, 25 años y más de 50.000 millones de euros después ha situado a España en la liga mundial de alta velocidad.

El maquinista del primer AVE, también bautizado irónicamente como El Rapidillo, viajaba un cuarto de siglo después a Sevilla como un pasajero más, acompañando al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; al ministro de Fomento, Íñigo de la Serna; al presidente de Renfe, Juan Alfaro, y al presidente de Adif, Juan Bravo, que este viernes se desplazaron hasta la ciudad hispalense para conmemorar, junto a Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, y Felipe González, expresidente del Gobierno, "un cuarto de siglo de una infraestructura irrenunciable que ha acabado con el mito de la España invertebrada", aseguró el actual líder del Ejecutivo en Santa Justa.

Así, Rajoy recalcó que su Gobierno seguirá trabajando por llevar el AVE a todos los rincones de España y recordó que "se ha hecho un esfuerzo económico importante para reactivar las obras y los proyectos de alta velocidad", que el año pasado se paralizaron por la falta de Gobierno, el acuerdo de no disponibilidad unos 5.000 millones y los problemas de sobrecostes y modificados. "Todos los gobiernos de España han considerado el AVE una apuesta estratégica. Es uno de los mejores espejos en los que nos podemos mirar", aseguró el jefe de Gobierno antes de matizar que, "como en toda obra humana, hay errores" y "las cosas siempre se pueden hacer mejor". Una declaración que hace una referencia velada a los sobrecostes y retrasos que han sufrido históricamente las obras del AVE. Sin ir más lejos, el coste de llevar la alta velocidad hasta la capital andaluza alcanzó los 2.070 millones, sin contar los trenes ni las estaciones, lo que supone un desvío del 30% sobre los algo más de 1.500 millones de euros presupuestados. A su vez, las obras de construcción de la línea del AVE entre Madrid y Barcelona costaron 8.966,71 millones, lo que supone un 31,4% más de lo previsto, mientras el AVE a Asturias se ha atascado en la variante de Pajares con sobrecostes de 1.900 millones.

51.775 millones y 3.420 km

A pesar los inconvenientes y sobrecostes y de que las inversiones de este tipo resultan en su mayoría deficitarias (el AVE sólo es rentable si se elimina la mochila de deuda y se ajustan los costes de operativos, tal y como se ha hecho), los sucesivos Gobierno han apostado por la alta velocidad como un arma en años de elecciones o como una herramienta para conseguir concesiones de los ejecutivos autonómicos y locales, como ha pasado con la Y vasca y el apoyo del PNV a los presupuestos y la reforma de la ley de la estiba.

Esta constante apuesta por una infraestructura que, según Rajoy, "ha hecho a los españoles cada vez más vecinos", ha permitido a España coliderar la liga mundial de alta velocidad 25 años y 51.775 millones de euros invertido después. El fuerte gasto en alta velocidad, que ha contado con ayudas europeas por 11.500 millones hasta 2013, ha llevado a España a estar recorrida por una red de 3.420 kilómetros (km), la segunda más larga del mundo después de China, y ha convertido a nuestras empresas en líderes tecnológicos de la alta velocidad. Así, las firmas, como Adif o Renfe están exportando conocimiento y llevando el AVE a varios rincones del mundo. En esta línea, un consorcio de 12 empresas españolas se hizo con la construcción y operación del AVE a La Meca y Renfe puja por la alta velocidad de California y Reino Unido.

Otras cifras que colocan a España en el podio de la alta velocidad es el número de estaciones, destinos y pasajeros. La red llega a 26 capitales de provincia y 47 estaciones y ha transportado a 357 millones de pasajeros desde su puesta en marcha. Actualmente circulan 677 trenes al día por las vías del AVE transportando al año unos 35 millones de pasajeros (incluye el servicio Avant de media distancia). Y la cosa no se va a quedar ahí, porque el plan del Gobierno es que la red siga creciendo y cada vez haya más trenes y pasajeros.

Llegar a todos los rincones

En línea con la declaración de principios sobre blindar el futuro y la continuidad del AVE, Rajoy aprovechó su paso por la capital andaluza para anunciar la licitación en 2018 de la construcción de una variante o baipás de alta velocidad entre las vías de Sevilla y Málaga (a la altura de Almodóvar del Rio) para mejorar la conexión ferroviaria entre ambas ciudades. El tramo permitiría recortar en más de media hora los tiempos de trayectos entre Sevilla y Málaga ya que actualmente el tren tiene que ir hasta Córdoba y luego regresar sobre sus pasos para ir de una provincia a otra.

Así, Rajoy tiene previsto invertir en los próximos cuatro años unos 10.000 millones de euros en impulsar la red de AVE, que actualmente tiene 1.300 kilómetros en construcción o proyecto (el Ejecutivo cuenta con ayudas europeas por 1.326 millones entre 2014 y 2020). Sólo para este ejercicio 2017, su equipo ha elevado en 2.200 millones de euros el techo de deuda de Adif Alta Velocidad para desbloquear las obras en Galicia, Murcia, Badajoz, Asturias y País Vasco, entre otros proyectos. En este contexto, la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, aprovechó la presencia de Rajoy en Santa Justa para pedir más inversión en la región y reclamar que "Almería no sea la última provincia de España a la que llegue la alta velocidad". Díaz realiza este llamamiento después de que Fomento haya decidido relicitar el tramo entre Murcia y Almería, que acumulaba fuertes retrasos y modificaciones, y anunciara que la línea no va a estar lista hasta 2023.

El gestor de la red acumula una deuda de más de 14.400 millones de euros y no consigue los recursos suficientes para pagar los costes financieros o hacer frente a los vencimientos de deuda. Así, a lo largo de 2016, la compañía que presidente Bravo ha emitido unos 3.000 millones de euros de deuda para refinanciar la deuda e ir cambiando el pasivo que debe a los bancos por bonos.

El compromiso del Gobierno con la alta velocidad y su democratización van más allá de los nuevos destinos. El objetivo es que cada vez más personas usen el AVE y por ello presidente apuesta por los precios bajos, las ofertas puntuales y una mayor frecuencia. Para ello, y con motivo de su 25 aniversario, Renfe va a lanzar su enésima oferta con la venta de 250.000 plazas a 25 euros para viajar en los trenes AVE en las próximas semanas. El grupo ferroviario lleva desde 2013 apostando por una política comercial agresiva más similar a la de las compañías aéreas que le ha permitido batir récord de viajeros. En 2016, el AVE transportó 20,3 millones de pasajeros, un 4,7% más.

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comentariosforum1

Masce
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En Contra

El podio por país de M ya lo tenía!

Puntuación 9
#1