Transportes y Turismo

Astondoa lanzará un nuevo modelo de embarcación para 2025

  • Viajamos hasta Santa Pola (Alicante), para conocer y visitar el astillero Astondoa, referente mundial en la construcción de embarcaciones. El negocio náutico está en pleno crecimiento y La compañía ha inaugurado recientemente su espacio boutique ATELIER Astondoa, en Palma de Mallorca.
Astillero Astondoa
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Desde sus humildes comienzos en 1916 hasta convertirse en un referente mundial en la construcción de embarcaciones de lujo, Astondoa ha recorrido un largo camino. elEconomista.es tuvo la oportunidad de explorar la rica historia y la evolución de esta destacada compañía familiar. Ione Astondoa, actual directora de operaciones de la empresa y miembro de la cuarta generación al frente del astillero nos cuenta sus planes de futuro, que pasan por la presentación de un nuevo modelo de yate para 2025.

Historia:

Astondoa fue fundada en Portugalete, una localidad situada en el País Vasco, por Jesús y José Astondoa Martínez. "Empezaron construyendo botes de remo y traineras", comenta su bisnieta Ione. A lo largo de las décadas, la compañía se adaptó a las necesidades del mercado y comenzó a enfocarse en la construcción de embarcaciones de recreo en madera en los años 60 y 70. Fue en 1978 cuando el abuelo de Ione, Jesús Astondoa, tomó la decisión estratégica de trasladar la sede principal al País Vasco y abrir un astillero en Santa Pola (Alicante).

"Alicante está estratégicamente situada en el centro del rombo perfecto de donde procedían nuestros clientes nacionales" explica Ione. "Desde aquí, es mucho más fácil transportar los barcos a destinos como Baleares, Barcelona, y Málaga. Además, las condiciones climatológicas son mucho más favorables para trabajar en exterior que en el País Vasco"

La crisis económica de 2008 golpeó duramente al sector náutico y Astondoa no fue la excepción. La compañía se vio obligada a replanificar la actividad de sus centros de producción, a excepción del de Santa Pola, que se mantuvo abierto. "Mi padre decidió no cerrar el astillero para mantener a los trabajadores como pudo y aguantar hasta que el sector comenzara a recuperarse," relata Ione. Fue durante este período que Astondoa inició su proceso de internacionalización, enfocándose en el mercado estadounidense para compensar la disminución de la demanda nacional.

El negocio de Astondoa se reparte entre Estados Unidos y Europa con un 60% y 40% respectivamente. Dentro de Europa, aproximadamente la mitad de ese 40% se queda en España, mientras que el resto se destina a clientes europeos que tienen su puerto base en España,

Compromiso local de la producción

Una de las características distintivas de Astondoa es su compromiso con la producción artesanal y la comunidad local. La compañía produce prácticamente todo "in-house" y se niega a externalizar la producción a países donde sería más barato. "Tenemos un compromiso social con la gente de Santa Pola," afirma Ione. "Aunque quizás no sea la decisión económicamente más acertada, moralmente es lo que debemos hacer: seguir manteniendo los oficios artesanos afines, como la carpintería, y ofrecer trabajo a la gente de la zona."

Astondoa emplea a alrededor de 250 personas directamente en sus tres centros de producción ubicados en Santa Pola, Almansa y Almería. Además, subcontratan a otras 30 personas para tareas específicas como la electrónica. En el centro de producción de Santa Pola, el astillero emplea a 130 personas, de las cuales más de 100 son residentes locales.

Asímismo, una de las fortalezas de Astondoa es la personalización de sus embarcaciones. "Igual que no hay dos clientes iguales, no hay dos Astondoa iguales," asegura. La empresa ofrece a sus clientes una amplia variedad de opciones para personalizar sus barcos, desde la elección de materiales hasta la distribución del interior. "Hemos fabricado barcos a medida según las especificaciones del cliente, incluso si eso significa redistribuir la embarcación," añade.

Astondoa ofrece una gama de embarcaciones que incluye modelos como el 377 Coupe, el 677 Coupe, el 66 Flybridge, el AS5, el AS8, el AX8, y la gama Century. Cada modelo está diseñado para satisfacer diferentes necesidades y gustos de los clientes, desde embarcaciones deportivas y caprichosas hasta barcos familiares más espaciosos.

El perfil del cliente de Astondoa generalmente incluye personas apasionadas por el mar, de una edad media, que buscan exclusividad e intimidad. "Nuestros clientes buscan un refugio para ganar tiempo de calidad con su familia y amigos," explica. Aunque históricamente el cliente ha sido predominantemente masculino, la tendencia está cambiando y cada vez más mujeres compran embarcaciones para su disfrute personal.

Producción

El proceso de producción en Astondoa es una combinación de tecnología avanzada y artesanía tradicional. "El proceso de producción de un barco empieza en el momento del diseño del mismo," asegura Ione. Su padre, Jesús Astondoa, es el diseñador principal del astillero, y junto a su equipo alumbran lo que en un futuro surcará el mar. Una vez finalizado el diseño, comienza la producción, que incluye la creación de un modelo a escala real utilizando una máquina CNC de cinco ejes, seguida de la fabricación del molde y la pieza final.

El barco se divide en tres piezas principales: casco, cubierta y cabina, que se producen por separado y luego se ensamblan. A lo largo del proceso, se solapan varias etapas de trabajo, incluyendo la carpintería, la mecánica y la fontanería. "El tiempo de producción varía, pero generalmente ronda los seis o siete meses," comenta. "Para la primera unidad, el tiempo puede extenderse a un año o más debido a la creación del modelo y los moldes", completa.

También, el astillero ha incorporado nuevas tecnologías y materiales sostenibles en su proceso de producción. La empresa utiliza técnicas de laminado por infusión para optimizar pesos y procesos, y ha implementado placas solares en algunos de los techos de sus barcos. "Nuestro objetivo es ser lo más respetuosos posible con el medio ambiente", defienden. Aunque la industria náutica va un paso por detrás de la industria del automóvil en términos de sostenibilidad, Astondoa está comprometida a avanzar en esta dirección.

La empresa también se ha adaptado a las cambiantes demandas del mercado, lanzando un modelo nuevo por año desde 2020. "Hemos renovado prácticamente toda nuestra gama de embarcaciones," dice Ione. "Nos estamos adecuando a las tendencias y lo que la demanda nos pide."

Grupo Astondoa: más allá de los buques

Además de lo ya citado, Astondoa colabora con la Consellería de Educación de la Comunidad Valenciana para ofrecer formación práctica en reparación y construcción de embarcaciones. "Queremos que los chavales que estudian formación profesional puedan combinar la teoría con la práctica y aprender de verdad," comentan. La empresa ha proporcionado materiales y apoyo para que los estudiantes puedan adquirir habilidades útiles en el mundo laboral, además de ser centro de prácticas para aquellos alumnos que quieran continuar con el oficio.

Por otro lado, el grupo Astondoa cuenta con una marina deportiva en Santa Pola y trabaja en las futuras aperturas de marinas en otros enclaves. El futuro de Astondoa parece prometedor, con planes para expandirse a nuevos mercados y lanzar nuevos modelos: "Hemos abierto una oficina en Puerto Portals (Palma de Mallorca) para estar más cerca de nuestros clientes en Baleares," reseña Ione. Además, la empresa está explorando otros mercados emergentes para avanzar en la internacionalización de su actividad.

La compañía también tiene planes para lanzar nuevos modelos que completen su gama de eslora media y satisfacer la demanda de sus clientes. "Nuestro objetivo es mantener la esencia y el ADN de Astondoa, seguir siendo una compañía familiar y hacer lo que mejor sabemos hacer: barcos".

Astondoa se enorgullece de su cultura empresarial, que combina tradición y modernidad. La empresa ha sabido mantenerse relevante en un mercado altamente competitivo gracias a su enfoque en la calidad, la innovación y la satisfacción del cliente. "Hemos heredado una filosofía de calidad antes que cantidad de mi abuelo, y es algo que tenemos muy interiorizado," explica Ione.

La empresa también se esfuerza por ser socialmente responsable, lo que implica un compromiso no solo con el entorno y la sostenibilidad, sino también con la creación de un entorno de trabajo positivo para sus empleados. "Cuidamos a nuestro personal y nos aseguramos de que tengan unas condiciones acordes al momento social en el que vivimos," concluye.

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