Telecomunicaciones y tecnología

Sobrevivir sin Internet era lo cotidiano hace sólo diez años

Veinte años no es nada, pero eso no se lo cree ni el letrista de aquel tango. Que se lo pregunten al profesor Tim Berners-Lee, que hace sólo dos décadas creó la World Wide Web, luego conocida por sus tres uves doble (www). Aquello fue el paso definitivo para el desarrollo de Internet.

En ese plazo de tiempo, el prodigio tecnológico se ha ganado un espacio enorme en la vida personal y profesional de los ciudadanos del mundo. Los hábitos de las personas han cambiado y el conocimiento está más cerca que nunca, ahora al alcance de quién lo encuentre. Pocas cosas han enriquecido tanto la sociedad del conocimiento como Internet, paradigma de la globalización y de la comunicación universal.

Es tanta la trascendencia de aquel prodigio, que sus miles de millones de usuarios no están dispuestos a prescindir de su accesos bajo ningún concepto. Si fuera necesario, incluso sacrificarían la televisión, la radio, los periódicos tradicionales o hasta el teléfono móvil. "Prefiero que me corten un dedo de la mano a que me dejen sin conexión", explica Pablo Herrera, estudiante de Empresariales de 19 años, adicto confeso a Tuenti y nativo digital como el que más.

A finales de los 90, lo normal era vivir sin la Red, haciendo las cosas como se habían hecho toda la vida y sin más preocupación tecnológica que sobrevivir a la pantomima del Efecto 2000. En aquella época, la información se almacenaba físicamente en carpetas y archivadores, la gente practicaba el género epistolar con sus allegados, buscaba direcciones en las Páginas Amarillas, planificaba sus vacaciones en agencias de viajes y se aprovisionaban de catálogos para meditar la compra de su nuevo coche.

Los documentos digitales pasaban de PC a PC a través de floppies, siempre de mano en mano; y la fotografía digital empezó a captar adeptos a finales de los 90, pese a que sus bytes no jubilaron las emulsiones de plata hasta bien entrado el nuevo siglo.

El género epistolar se hace digital

La vida sin Internet era un mundo feliz para Correos y las empresas de mensajería. La gente se intercambiaba correspondencia, con plazos de recepción de entre 5 y 30 días. Los que tenían prisa podían recurrir a los telegramas, que alcanzaban su destino en cuestión de horas. El fax era una maravilla y los usuarios de portátiles eran rara avis.

El móvil empezaba a apuntar maneras, igual que las conexiones domésticas a Internet. Los ciudadanos no tenían necesidad de buscar empleo en una pantalla de ordenador y sólo se descargaban cosas de la Red los usuarios más avezados. Napster y Kazaa daban sus primeros pasos, pero los consumidores pagaban lo que fuera por sus CD, mientras alquilaban películas en VHS. Yahoo! (YHOO.NQ), Altavista, eBay (EBAY.NQ) y Amazon (AMZN.NQ) mandaban en el ciberespacio. Al mismo tiempo, Terra salía del cascarón con el ímpetu de gigante, aunque luego resultó que sus pies eran de barro.

Los buscadores de páginas web, el correo electrónico, los banners, la mensajería instantánea, el spam, los diarios digitales, los chats, los foros y las tiendas online todavía son menores de edad. La vida de los blogs y las redes sociales apenas suma un lustro. Todo es tan reciente que la primera empresa de la industria online, Google (GOOG.NQ), sopló diez velitas hace sólo unos meses. YouTube vio la luz hace menos de cinco años y el iTunes se lanzó la primavera de 2003.

El Messenger se puso en marcha en el verano de 1999, y su pantalla de inicio sólo incluía un espacio para texto simple y otro para los contactos. La banda ancha se relacionaba únicamente con el distintivo que lucen las ganadoras de los concursos de misses. El DSL eran las siglas bailadas de una sustancia psicotrópica y disfrutar de Internet en el móvil era el mayor de los sueños. El WiFi estaba por nacer, igual que eMule, Skype, Second Life, la Web 2.0 y el comercio electrónico sólo lo practicaban un puñado de españoles.

A partir de la primavera de 1995 empezaron a nacer las primeras ediciones online de diarios como el Avui, el Periódico de Cataluña, La Vanguardia, ABC y El Correo Español/El Pueblo Vasco. En aquellos años, Banesto (BTO.MC) se convirtió en la primera entidad en ofrecer sus servicios a través de la web. Telefónica (TEF.MC) se subió al carro de Internet en las navidades de 1995, cuando lanzó InfoVía, acontecimiento que coincidió con la aparición de directorios de recursos en castellano como Olé!, buscador que compró Telefónica el siglo pasado con la intención de imitar a Yahoo!. "El futuro está en la Red", pregonaban los visionarios.

Hace sólo diez años, apenas dos millones de españoles disponían de acceso a Internet y sólo una de cada tres empresas presumía de página web. Ya existían los virus informáticos y el sexo era el contenido más demandado de la Red. En diciembre de 1999, las velocidades premium eran de 45 kbps, prestaciones más que suficientes para que investigadores españoles pudieran participar en nuevas aplicaciones online con universidades de los Estados Unidos.

Basta echar un repaso a los últimos diez años para asegurar que Internet ha representado una de las mayores revoluciones de nuestros días. Pese a la brecha digital, no existe actividad económica que eluda el influjo de la gran Red. Incluso las labores más tradicionales se nutren de aplicaciones online que facilitan la vida de las personas. Quizá el pastoreo se escapa de las redes de Internet. Quizá.

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comentariosforum10

IBERTIENDA
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Gran invento o desarrollo, sin duda !

Puntuación 5
#1
revolución digital
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Internet es el invento más revolucionario desde el motor de explosión. En los libros de texto de nuestros nietos será marcado como el cambio de una era a otra.

Como todo, tiene cosas malas, pero sin duda hace las cosas muuuucho más fáciles.

Puntuación 6
#2
Profesor
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Cuando hace 20 años comencé a trabajar en INTERNET, en las redes Académicas, jamás pude pensar en esta explosión. El mejor invento desde la imprenta.

Puntuación 5
#3
Maikel
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Totalmente de acuerdo, la vida nos ha cambiado muchísimo, y para bien. Ahora tenemos acceso a una gran parte del conocimiento y cultura acumulados por la humanidad en unos cuantos clicks. Y eso no tiene precio, aunque algunos sólo sean capaces de ver que ya no pueden vivir del cuento (saludos Ramoncín).

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#4
pacoasen
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yolo necesito0o0o0oo

clic my name

Puntuación -3
#5
Antxon
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Pues la verdad...a mi me aterra. Lo que nació para ser libre se está convirtiendo en la herramienta de control de las personas más eficaz, y además globalizado. Hay que ir desenganchándose porque vamos de cabeza a la esclavitud. Lo que nos dió alas en su dia, Internet, es ahora imprescindible, indiscreta, chivata, colaboradora del stablishment, comercial y abusadora. Si hasta la admón exige su uso para la relacion con el ciudadano....mal camino.

Puntuación -3
#6
anonimo
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#6

¿Conoces una cosa que se llama pgp?¿Firmado de claves?¿Criptografía?.

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#7
hola
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Es genial. Estamos tan acostumbrados a Internet, que parece que siempre estuvo ahí. Me agradan estos ejercicios de memoria sobre Internet. Y tú te acuerdas de tu primera vez en Internet? http://pacoprieto.wordpress.com/recuerdas-la-primera-vez-que/

Puntuación 4
#8
alain puyo
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és el principio de una nueva era.

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#9
Antonio Lorenzo
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Muchas gracias por los comentarios. Lo cierto es que me he dejado tantas cosas por contar...

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#10