Telecomunicaciones y tecnología

Pablo Herreros: "Un solo tuit es la unidad suficiente para que juzguen toda tu vida"

  • "Las empresas hoy solo pueden hacer lo que dicen que hacen"
Pablo Herreros, periodista. Imagen de Alberto Martín

Además de su dilatado camino como periodista dedicado a la comunicación tradicional y, desde los últimos 14 años, a la digital, Pablo Herreros es reconocido, sobre todo, por su trabajo en Comunicación se llama el juego. Se trata de un blog donde el comunicador trata temas sobre periodismo, comunicación, web 2.0 y publicidad. ¿Para cuándo un Netflix para los medios?, El reto tuitero lo gana Botín o El escándalo de las ONGs que gastan tu dinero en marketing, son algunas de sus entradas más populares, con más de 100.000 visualizaciones en el caso de la última.

Ahora, su misión es trasladar el mensaje de su último libro, Se transparente y te lloverán clientes, lo máximo posible, donde temas como la corrupción, la frágil reputación de las empresas en la era digital y la comunicación horizontal son tratados desde una amplía perspectiva. Un libro con fines solidarios, ya que los beneficios estarán destinados a la Fundaciones Sandra Ibarra y Gomaespuma.

¿En qué consiste ser un bloguero?

Ser un bloguero es publicar cosas que te apetecen, con un estilo muy personal y con honradez. A veces, los periodistas de un medio de comunicación no pueden tener la libertad que tienes cuando no dependes de anunciantes.

En su libro posiciona la transparencia como el punto fundamental para el éxito de cualquier compañía...

Las empresas hoy solo pueden hacer lo que dicen que hacen. Tienen que conseguir ser buenas para sus clientes, si no, es que están haciendo mal su trabajo, y si lo hacen mal, se va a hundir. Si explotas a los trabajadores, si fabricas en condiciones medioambientales lamentables, si cometes errores que la sociedad no tolera, tu negocio se va a hundir, porque en esta era no se admite un error y hoy en día ya no existe un solo ente que tenga y controle toda la información y un mundo de gente que no sabe lo que pasa. Hoy, afortunadamente, la información está al alcance de todos.

¿Qué parte cree que causará más impacto del libro?

Hay un capítulo dedicado a los corruptos y se entiende muy bien porque lo cuenta uno de ellos –Pedro Farré–. Explica que cuando te enfrentas a una condena, tu vida pasa a ser un limbo tan desagradable porque tu cerebro está programado para pensar en el futuro. Si sabes que en 4-5 años te van a juzgar, que luego vas a ir a la cárcel y, además, mientras tanto, todos los días recibes mensajes negativos de todo el entorno, tu vida deja de ser feliz. No puede ser feliz alguien que tiene el desprecio de todo su entorno lejano y cercano. Los corruptos al final no tienen oportunidad de disfrutar de su maldad, porque ésta les ha llevado a un castigo. Existen muchos ejemplos de ello...

¿Qué es lo que obtiene el lector después de esta lectura?

Sacará secretos de cómo puedes tratar a la gente para que adoren a tu marca. Como puedes convertir clientes en fan como si fueras una estrella de rock, y creo que el libro te enseña, con casos de verdad, que hacer las cosas bien tiene premio. Hay muchos ejemplos tanto profesionales como personales de cómo tu vida se hunde si no haces bien las cosas.

¿Hay alguna parte negativa en esta transparencia que aporta el mundo digital?

Por supuesto, es la ultratransparencia y la llamada lapidación 2.0. Un solo tuit puede hundir tu vida, es la unidad suficiente para que juzguen toda tu vida. Por ejemplo, la persona que puso ese tuit tan desagradable a Inés Arrimadas, difícilmente volverá a encontrar trabajo. Aquí hay un debate muy interesante, que es el derecho al olvido. Y la pregunta es: ¿hasta dónde llegamos si un solo error –por detestable que sea– puede marcar toda tu vida?

Está considerado como uno de los 25 personajes más influyentes de Internet en España, ¿cómo se consigue?

La influencia se gana con buen contenido. En mi caso, siempre he sido fiel al compromiso, por eso en mi blog nunca verás nada que no respalde personalmente. Publico cosas muy positivas de empresas y medios, pero si alguno de estos ha hecho alguna vez algún editorial en contra de sus lectores, también lo he denunciado. Tienes que comprometerte con la verdad. Al final creo que la gente quiere más el contenido positivo que el negativo, aunque a veces lo negativo también se tiene que publicar porque no sería justo. Tú no eres más feliz si ganas más dinero, pero ser feliz sí te hace ganar más dinero e influencias.

En septiembre de 2015 inicia el movimiento anticorrupción...

Me sobrecogió leer un tuit de Ana Garrido, una de las denunciantes del caso Gürtel, que decía que estaba vendiendo todos sus enseres personales para irse de su casa antes de perderla. No tenía trabajo, no podía pagar la hipoteca. Me pareció tan sobrecogedor que una persona honrada acabara viendo su vida tan desecha por denunciar un acto de corrupción, que me puse en contacto con ella y le propuse hacer algo para conseguir el apoyo de la gente. Así se me ocurrió generar un movimiento en torno a una petición de change.org en la que pedía a los partidos políticos que regulasen e hicieran una ley para protección a los denunciantes. Esa petición cobró mucha fuerza, tuvo casi 200.000 personas que la firmaron, y empezaron a responder todos los partidos políticos, excepto el PP, y se comprometieron a impulsar una legislación que proteja a los denunciantes para que tengan calles con su nombre y no una vida deshecha. Eso acabó con una ley que empezó a impulsar Ciudadanos y que se han ido sumando otros partidos.

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