Tecnología

Los orígenes de la multa: ¿de qué acusa exactamente Bruselas a Google?

Bruselas ha impuesto una multa récord de 2.420 millones a Google al entender que la compañía ha ejercido un abuso de posición de dominio en su sistema de búsquedas frente a otros competidores. Pero, ¿de qué acusa la Comisión Europea (CE) exactamente al gigante de internet?

Bruselas explica que el núcleo central de la compañía, "el producto emblemático", es su motor de búsqueda, que ofrece resultados a los consumidores a cambio del pago del servicio con sus datos, ya que el 90 % de los ingresos de Google proceden de los anuncios -como los que muestra a los consumidores como respuesta a una consulta-.

En 2004, Google llegó al mercado de los servicios de compras comparativas en Europa con un producto que se llamó inicialmente Froogle, aunque posteriormente pasó a denominarse denominó Google Product Search (2008) y Google Shopping (2013). Éste permite a los consumidores comparar productos y precios en internet, así como encontrar ofertas de tiendas online, fabricantes, plataformas (Amazon, eBay, etc.) o reventas.

Los servicios de compras comparativas dependen en gran medida del tráfico para ser competitivos, con lo que teniendo en cuenta la posición de dominio de Google en las búsquedas, su motor de búsqueda pasó a ser una fuente importante de tráfico para los servicios de compras comparativas.

2008, punto de inflexión

En 2008, Google inició en los mercados europeos un cambio fundamental de estrategia para impulsar su servicio de compras comparativas. Sin embargo, Europa explica que la estrategia se basaba en la posición dominante de Google en las búsquedas de carácter general en internet, y no en la competencia según los méritos en los mercados de las compras comparativas.

En concreto, esta estrategia se ha implantado en todos los países del Espacio Económico Europeo (EEE) donde utiliza este producto de compras comparativas. Comenzó en enero de 2008 en Alemania y el Reino Unido y posteriormente los fue extendiendo a Francia en octubre de 2010; a Italia, Países Bajos y España en mayo de 2011; a República Checa en febrero de 2013; a Austria, Bélgica, Dinamarca, Noruega, Polonia y Suecia en noviembre de 2013.

La CE explica que entonces, Google coloca sistemáticamente en un lugar destacado su propio servicio de compras comparativas, con lo que cuando un consumidor hace una consulta en el motor de búsqueda de Google sobre la cual el servicio de compras comparativas de Google desea mostrar resultados, estos aparecen en la parte superior de la lista de resultados de búsqueda, o cerca de ella.

Lo que además provoca que Google coloca en peor lugar los servicios de compras comparativas rivales en los resultados de búsqueda que ofrece. Para hacerlo, incluye diversos criterios en sus algoritmos, con el resultado de que los servicios de compras comparativas rivales aparecen en peor posición.

"Puede comprobarse que, incluso el servicio rival mejor situado, aparece por término medio solo en la cuarta página de resultados de búsqueda de Google, y otros figuran incluso más abajo. El propio servicio de compras comparativas de Google no está sometido a los algoritmos de búsqueda genérica de aquel, incluida la colocación en posiciones menos favorables", exgrime la institución europea.

El usuario, perjudicado

Ante esta decisión de gestión de los algoritmos de la compañía, la CE explica que la consecuencia de todo ello es que el servicio de compras comparativas de Google les aparece a los consumidores de forma mucho más visible en los resultados de las búsquedas, mientras que la visibilidad de los servicios rivales es mucho menor.

Esta disposición se consigue para que al final los usuarios cliquen mucho más a menudo en los resultados más visibles, es decir, los que aparecen en una posición superior entre los resultados de Google. "En un ordenador de mesa, los diez resultados de búsqueda genérica mejor situados en la primera página reciben en conjunto, por lo general, aproximadamente el 95% de todos los clics de los resultados de búsqueda genérica", apunta la Comisión. 

"Una ventaja ilegal"

Con este proceder, la CE explica que aunque la posición dominante no es ilegal en sí misma según la legislación antitrust de la UE, Google ha abusado de esta posición dominante dando a su propio servicio de compras comparativas una ventaja ilegal.

Argumenta que solo coloca en una posición destacada en sus resultados de búsqueda su propio servicio de compras comparativas, mientras que los servicios rivales los sitúa en un lugar más desfavorable. "Google ha estado inhibiendo la competencia basada en los méritos en los mercados de las compras comparativas".

De este modo, Europa considera que con esta estrategia, la compañía "han inhibido la competencia basada en los méritos en los mercados de compras comparativas, lo que ha privado a los consumidores europeos de una verdadera oferta y de la innovación".

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