Tecnología

Revolución en el Internet de las cosas: Vodafone y Huawei conectan objetos sin apenas consumo

  • Primera llamada con tecnología que no requiere recarga energética

Vodafone y Huawei pasarán estos días a la joven historia de las telecomunicaciones modernas por haber protagonizado la primera llamada en pruebas a través del futuro estándar Low Power Wide Area (LPWA), también conocido como la banda estrecha para el Internet de las Cosas (NB-IoT). Se trata de una tecnología de extraordinaria eficiencia, capaz de funcionar en lugares remotos sin apenas consumo energético y sin necesidades de mantenimiento. Por lo anterior, los objetos permanentemente conectados podrían funcionar una media de 10 años de forma automatizada (y hasta 35 años en condiciones teóricas perfectas).

En el caso concreto de la primera conexión de datos de LPWA, ésta se ha realizado con dispositivos móviles de U-Blox, situados junto a contadores inteligentes de Aguas de Valencia, para ser testeados en entornos y condiciones de cobertura lo más fieles a la realidad. Generalmente, estos medidores se ubican en sótanos y zonas de difícil acceso, donde apenas hay electricidad y no es posible recargar las baterías. En esas circunstancias, el NB-IoT se erige como la tecnología idónea para conectar objetos a Internet con gran autonomía energética, indican los expertos, quienes consideran que las prestaciones del LPWA revolucionarán el Internet de las Cosas.

De hecho, "miles de millones de objetos estarán conectados en los próximos años con esta tecnología" que utiliza la red móvil convencional. En este caso, con frecuencias de 900 Mhz, en espera de poder utilizar frecuencias más bajas.

La duración de la batería depende la frecuencia de envío de datos (configurable según el caso de uso), es decir las veces por horas que el terminal se despierta para enviar información, así como del tamaño del paquete de datos y de la calidad de la cobertura que exista.

A modo de ejemplo, si los teléfonos móviles convencionales enviaran de forma automatizada un byte cada segundo para comunicar su posición a la antena de telefonía más cercana, los dispositivos con el sistema NB-IoT no requieren hacerlo con tanta frecuencia. Los chips de comunicación (no disponen de tarjeta SIM) se encuentran en objetos fijos y que no requieren informar cada segundo de su situación a la estación base que le corresponda. También la autonomía de la batería prolonga o acorta su duración en función de la calidad de la cobertura, el volumen de datos enviados y la potencia empleada. De esa forma, la autonomía de las baterías de los dispositivos NB-IoT pueden oscilar entre 18 meses y 35 años.

Según explican fuentes de Vodafone, "la prueba de la tecnología comercial pre-NB IoT utilizó los chipsets y software de Huawei y ha sido la primera de su tipo en implantar con éxito la comunicación de banda estrecha en bandas de telefonía móvil". Asimismo, "el despliegue de NB-IoT en el espectro móvil licenciado significa que es seguro y menos susceptible de interferencias con mejor servicio".

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