Tecnología

Este es el último negocio de Elon Musk: está siendo más problemático de lo que creía

  • Musk con SpaceX, a la vez que otras empresas, están apostando por el teléfono vía satélite, pero la tecnología parece no estar tan madura como se creía

Quizá dentro de unos años todos hablemos por teléfono vía satélite, mucho más fiable para zonas con escasa cobertura. O quizá no. Pero, al menos Elon Musk, tiene planes para que así sea.

SpaceX y T-Mobile se asociaron reciementente para desarrollar un ecosistema nuevo que permita que los teléfono móvil convencionales puedan unirse a una red de comunicaciones por satélite. Y no son los únicos. El 7 de septiembre se espera que Apple anuncie que sus iPhones se conectarán a una flota de satélites operada por GlobalStar. Y una start-up llamada AST SpaceMobile planea lanzar satélites el año que viene que podrían dar un acceso similar a socios como Vodafone.

Pero: ¿Por qué conectar los teléfonos móviles a las redes de satélite?

El mayor problema que soluciona es la cobertura en zonas remotas. Las torres de telefonía móvil en lugares densamente poblados han hecho que la conectividad de alta calidad sea omnipresente. Sin embargo, cuando se va más allá de ellas, los satélites pueden tener sentido. La mayoría de los teléfonos satelitales dedicados son bastante grandes, caros y están reservados para situaciones extremas: zonas remotas de países pobres, científicos en la Antártida o trabajadores en plataformas petrolíferas. En la presentación se habló mucho de personas que viven en pueblos remotos o tienen aficiones que les llevan a la naturaleza. El argumento de venta es que nunca hay que preocuparse por perder el servicio.

Pero los teléfonos por satélite pueden no ser un negocio tan claro

Sin embargo, también hay cosas que complican su instalación. Un teléfono móvil habitual está diseñado para 'conectar' con las torres de telefonía móvil en un radio de unos 10 km. Los satélites estarán a 500 km de un hablante y se moverán a más de 10.000 kilómetros por hora. Los clientes de Starlink, la red de internet por satélite de SpaceX, se conectan mediante una estación base. Para que esa conexión funcione sin ampliar en tamaño el teléfono en el bolsillo, los satélites en cuestión tienen que tener antenas capaces de detectar una señal muy débil.

Esto es técnicamente posible (Musk dice que ya lo han probado), pero requiere una antena de gran tamaño. Para hacerse una idea, los satélites de AST SpaceMobile eran inicialmente tan grandes que a la NASA le preocupaba que pudieran aumentar el riesgo de colisiones orbitales.

El otro reto es encontrar algún espectro electromagnético, un trozo de frecuencias de ondas de radio, que se pueda utilizar para transmitir de un lado a otro. La noticia clave de anoche es que T-Mobile compartirá algunas de las frecuencias para las que tiene licencia con SpaceX para permitir la conexión entre sus teléfonos y la nave espacial.

Por lo tanto, hay varios obstáculos en el camino para que el plan de T-Mobile/SpaceX funcione. Musk dice que los satélites que se utilizarán, conocidos como satélites Starlink de segunda generación, serán rediseñados con nuevas antenas que utilizarán el espectro de T-Mobile. Pero la Comisión Federal de Comunicaciones, que regula los satélites en EE.UU., aún no ha aprobado el primer diseño de estas naves espaciales, y SpaceX no ha actualizado sus archivos para reflejar cualquier cambio en ellas.

Además, estos satélites Starlink de segunda generación son ya bastante grandes, hasta el punto de que SpaceX tendrá que lanzarlos al espacio con su Starship, un cohete que aún no ha entrado en órbita. El camino desde ese primer vuelo de Starship al espacio hasta hacerlo volar con la suficiente regularidad como para poner en órbita suficientes satélites nuevos que puedan enlazar con T-Mobile será largo e, incluso si todo va según lo previsto, una rareza en el desarrollo de cohetes.

Apple también se suma a la carrera

En el sector existe la sensación de que este anuncio pretendía adelantarse a las noticias de Apple. Aunque Apple no responde a las preguntas sobre el proyecto, las filtraciones desde dentro de la empresa sugieren que lleva varios años trabajando en añadir enlaces por satélite a los iPhones. Al mismo tiempo, el operador de satélites GlobalStar ha revelado en documentos financieros que un "gran cliente mundial" se está asociando con él en una nueva red de comunicaciones, y este cliente ha pagado 300 millones de dólares para poder comprar 17 nuevos satélites.

No hay muchas empresas que puedan hacer ese tipo de inversión, así que todos los ojos están puestos en Apple. Ah, y la empresa está promocionando su evento del 7 de septiembre con publicidad de temática espacial, fecha que coincide con el nuevo evento de Apple.

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