Tecnología

Dos semanas usando el Realme Watch: los pros y los contras del primer reloj inteligente de la marca

Realme se ha ido introduciendo en el mundo de los gadgets. Ha ampliado su oferta con numerosos dispositivos inteligentes, entre los que se encuentra el Realme Watch, un reloj inteligente que todavía no está disponible en España a pesar de que estaba programado para el pasado 23 de junio. Este smartwatch, con un aire a los de Apple, estará a la venta por 49,99 euros.

Aspecto

El Realme Watch se presenta en un formato completamente cuadrado, con un cristal de 3,5 cm, de los cuales la pantalla ocupa una parte de 1,4 pulgadas. Aunque se trata de una pantalla lo suficientemente grande como para que la función táctil sea fácil de usar, la realidad es que no siempre va demasiado bien y el funcionamiento no es muy fluido. En el lado derecho incorpora el único botón con el que se maneja y que sirve para bloquear y desbloquear, así como para volver a la pantalla de inicio o parar las rutinas de ejercicios.

Viene con una correa negra de silicona intercambiable por otros tres colores, que se ata como un reloj normal salvo por el detalle de la parte sobrante de la correa se introduce por dentro, probablemente para facilitar el ejercicio y evitar molestias. Eso sí, ese diseño hace que sea difícil de poner y quitar cuando se suda y la correa en sí da bastante calor y puede llegar a ser incómoda (a pesar de que, según la empresa, es skin-friendly).

El diseño del sistema que viene inicialmente es el más útil: muestra la hora y la fecha, el tiempo, las calorías quemadas en el día, los pasos dados en el día y el control de la frecuencia cardiaca. Aunque hay más opciones de diseño principal (diferentes relojes analógicos, imitación a los Casio, etc.), el que viene por defecto es el más práctico y el más claro.

Deslizando hacia la izquierda podemos acceder al tiempo, las horas dormidas, la frecuencia cardiaca y un resumen de nuestra actividad física diaria. Hacia la derecha podemos poner el reloj en modo noche, acceder a la iluminación y a la batería. Hacia arriba, accedemos a las notificaciones del teléfono y hacia abajo, al resto de funciones del reloj.

Diversas funciones

El Realme Watch mide los pasos como cualquier otro smartwatch, gracias a los cuáles y junto con el ejercicio que se realice, calcula las calorías que se pierden. Al configurarlo, se introducen la altura y el peso, por lo que el reloj puede calcular el IMC y puede hacerse una idea de la condición física del usuario. En el mismo reloj se puede acceder al ejercicio que deseemos hacer, entre los que está correr (en exterior o interior), andar, bicicleta (interior o exterior), aerobic, entrenamiento de fuerza, fútbol, baloncesto, pin pon, bádminton, elíptica, yoga y cricket.

Cuando decidimos qué ejercicio queremos hacer, el reloj nos pedirá que, si lo deseamos, conectemos el GPS del teléfono para poder hacer un recordatorio del recorrido, y mide nuestra frecuencia cardiaca, la distancia recorrida, las calorías quemadas y el ritmo, la velocidad y la frecuencia de la carrera (estas tres últimas dependiendo del deporte). Para parar la rutina, solo hay que pulsar el botón y decidir si queremos retomarla o terminarla. Las calorías que hayamos quemado y el ejercicio que hayamos hecho se unirán a nuestros registros diarios y semanales. En otra sección podremos ver nuestros registros de deporte. También incorpora una función aparte para la meditación, en la que principalmente mide el tiempo.

En cuanto a mediciones físicas, se incluyen la frecuencia cardiaca y el porcentaje de oxígeno en sangre. Lo primero se puede configurar desde el teléfono para que lo mida cada cinco, diez, veinte o treinta minutos e incluso desactivarlo. También podemos establecer alertas por frecuencia cardiaca muy alta o muy baja, que hacen que el reloj vibre en caso de que entienda que algo "va mal".

Registro del sueño

Aunque echarse la siesta es algo muy español, algo que se echa en falta es que ese registro de tiempo dormido en cualquier otro momento del día no se une al de la noche. Es decir, no se puede saber cuánto se ha dormido en total después de echar una siesta. Aunque no es imprescindible, sí que es cierto que sería más útil si lo considerara para poder llevar un mejor control de las horas dormidas.

Aparte de esa cuestión, el registro del sueño a veces es un poco impreciso. El reloj registra cuándo te duermes y cuándo te despiertas, las horas que han sido sueño ligero, sueño profundo, sueño REM y las que se ha pasado despierto. Sin embargo, a veces comienza a registrar el sueño antes de empezar a dormir (si, por ejemplo, con total seguridad el usuario se queda dormido a las 00:30, a veces comienza a medir desde las 0:00) y en ocasiones no cuenta bien los ratos que se ha pasado despierto (quizá esto puede ser porque el reloj no considera ese breve momento de tiempo como importante).

Otras funciones

Sin embargo, las funciones de este smartwatch no acaban aquí: entre otras, incluye cronómetro, alarma, control de la música y una función para encontrar el teléfono en caso de que se nos pierda. Incluye además una de las características que, personalmente, ha sido de las más destacadas, que es la posibilidad de hacer una fotografía desde el móvil pulsando en el reloj. La opción de la cámara a distancia nos permite hacer fotos en grupo sin esperar al temporizador o realizarnos selfies sin tener que coger el teléfono, con un funcionamiento impecable.

El mismo resultado ha tenido el control de la música: nos permite ver la canción que estamos escuchando, pausarla y reanudarla, pasar de canción o retroceder y subir o bajar el volumen. A la hora de hacer deporte es un plus, sin duda, pues permite no estar pendiente del teléfono o de los cascos y ver en un solo vistazo qué estamos escuchando.

Batería

Este smartwatch de Realme viene con una batería de 160 mAh y se carga con un cable con una placa imantada que se coloca en la parte posterior del reloj. Usándolo durante todo el día y utilizándolo para todas las funciones dura cargado unas dos semanas (ahora mismo, por ejemplo, aparece que está al 71% de batería después de siete días sin cargar). En cuanto al tiempo, en apenas una hora se carga completamente y avisa con una vibración o notificación de que ya está listo para volver a ser usado.

Aplicación

Aunque desde el propio reloj se pueden configurar muchas cosas, las cuestiones más específicas deben hacerse en la aplicación, llamada Realme Link, y a través de la cual podemos configurar todos los dispositivos de la marca. En ella podremos establecer el aspecto del reloj, las notificaciones, los despertadores, recordatorios para beber agua y para mantenernos activos y establecer las conexiones con las aplicaciones de música y otros permisos.

Aunque la aplicación es muy completa y una vez conectado es muy fácil de usar, la realidad es que a veces le cuesta encontrar los dispositivos (algo que me ha pasado tanto con el reloj como con los Airbuds), por lo que puede ser un poco desesperante. La aplicación por sí sola te dice cuándo hay actualizaciones para mejorar el servicio y te muestra el nivel de la batería y cuánto tiempo ha pasado desde la última carga.

En resumen

A pesar de la medición inexacta del sueño, que no se trata de algo realmente imprescindible, y de los pequeños fallos de la pantalla táctil, el reloj realiza un buen trabajo con la medición de ejercicios y con el resto de funciones. La batería es una de las cosas que más puntos da a este reloj y quizá lo que más reste es la incomodidad de su correa (si bien esta cuestión depende más de cada persona). Aunque es cierto que quedan cosas por pulir, el precio no desmerece un smartwatch muy completo y bastante fácil de usar.

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