Tecnología

Los abuelos ya manejan las 'videollamadas' casi mejor que sus nietos

  • El 77% de los mayores valora la 'telellamada' como la mejor tecnología ante el confinamiento
  • Las comunicaciones cara a cara eclipsan al 'prime time' televisivo
  • El 'Ericcson Mobility Report' apunta que la tendencia continuará después de la Covid-19

Los abuelos han convertido las videollamadas en el invento del siglo. Durante esta primavera, "los más mayores han aprendido a manejar Zoom, Skype o WhatsApp Video casi mejor que sus nietos", según explica Iván Rejón, director de estrategia, marketing y comunicación de Ericsson España. La culpa de este fenómeno la tiene el coronavirus y el consiguiente confinamiento, pero también ha contribuido la facilidad de uso y la eficacia de los servicios de videotelefonía, así como la robustez de las redes de telecomunicaciones. Según desvela el informe de Ericcson Mobility Report, al que ha tenido acceso elEconomista.es, el 77% de los mayores de 60 años ha logrado mantener el contacto con familiares y amigos gracias a estas aplicaciones apenas consideradas en el ámbito domestico hasta antes de la Covid-19. Un móvil o una tableta (o incluso un asistente inteligente con pantalla) son los dispositivos necesarios para obrar el milagro de la comunicación cara a cara. Pero desde Ericsson también ponen el acento en la buena conectividad. Sin la calidad de las redes nada hubiera sido lo mismo: ni la 'tele-enseñanza', ni el teletrabajo, ni las series en 'streaming' ni Youtube ni las redes sociales ni la mensajería instantánea...

El documento 'Ericsson Mobility Report' indica que "la calidad de las videollamadas con los amigos y la familia es la experiencia más valiosa de las realizadas por los usuarios cuando se les pidió que juzgaran el rendimiento de su red móvil durante la crisis. Entre los mayores de 60 años, el 74 por ciento afirma que ahora utilizan las teleconferencias y cuatro de cada diez han aumentado el uso de vídeo debido al distanciamiento social". Entre los trabajadores de cuello blanco, el 88 por ciento utiliza ahora las videollamadas y hasta el 60 por ciento dice haber incrementado el uso en los tres últimos meses. Además, "es probable que este comportamiento entre los ancianos continúe y permanezca estable más allá de la crisis termine". De hecho, para los nuevos teletrabajadores, el hábito de usar videoconferencias parece probable que continúe en el futuro, ya que siete de cada diez consultados creen que trabajarán más desde casa después de la crisis que antes". Asimismo, apuntan que la forma tradicional de realizar conferencias telefónicas se cambiará por videoconferencias.

El listado de actividades online que la tecnología ha contribuido para aliviar el confinamiento sería enorme. El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en el discurso de la semana pasada ante la Junta de Accionistas, ya recordó que la principal respuesta del sector de las telecomunicaciones ante la conmoción de la crisis sanitaria mundial fue precisamente mantener las comunicaciones, lo que a su vez se convirtió en soporte para "mantener viva la actividad empresarial, cultural, educativa y laboral de nuestras sociedades. Incluso la propia respuesta sanitaria y administrativa a la emergencia ha descansado sobre nuestras redes".

En la importancia capital de la conectividad durante el confinamiento ha incidido también el estudio de Ericsson: "La Covid¡-19 obligó a un número sin precedentes de personas en todo el mundo a cambiar su lugar de trabajo de la oficina a la casa y a acostumbrarse a nuevas rutinas en su vida diaria. A medida que se forman nuevos comportamientos digitales, se ha hecho evidente el papel fundamental de los proveedores de servicios de comunicación para apoyar a una sociedad que funciona con una capacidad de comunicación digital impecable en tiempos de crisis". Y no ha sido fácil dicho logro, ya que "a medida que la gente pasaba más tiempo en línea en casa, las cargas del tráfico de la red se desplazaban geográficamente desde los centros de las ciudades y las zonas de oficinas a las zonas residenciales suburbanas". Además, los responsables del informe apuntan que en condiciones normales, las redes estaban dimensionadas para soportar la demanda de tráfico durante las horas punta de tráfico de datos, que normalmente se producía por la noche. "Sin embargo, el tráfico de datos generado cuando las personas trabajaban desde sus casas también creó picos de adicionales de uso durante la mayor parte de día". Y fueron principalmente esos periodos de uso intensivo de datos los que necesitaron "ser respaldadas con un nivel suficiente de rendimiento de la red para evitar la degradación de la calidad del servicio, por ejemplo, mediante medidas como el aumento de la capacidad, el equilibrio de la carga y la optimización del tráfico". Estas actividades correspondieron a otros héroes, hasta ahora invisibles, que hicieron posible que las redes pudieran estar a la altura de las circunstancias.

"El aumento del consumo de datos se debió principalmente al creciente uso de aplicaciones bidireccionales relacionadas con el teletrabajo, las teleconferencias, las aplicaciones de entretenimiento (transmisión de vídeo y audio), así como redes sociales y mensajería", añaden.

En todos esos casos, existen requisitos mínimos de rendimiento de la red para diversas aplicaciones que deben salvaguardarse para que el servicio no se resienta, con un aceptable nivel de calidad, fluidez en la descarga de contenidos y tiempos reducidos en el buffering de inicio del vídeo y una buena calidad de la imagen, añaden los expertos de Ericcson. "Las aplicaciones conversacionales y bidireccionales, como las videollamadas, requieren una capacidad de enlace descendente y ascendente de al menos 1 Mbps, mientras que el consumo de medios podría requerir una capacidad de enlace descendente de hasta 20 Mbps para una buena calidad de servicio", recalcan.

En el ránking de actividades en las que las TIC han ayudado a los usuarios en las diferentes tareas de su vida diaria durante la pandemia aparece las videollamadas con familiares y amigos en el segundo puesto de la clasificación con un 74%, solo precedido del acceso telemático a la enseñanza de los niños y jóvenes (76%). Por debajo de los anteriores se citan actividades como el teletrabajo (67%), el entretenimiento familiar (65), el comercio electrónico (45%), la compra online de alimentos (44%), el bienestar emocional (43%), la telemedicina (41%) o hacer ejercicio (40%), según un encuesta realizada sobre usuarios de smartphones de 15 a 69 años impactados por las restricciones del coronavirus en Brasil, China, Francia, Alemania, India, Italia, Corea del Sur, España, Suecia, el Reino Unido y los EE.UU.

Por todo lo anterior, "a medida que los consumidores y las empresas prueben los nuevos comportamientos digitales impuestos por la Covid-19, puede surgir una mayor importancia para la cibersalud, las aplicaciones de bienestar, el aprendizaje electrónico, el acceso a los datos del sector público y servicios de utilidad digital similares", señala el informe de Ericsson.

Respecto a la actuación de los operadores de 'telecos' durante las últimas semanas, y en línea con la estrategia de los operadores españoles, el 60% de los encuestados valora como "muy importante" que los proveedores de servicios mantengan la resiliencia y la calidad de las redes. Ademas, la mayoría espera que su proveedor de servicios ayude trabajadores de primera línea, como médicos, enfermeras, así como recompensando con el uso libre de datos y llamadas de voz. "También se espera que se abstengan de cobrar tasas adicionales por la tardanza pagos y eliminar cualquier los límites de los datos", indica el estudio.

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