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Dime qué tipo de cabello tienes y te diré cuánto calor debes aplicarle para secarlo o moldearlo

  • La mayoría de españoles utilizan secadores y planchas diariamente
  • Solo 3 de cada 10 encuestados utilizan protector de calor
  • Las mujeres son, con diferencia, las principales usuarias de secadores
Madrid

Cabello rizado, liso, grueso, fino, decolorado, teñido... Hay una gran variedad de melenas, y cada una de ellas requiere un cuidado diferente. Unas aceptan las altas temperaturas, mientras que otras se dañan con facilidad. Pero ¿tenemos en cuenta cómo es nuestro cabello antes de utilizar el secador?

Según una reciente encuesta de la empresa líder en venta online de electrodomésticos www.puntronic.com entre sus clientes, la respuesta es que no, siete de cada diez españoles (71 %) reconoció que ni se lo había planteado nunca y un 62 % respondió que prefería secarse el pelo con el secador al máximo para tardar menos, fuese cual fuese su tipo de cabello.

Las mujeres son, con diferencia, las principales usuarias de secadores, planchas y rizadores, un 83 % frente a un 37 % ellos. El 30 % de ellas afirmó que utiliza planchas o rizadores a diario, algo que puede ser muy perjudicial. Además, solo 3 de cada 10 respondió que utilizaba un protector del calor antes de emplear estas herramientas, aunque es un producto imprescindible.

Los protectores crean una especie de barrera anticalor, por lo que es esencial aplicarlos siempre antes de utilizar cualquier aparato de calor. A la hora de usar una herramienta para el pelo, hay que considerar qué tipo de cabello tenemos y escoger las opciones adecuadas. De lo contrario, podemos sufrir varios problemas:

1. Rotura

Si se emplea demasiada temperatura o muy a menudo, el cabello se deshidrata. Al final, se destruye la queratina, una proteína que proporciona resistencia y dureza al pelo, por lo que este se rompe.

2. Pérdida del color

Podemos teñir nuestro cabello de todos los tonos que podamos imaginar, pero mantener la intensidad requiere trabajo. Para evitar que el color se pierda demasiado rápido, uno de los consejos más fáciles de seguir es aplicar la temperatura correcta al usar secadores, planchas o rizadores.

3. Caída

Una temperatura excesiva lastima el cuero cabelludo y perjudica al riego sanguíneo que llega a esa zona. Al final, se estropea la raíz del cabello, con lo que este se vuelve más débil y tiende a caerse. Igualmente, este daño hace que el pelo crezca más fino, y eso da la sensación de que tenemos menos densidad y cantidad.

4. Daños en la cutícula

Al igual que se producen quemaduras en la piel, puede haberlas en la cutícula del cabello. Aparecen burbujas de aire en el interior del pelo, lo que supone más encrespamiento y porosidad. Es un problema conocido como «pelo burbuja».

Para saber cuánta temperatura podemos emplear, hay que tener en cuenta cómo es nuestra melena. Por eso, los expertos de Puntronic.com han hecho una breve guía para saber cómo utilizar nuestras herramientas de calor correctamente.

Cómo escoger la temperatura ideal

1. Cabellos finos: son los más sensibles al calor. Los secadores, planchas o rizadores no deben superar los 160ºC.

2. Cabellos teñidos o muy castigados: también les afecta mucho el calor. Por eso, no se deben sobrepasar tampoco los 160ºC.

3. Cabello normal y sano: en este caso, la temperatura ideal es 180ºC.

4. Cabello grueso o rebelde: acepta temperaturas más altas, entre 180 y 230ºC.

Cómo utilizar el secador

Tras explicar todos los riesgos que puede suponer secarnos mal el pelo, es fácil pensar que lo ideal es dejar que se seque el aire. Sin embargo, no usar nunca el secador puede dejar exceso de humedad en el cuero cabelludo que, en casos extremos, puede hacer que aparezcan hongos.

No a la máxima potencia

Aunque algunos cabellos aguantan mejor el calor que otros, el máximo de los secadores (normalmente, unos 230 ºC) suele ser demasiado para cualquiera por lo que siempre hay que evitar usar el secador a la máxima temperatura . Igualmente, lo mejor es mover constantemente el secador, para evitar que una misma zona reciba calor durante demasiado tiempo. Y, por supuesto, no puede faltar el protector del calor.

Errores que hay que evitar al usar la plancha o el rizador

El calor no es lo único que puede estropear nuestra melena al utilizar este tipo de aparatos. Hay algunas prácticas que, aunque muy habituales, están perjudicándonos casi sin saberlo.

No secarse el pelo antes. Utilizar la plancha con el pelo húmedo puede dañar la fibra capital. Por eso, antes de la plancha, hay que hacer el paso previo del secador.

Utilizarlos todos los días. Las cabelleras más rebeldes suelen necesitar un poco de ayuda de la plancha o del rizador, pero no debe ser a diario. Aplicar temperaturas superiores a los 150ºC debe ser algo esporádico para evitar que el pelo se queme. En cualquier caso, siempre hay que usar un protector de calor.

No limpiarlos a menudo. Cualquier objeto que tengamos guardado en casa se ensucia. Si acercamos algo sucio al pelo, esa suciedad se traspasará a nuestra melena. Al igual que dedicamos unos minutos a limpiar los cepillos, hay que hacerlo con planchas y rizadores regularmente. Estas herramientas se limpian en frío y desenchufadas, y basta con pasarles un trapo ligeramente humedecido. Después, se secan con un paño suave.

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