Sanidad

Los laboratorios duplican los ingresos por la venta a multinacionales de sus patentes

  • Las compañías reciben 'royalties' por las ventas de sus compradores
Foto: Europa Press/Archivo

Las principales compañías farmacéuticas nacionales, Almirall, Esteve, Zeltia, Rovi y Faes Farma, han firmado en los últimos años acuerdos con grandes multinacionales como Pfizer, Merck o Johnson & Johnson para venderles las licencias de venta de sus medicamentos. Estas compañías ya ingresan por este concepto -el cobro de royalties y otros derechos- más del 20% de su facturación anual, según los datos que publica hoy elEconomista Sanidad.

Estas cinco farmacéuticas nacionales, según los informes anuales de cuentas, ingresaron el pasado año cerca de 500 millones de euros en concepto de venta de licencias a multinacionales farmacéuticas. Esta cifra duplica lo que ingresaban las compañías por este concepto hace sólo cinco años. Los acuerdos para vender estos derechos les permite a las compañías poder comercializar sus productos en casi todo el mundo, aunque deja en manos de las multinacionales la estrategia a seguir y toda la red comercial de ventas de sus productos estrella.

Una de las más activas en la cesión de derechos de venta es la catalana Almirall. La compañía de los hermanos Gallardo ingresó el pasado año 132 millones de euros en concepto de royalties, lo que representa hasta un 16% de su facturación, que ascendió a 825 millones en 2013. Su medicamento estrella, el bromuro aclidinio, fue aprobado por las agencias del medicamento de Europa y EEUU en el año 2012 y en el primer semestre de 2013 ya tuvo 38 millones de euros de ingresos por sus acuerdos de licencia fuera de España. Almirall ya ha firmado un acuerdo de licencia con la farmacéutica italiana Menarini para que ésta se ocupe de la venta en el mercado europeo y otro con la norteamericana Forest para comercializarlo en Estados Unidos.

En 2011, Almirall también firmó un acuerdo con la compañía Kyorin Pharmaceutical por el que la catalana cedía a ésta los derechos exclusivos para desarrollar y comercializar el bromuro de aclidinio en Japón para el tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Bajo los términos del acuerdo, Kyorin abonó a Almirall un pago inicial y se comprometió a otros potenciales pagos relativos al desarrollo y la comercialización del producto hasta un total de 38 millones de euros. La japonesa asumía de esta forma la responsabilidad del desarrollo, la aprobación regulatoria y la comercialización del bromuro de aclidinio en Japón. El acuerdo incluía los denominados royalties progresivos en función de determinados niveles de ventas.

Anteriormente, en 2010, la farmacéutica de los Gallardo ya había llegado a un acuerdo pionero con la número uno mundial, la norteamericana Pfizer. En este caso se trata de un acuerdo de co-promoción para la comercialización de Conbriza (bazedoxifeno) en España, un fármaco indicado para el tratamiento de la osteoporosis.

Esteve, con Gilead

Otra farmacéutica catalana, los laboratorios Esteve, también fían a este tipo de acuerdos buena parte de su facturación anual. El pasado año, la compañía de la familia Esteve ingresó un total de 240 millones de euros por sus acuerdos de venta con terceros. Esta cifra supone casi un 30% de su facturación, que se elevó a los 810 millones de euros en 2013. El acuerdo de este tipo más importante para el laboratorio fue la firma en 2012 de un contrato para convertirse en proveedor global de medicamentos de la multinacional farmacéutica Gilead, la principal compañía mundial en productos para el tratamientos para combatir el sida. Las ventas en el extranjero del grupo representan ya el 50% de su facturación.

En el caso de Esteve su estrategia pasa por ser el laboratorio elegido en España para ser aliado de la multinacional en las ventas en nuestra país. Así también ha firmado recientemente un acuerdo con la multinacional japonesa Eisai que le permite vender en nuestro país un fármaco superventas para la epilepsia, Zonegran.

Zeltia, con Johnson & Johnson

La farmacéutica gallega Zeltia tiene dos importantes acuerdos de este tipo para vender en todo el mundo su medicamento estrella, el Yondelis. De este modo, los países europeos son territorio de Zeltia y, en el resto del mundo, la biotecnológica gallega se apoya en la farmacéutica norteamericana Johnson & Johnson y en la japonesa Taiho. Así, la filial PharmaMar firmó a finales de 2011 un acuerdo con Janssen Pharmaceutical -la filial farmacéutica del gigante Johnson & Johnson- para poner en marcha un nuevo plan de acción y potenciar el desarrollo en Estados Unidos de este fármaco antitumoral de origen marino, el primer medicamento oncológico español.

Por todo ello, PharmaMar recibió un primer pago de 25 millones de dólares -unos 19,1 millones de euros- antes de fin de 2011 y adicionalmente, recibirá otros 85 millones de dólares -64,9 millones de euros- según se vayan alcanzando hitos basados únicamente en el plan de desarrollo de Yondelis en el período 2012-2015 -25 millones en 2012, 25 millones en 2013, 25 millones en 2014 y 10 millones en 2015-. En total, PharmaMar recibirá unos 84 millones de euros. Por este acuerdo, Johnson & Johnson tiene la licencia para vender Yondelis en EEUU y en el resto del mundo excepto Europa, donde lo hace Zeltia, y Japón, donde la licencia la ostenta Taiho.

El acuerdo con la firma japonesa es de 2009 y consiste en desarrollar y vender Yondelis en Japón. Según el acuerdo, PharmaMar recibió un pago inicial de 7,8 millones de euros, además de futuros pagos y comisiones por las ventas. Taiho asumía también los gastos de desarrollo y comercialización del medicamento en el país nipón.

Rovi y Faes Farma

También la madrileña Rovi tiene cinco acuerdos de licencias con la norteamericana MSD por la compañía distribuye en España bajo acuerdo de co-marketing desde enero de 2011, por un valor de 17,6 millones en 2013.

Los laboratorios Faes Farma tienen firmadas licencias de comercialización de Bilastina, su fármaco líder en ventas, con varios de los principales laboratorios multinacionales, Menarini, Pfizer, GSK, o las japonesa Takeda y Otsuka.

Por parte, la farmacéutica española más internacional, la catalana Grifols, también tiene acuerdos de este tipo, aunque en menor porcentaje. El pasado año firmó un acuerdo con la estadounidense Cumberland Pharmaceuticals para comercializar conjuntamente un nuevo ibuprofeno. La compañía presidida por Víctor Grifols ingresó el pasado año 65 millones de euros por derechos de estos contratos de licencia y su facturación total alcanzó los 2.741 millones de euros.

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Comentarios 2

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Journalist woman
A Favor
En Contra

Vaya matrimoniada química con resultados positivos!!

Puntuación 5
#1
Usuario validado en elEconomista.es
Efede
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En Contra

El de las Quí¬micas es un gran negocio, por un lado te intoxican y por otro te curan. Mientras tanto se forran.

Puntuación 2
#2