Sanidad

La detección precoz es la gran aliada en el abordaje del cáncer masculino

  • Los varones son más reacios a acudir al médico para realizarse pruebas sin que haya síntomas

El cáncer continúa siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. La International Agency for Research on Cancer estimó que en el año 2018 se diagnosticaron unos 18,1 millones de cánceres en el mundo.

La misma agencia ha estimado que en el año 2020 se diagnosticaron aproximadamente 19,3 millones de casos nuevos. Sin embargo, desde la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) indican que la pandemia de la Covid-19 ha afectado el número de diagnósticos de cáncer en muchos países por lo que probablemente el número real de tumores diagnosticados el año pasado habrá sido menor.

Las previsiones a nivel mundial indican que el número de casos nuevos aumentará en las dos próximas décadas a 30,2 millones de casos nuevos al año en 2040. En España los cánceres más frecuentemente diagnosticados en 2021 serán los de colon y recto (43.581 nuevos casos), próstata (35.764), mama (33.375), pulmón (29.549) y vejiga urinaria (20.613).

Precisamente, muchos de estos cánceres son los principales causantes de muerte entre los hombres. De hecho, como indica la SEOM, en varones, a pesar de la pandemia, los tumores han seguido siendo la principal causa de mortalidad en España (26%) por delante de las enfermedades infecciosas (22%) y las cardiovasculares (22%).

Esta mayor tasa de mortandad entre los varones se debe, entre otros motivos, a que los hombres son más reacios a acudir de manera preventiva al médico, lo que dificulta el diagnóstico precoz. Esta fue una de las principales conclusiones de la II Jornada de Salud para el hombre: Prevención y diagnóstico precoz, organizada por elEconomista en colaboración con Bayer y que contó con la participación de especialistas de MD Anderson Cancer Center Madrid.

De izq. a dch.: Fernando Lista, Enrique Grande, Javier Ruiz-Tagle, director de la revista de 'elEconomista' Sanidad, y Pilar López Criado. Fuente: Alberto Martin y David García Herranz.

"Entre los hombres falta concienciación. El gran asesino es el cáncer de pulmón (25% de las muertes totales en hombres), mientras que el cáncer de próstata es el que tiene mayor incidencia pero provoca el 8% de los fallecimientos debido, precisamente, al diagnóstico precoz", explicó Enrique Grande, jefe del Servicio de Oncología Médica. "Esto refuerza la necesidad de hacer políticas de diagnóstico precoz". Por ejemplo, en el caso del cáncer de testículo, el más frecuente en hombres entre 20 y 40 años, "es un poco tabú porque el diagnóstico precoz se basa en la autopalpación", explicó Grande.

En esta misma línea, Pilar López Criado, jefa de la Sección de Tumores de pulmón, Cabeza y Cuello y Melanoma, destacó que "cuando los varones hablan de cuidarse se refieren más a desde un punto de vista estético y no en términos de salud. Las mujeres, a nivel general, tenemos más hábitos en lo referente a la prevención y las revisiones".

Por su parte, Fernando Lista, jefe de Sección de Endourología, destacó que "las mujeres desde muy jóvenes tienen revisiones ginecológicas y nosotros debemos aprender a hacerlo". Eso sí, como remarcó el experto, "no hay un screaning marcado como en el caso de la mama".

Por ello, para el cáncer de próstata recomienda a partir de los 40-45 años realizarse un tacto rectal y un antígeno prostático específico (PSA) anualmente. Este último se obtiene a partir de un análisis de sangre y, como indicó Lista, "muchos tumores no elevan el PSA y un elevado PSA no implica cáncer", por lo que ésta no puede ser la única prueba que se realice. La resonancia magnética, por ejemplo, "no es invasiva y esto nos ha permitido en PSA elevados evitar biopsias. Hemos reducido un 30% las biopsias innecesarias".

Diagnosticar para curar

El diagnóstico precoz no solo permite iniciar cuanto antes el tratamiento, sino que éste tenga menos efectos en el paciente y, por lo tanto, tenga mayor calidad de vida. No en vano, Lista remarcó "la importancia que tiene el paciente no solo en el diagnóstico precoz sino en la toma de decisiones posteriores. Hay que tomar estas decisiones en conjunto con el paciente. No todos los tumores son iguales ni se tratan de la misma manera. Por ello, tenemos que ir de la mano del paciente. Éste debe saber los efectos secundarios para que los asuma en la medida de lo posible. Es fundamental la relación de confianza entre médicos y pacientes". A este respecto, el cáncer de próstata es el tumor más frecuente en varones y constituye la segunda causa de mortalidad por cáncer en hombres (por detrás del cáncer de pulmón y el colorrectal).

Un 90% de los casos se diagnostica en mayores de 65 años y la edad media de diagnóstico es a los 75 años, según la SEOM. "El 12% de los nuevos cánceres en el mundo va a ser de próstata y el 90% se va a diagnosticar en estadios localizados. A cinco años la supervivencia es muy alta. El coste económico en gastos médicos durante el primer año de tratamiento supone unos 850.000 millones de euros", detalló Fernando Lista.

La secuela más conocida de esta enfermedad es la disfunción eréctil. No obstante, "existe tratamiento y no debe existir vergüenza a la hora de solicitarlo", sostuvo Renán Otta, del Servicio de Urología y Urología Oncológica. Actualmente, la técnica de la prostatectomía radical (eliminar la próstata) se ha ido depurando y, como informó el experto, "se ha logrado que la disfunción eréctil afecte a entre un 20% y un 50% de los pacientes frente al 70% que lo sufría antes".

De cara a contrarrestar esta secuela, Otta recordó la importancia de los hábitos de vida saludables, que existen fármacos como la viagra, o tratamientos como la bomba de vacío, la terapia intracavernosa (inyección de una sustancia en el pene), la terapia psicológica y la prótesis de pene, que sería el último recurso.

En el caso del cáncer de testículo, el especialista del Servicio de Urología y Urología Oncológica subrayó que entre un 10% y un 35% de los pacientes ya serán infértiles antes del diagnóstico. "Lo que se está intentando hacer ahora es una criopreservación antes de los tratamientos, si bien es muy complejo porque este tipo de cáncer avanza muy rápido. De hecho, cuando detectamos un caso a las 24-48 horas ya se está operando".

En este contexto, "los tumores pequeños en casi todas las partes del cuerpo son asintomáticos", incidió Irene López Rojo, oncóloga quirúrgica. En el caso de su especialidad, el cáncer colorrectal, el tercero con más frecuencia en hombres a nivel mundial, los síntomas que hay que vigilar son un cambio persistente en los hábitos intestinales, incluidos diarrea o estreñimiento, el sangrado rectal o en las heces, una sensación de que el intestino no se vacía por completo o la pérdida de peso sin causa aparente.

Por lo general, comienza como grupos pequeños y benignos de células llamados pólipos que se forman en el interior del colon. Con el tiempo, algunos de estos pólipos pueden convertirse en cáncer de colon. "Para ayudar a prevenir el cáncer de colon se deben identificar y extirpar los pólipos antes de que se conviertan en cáncer, de ahí la importancia de las pruebas de detección regulares", remarcó López Rojo.

La vida saludable como arma

En las últimas décadas, el número absoluto de cánceres diagnosticados en España ha aumentado a causa del aumento poblacional, el envejecimiento de la población, la exposición a factores de riesgo (como el tabaco, el alcohol, la contaminación, la obesidad, el sedentarismo entre otros muchos) y, en algunos tipos de cáncer como el colorrectal, al aumento de la detección precoz.

Eso sí, una gran cantidad de tumores se pueden prevenir gracias a la implementación de unos hábitos de vida saludable. A este respecto, Ricardo Cubedo, responsable de la Unidad Multidisciplinar de Cáncer Hereditario quiso hacer un llamamiento sobre la importancia de la inflamación crónica asintomática. "Muchas personas de mediana edad sufren procesos generalizados de inflamación crónica sin darse cuenta, esto aumenta las probabilidades de padecer distintos tipos de cáncer". 

De izq. a dch.: Irene López Rojo, Renán Otta, Javier Ruiz-Tagle, director de la revista de 'elEconomista' Sanidad, y Ricardo Cubedo. Fuente: Alberto Martin y David García Herranz.

La inflamación crónica asintomática es una aceleración de un proceso natural en el que se obliga a las células a dividirse más rápido de lo que deberían para reparar los daños. Esto puede producir las mutaciones que finalmente acaben degenerando en un cáncer. "La mayor parte de los factores que generan esta inflamación crónica asintomática son evitables", remarcó Cubedo.

Los hay de carácter local como el tabaco, el radón, los gérmenes... y de carácter general: una dieta pobre en fruta y verdura, el sobrepeso, el sedentarismo, el déficit crónico de sueño y el estrés. Por tanto, "se puede evitar una alta parte de cánceres con hábitos saludables", destacó Cubedo.

Un mensaje en el que coincidieron el resto de especialistas. Por ejemplo, "si dejásemos de fumar, el 50% de los tumores de vejiga en varones no se produciría", explicó Enrique Grande. Por su parte, Pilar López Criado indicó que "el 80% de mis pacientes tiene relacionado su tumor con el tabaco. Aunque en España ha bajado el número de fumadores, seguimos fumando mucho".

De hecho, más del 20% de españoles fuma a diario, un porcentaje que en el caso de los hombres asciende al 23%. "Darse cuenta de que la salud debe empezar por los hábitos de vida saludable es fundamental y quizá en los varones este aspecto no se ha cuidado tanto como en las mujeres", detalló la jefa de la Sección de Tumores de pulmón, Cabeza y Cuello y Melanoma. Asimismo, en los tumores digestivos influye mucho la dieta con baja cantidad en fibra y mucha cantidad de carne roja.

"Muchas veces se dice que el cáncer de colon es un marcador socioeconómico, ya que su incidencia aumenta mucho en los países desarrollados. En los países en desarrollo cuando las personas comienzan a adquirir estos hábitos de vida poco saludables aumenta mucho la incidencia de esta enfermedad", indicó Irene López Rojo.

Además de la dieta y el tabaco o el alcohol, el sedentarismo tiene un gran impacto. Respecto a esto Grande puso de manifiesto que "la grasa origina más predisposición al cáncer y el sedentarios favorece la grasa". En su caso, Ricardo Cubedo concluyó que "el cáncer es más prevenible de lo que pensamos. Hay muchos aspectos de hábitos de vida saludable que tienen un gran impacto".

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