Salud

El 50% de los diabéticos fallece por enfermedades cardiovasculares

  • La diabetes no controlada puede provocar infartos de miocardio, ictus, trombos e incluso ceguera

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de los niveles de glucosa en sangre. Afecta a más de cinco millones de españoles, pero podrían ser más si se incluyese el tercio de casos que permanecen fuera del diagnóstico. Si la enfermedad no se detecta o se trata adecuadamente se pueden ver afectados los vasos sanguíneos y diversos órganos, entre ellos el corazón. De hecho, se estima que el 50% de las personas con diabetes fallece como consecuencia de alguna enfermedad cardiovascular.

En la lista de complicaciones más graves y potencialmente mortales como consecuencia de la diabetes no controlada figuran un gran número de afecciones cardiovasculares: infarto de miocardio, ictus, trombos o insuficiencia cardiaca. Sin embargo, la ceguera, la insuficiencia renal o la amputación de miembros inferiores del cuerpo también se suman al listado de complicaciones que lastran la calidad de vida de los que la padecen.

La enfermedad afecta a cualquier órgano o tejido. "La diabetes es la primera causa de hemodiálisis o trasplante renal, pérdida de visión, amputaciones, etc. Se trata de una causa muy frecuente de absentismo, depresión y otras consecuencias en las esferas personales y sociales de las personas afectadas y sus cuidadores. La diabetes afecta eventualmente a cualquier órgano o tejido, por lo que evitar las complicaciones es nuestro objetivo fundamental", afirma Fernando Gómez Peralta, coordinador del Área de Diabetes de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

España es el segundo país con mayor prevalencia de esta enfermedad en Europa y el número de personas afectadas por la patología no ha parado de crecer en los últimos años. Concretamente, se ha incrementado un 42% desde 2019 y ya afecta a uno de cada siete adultos, según datos recientes de la Federación Española de Diabetes. Existen dos tipos de diabetes (tipo 1 y tipo2), pero la más frecuente entre la población es la tipo 2.

El aumento del número de personas con este tipo de diabetes se debe a una compleja interacción de factores socioeconómicos, demográficos, medioambientales y genéticos. En la 10ª Edición del Atlas de la Diabetes de la Federación Internacional de Diabetes (FID) se cita la urbanización, el envejecimiento de la población, la disminución de los niveles de actividad física y el aumento de los niveles de sobrepeso y obesidad como los principales factores que contribuyen a ello.

La diabetes más grave su asocia a la pérdida de peso, al cansancio o al aumento de la cantidad y la frecuencia de la orina. "La mayoría de las personas con diabetes son asintomáticas hasta que se desarrollan los propios síntomas del órgano afectado en cada una de las complicaciones crónicas o aguda. En la descompensación aguda, que puede ser la forma de diagnóstico en algunos casos, la hiperglucemia grave se asocia a pérdida de peso, aumento de la cantidad y la frecuencia de la orina, cansancio, visión borrosa, obnubilación y hasta coma", concluye Gómez Peralta.

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