Salud

Mírate las uñas: todo lo que dicen sobre la salud

  • El color oscuro está relacionado con el cáncer de piel
  • La moda de los esmaltes semipermanentes dificultan el diagnóstico de los profesionales

Las uñas sirven para más cosas que para deshacer un nudo o rascarse. También son un espejo del estado de la salud de las personas. Muchos médicos comienzan sus consultas evaluando las manos de sus pacientes ya que ofrecen y revelan pistas para llevar a cabo un diagnóstico a través de su color, forma y textura. "Pueden revelar enfermedades en los órganos que se manifiestan primariamente en las uñas", afirma la miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología, la doctora Lourdes Navarro.

El estado de las uñas revela enfermedades tanto benignas como graves. Dependiendo de la parte que esté alterada, se van a ver unas variaciones u otras. "En esas alteraciones viendo el signo clínico que domine, puedes más o menos interpretarlo y decir si al paciente le ha pasado algo y averiguar y diagnosticar enfermedades", recalca la doctora Lourdes Navarro.

Las uñas crecen alrededor de dos milímetros al mes, según los expertos. Presentan un crecimiento lento por lo que los síntomas de cualquier patología no empiezan a mostrarse inmediatamente, sino que se manifiestan al cabo de dos meses. No todos los cambios en las uñas son malos, algunos son inofensivos y otros son parte del envejecimiento. Incluso pueden ser un efecto secundario de algún medicamento.

A la hora de ir a la consulta del médico hay que llevar las uñas sin pintar. No obstante, con la moda de los esmaltes semipermanente las reglas del juego han cambiado y muchos se presentan con las uñas pintadas lo que dificulta el diagnóstico. "Los pacientes vienen, te enseñan las uñas pintadas y tienes que someterle a un tercer grado: ¿Te pintas las uñas? o ¿Qué tipo de esmalte utilizas?", recalca Navarro. Y es que, existen determinadas alteraciones que simulan enfermedades de las uñas y que son provocadas por los esmaltes permanentes. Si el paciente acude con las uñas pintadas no, el médico no puede ver el color, ni determinar lesiones que se tenga en la superficie, ni tampoco apreciar qué es lo que ocurre debajo de esta.

Las alteraciones de las uñas pueden presentarse en forma de color (negro, azul, verde, marrón y gris, entre otros). Este tipo de fenómenos se conocen como cromoniquia. Dentro de ellas, la más importante "es la melanoniquia que representa el color oscuro de las uñas y se relaciona con el melanoma, es decir un tipo de cáncer", recalca la miembro de la academia. Además, el color azul va asociado con problemas circulatorios, déficit de oxígeno, insuficiencia hepática, cardíaca, aunque no es específico de una única enfermedad. El color en las uñas que los expertos ven con más frecuencia en las consultas del día a día es el blanco.

Las uñas tienen una especie de luna media blanca en la base, justo por encima de la cutícula, denominada lúnula. Es más grande en el pulgar y disminuye de tamaño a medida que avanza hacia el meñique. En ella se encuentran los melanocitos que son las células que hacen que una persona se ponga morena. Un cambio de tamaño o de color indica una enfermedad subyacente. Por ejemplo, si esta se extiende hasta el final de la uña haciendo que la mayor parte de ella sea de color blanca, puede ser una señal de cirrosis o insuficiencia renal, entre otras. Además, según un estudio, si es de color rojo indica insuficiencia cardíaca. "En las psoriasis o en determinadas enfermedades la lúnula en vez de ser de color blanco puede estar parcheada, es decir, puede tener como redondeles de color sonrosado que eso lo que indica es que hay una inflamación debajo", cuenta la doctora Navarro.

Pueden presentar cambios en cuanto a forma y textura. Con el paso del tiempo, las personas van cumpliendo años y las uñas van envejecimiento y sufriendo un adelgazamiento. Al estar más delgadas sufren muchísimo más las consecuencias del lavado de las manos, el contacto con productos agresivos. Existen las "uñas de cuchara" que son aquellas que parecen como si del centro del lecho de la uña se hubiera sacado una especie de cuchara. Pueden ser un signo de un problema relacionado con la insuficiencia o sobredosis de hierro. Por otra parte, las uñas en palillo de tambor, es decir, la uña se curva alrededor de la punta del dedo agrandada, aparecen junto a problemas gastrointestinales, pulmonares o cardiovasculares.

Si la uña presenta una línea horizontal parecida a una hendidura ("Líneas de Beau"), se trata de una señal de que la persona ha padecido una enfermedad grave o de qué ha sufrido una lesión o conmoción en el sistema que ha hecho que las uñas dejen de crecer temporalmente. También pueden ser una señal de diabetes no controlada o un resultado del tratamiento de un cáncer o de la exposición de temperaturas frías en personas con determinadas patologías como la de Raynaud.

La leyenda urbana de las uñas y la leche

Las personas relacionan las pequeñas manchas blancas que aparecen en las uñas con el hecho de que tienen que tomar más leche porque no tienen calcio y "no tiene nada que ver". En la uña hay poca cantidad de calcio y la dureza de la uña no la determina este, sino la queratina y el azufre. "Es una leyenda urbana", recalca la doctora Lourdes Navarro.

El picoteado blanco muestra alteraciones en la matriz que aparecen por morderse las uñas, estar manipulando todo el rato la cutícula o por manicuras excesivamente agresivas. Producen alteraciones a nivel de la fábrica de la uña y esas variaciones son traumatismos de repetición en la zona de la matriz. "Hacen que la uña crezca desfigurada, porque hay una alteración en la que la latinización y aparecen esas manchas", indica Navarro. Además, las manchas blancas pueden ser signo de infecciones por hongos o determinados tumores.

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