Salud

Cinco recomendaciones para reducir los síntomas de las alergias estacionales

  • Las enfermedades alérgicas por pólenes afectan a más de ocho millones de personas en España

Las enfermedades alérgicas estacionales siguen aumentando cada año en nuestro país. Según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), las enfermedades alérgicas por pólenes afectan a más de ocho millones de personas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hacia el 2050 aproximadamente la mitad de la población mundial padecerá por lo menos algún trastorno alérgico. En la actualidad cerca del 40% de las personas ya cuenta con algún síntoma de rinitis o alergia en algún momento de su vida.

Las autoridades expertas en alergología señalan que este año, debido a la falta de lluvias en el otoño y en el invierno, se prevé que la primavera cuente con unos niveles de polen más bajos de lo habitual en casi la totalidad del país. Esto significa que se reducirán los síntomas alérgicos en los pacientes. Algunos de los signos más comunes de la alergia estacional son el picor en la piel y los ojos, estornudos o nariz que gotea, tos y picor en la garganta, así como silbido en el pecho.

"Las alergias estacionales afectan más al centro y sur de España. En las zonas costeras disminuyen porque el polen tiende a depositarse en el suelo. Por supuesto, alteran la calidad de vida del paciente en muchos aspectos cotidianos", señala Ana Martínez-Cañavate, presidenta de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pedriática (SEICAP).

El cambio climático está fomentando la aparición de muchas alergias. El aumento en la concentración, un mayor tiempo de exposición y una mayor agresividad son las tres circunstancias clave que favorecen el incremento de las enfermedades alérgicas por pólenes como consecuencia del calentamiento global.

Consejos para pacientes que sufren alergias estacionales

Las plantas liberan granos microscópicos de polen al aire durante su época de polinización. Estos granos se pueden desplazar a kilómetros de distancia por el viento, pudiendo causar síntomas en los ojos, vías respiratorias y piel de los pacientes alérgicos.

Cada planta tiene una época de polinización, pero en la mayoría de las especies coincide con la primavera. En los días de viento, secos y soleados hay más polen ambiental, mientras que su concentración disminuye en los días húmedos o de lluvia.

Desde SEICAP confirman que es prácticamente imposible evitar el contacto total con el polen, pero ofrecen una serie de consejos para reducirlo. Una de las recomendaciones más importantes consiste en conocer qué polen produce síntomas de alergia, y en qué meses poliniza en la zona cercana a la residencia del paciente, para evitar permanecer de forma prolongada en el exterior. La ventilación de la casa durante 30 minutos a primera hora del día y el cierre de ventanas, sobre todo por la noche, es vital para evitar la aparición de este tipo de alergias.

La utilización de mosquiteras en las ventanas y la pulverización del agua en las habitaciones es otra buena medida para arrastrar el polen hacia el suelo. Otro consejo sería realizar los desplazamientos en coche con las ventanillas bajadas y los filtros anti-polen en condiciones óptimas. Las gafas de sol y las mascarillas faciales específicas (homologadas anti-polen) también protegen del contacto directo.

Todas estas recomendaciones ponen de manifiesto que, con una correcta medicación sujeta a prescripción médica y llevando a cabo pequeños cambios en nuestra rutina, es posible reducir la posibilidad de sufrir síntomas de alergia estacional en nuestro día a día.

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