Salud

La musicoterapia, la máquina del tiempo de los pacientes con Alzheimer

  • Según la Sociedad Española de Neurología, 800.000 españoles padecen esta enfermedad

Cada día aparecen nuevas fórmulas con el objetivo de tratar enfermedades. Una de ellas, es la musicoterapia, una técnica que utiliza la música y la danza de forma adyuvante. Esta se utiliza como parte del tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el párkinson, el ictus o el Alzhéimer el cual lo padecen 800.000 individuos en el país, según la Sociedad Española de Neurología.

El impacto positivo de cantar, tocar o escuchar música en la salud mental es similar al experimentado con el ejercicio. No es extraño que escuchar temas animados para hacer ejercicio o tener una playlist que te ayude a dormir tenga resultados efectivos en el ser humano. Cuánta razón tenía Platón al decir: "La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo".

En los últimos años ha habido un gran incremento de personas que se benefician de los programas de musicoterapia. Sin embargo, la situación sanitaria que se lleva acarreando desde hace años ha reducido su desarrollo. No obstante, el incremento de las necesidades de salud mental o emocional está provocando una demanda de musicoterapeutas profesionales.

Las canciones consideradas arte tienen la capacidad de ayudar al ser humano. Lo que ayuda es la emoción, los sentimientos que sugiere o puede sugerir la pieza. La musicoterapia supone empatía, intimidad y comunicación. Esta puede formar parte del tratamiento de pacientes con Alzheimer.

La música actúa de múltiples formas en el cerebro y hay estudios que implican muchas zonas neuronales. Cada persona tiene una banda sonora que define su vida. "La música es algo muy emocional que acompaña al ser humano. Incluso nuestro lenguaje tiene un ritmo y tempo que hace que al hablar tengamos una musicalidad", cuenta Pilar Sánchez, neuróloga del hospital Puerta del Hierro apasionada por esta especialidad desde que era estudiante de medicina. Definitivamente la música es algo que está muy presente en el cerebro. Pero, ¿Cómo actúa en este?

Según los estudios, las melodías estimulan distintos circuitos cerebrales como el motor o el de la emoción. Esta libera hormonas como la oxitocina o la dopamina. Hay dos tipos de cerebro: el emocional que se encuentra en el hemisferio derecho y el verbal que se halla en el izquierdo. Aunque exista una dicotomía, este tiene infinitas cantidad de uniones de derecha a izquierda y viceversa. Por ejemplo, cuando una persona escucha una canción que le recuerda a alguien, la liberación de neurotransmisores es en todo el cerebro no en un sector. Esto hace que se pueda establecer que la música no se encuentra solo en uno de los lados. "Llevamos mucho tiempo hablando de los dos hemisferios. Yo creo que es una dicotomía que tenemos que romper un poco", afirma Sánchez.

La musicoterapia funciona como una máquina del tiempo, dependiendo al botón que se pulse esta emitirá una pieza o sonido que teletransportará al paciente a un momento o sensación de su vida. Pero, para que esta se ponga en marcha, según Enrique Pérez, neuro psicólogo en el Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer y otras demencias del Inmerso en Salamanca, "se deben conocer los gustos de los pacientes y la banda sonora que forma parte de su vida". Además, se llevará a cabo una evaluación para ver cómo responde a la música, si hay alguna dificultad y planificar el tratamiento acorde a a la persona. "Gracias a la gran variedad de tipos de musicoterapia se puede adaptar al tipo o grado de demencia", afirma Pérez.

Esta terapia tiene beneficios en el Alzheimer. En primer lugar, disminuye la agresividad, la agitación y las alteraciones de ánimo. Hay estudios que informan de que los pacientes en el momento en el que el sol se despide para dar paso a la luna, si escuchan su canción favorita la tasa de agresividad disminuye. Esto ocurre porque los circuitos de momentos musicales no están afectados por esta patología. "La música les permite identificarse por lo tanto tienen menos confusión y se sienten más a gusto", cuenta la neuróloga. Por otro lado, la musicoterapia mejora las capacidades cognitivas como la afluencia verbal o la búsqueda de palabras. También reduce la ansiedad de las personas con demencia.

A corto plazo hay una mejoría en el estado de ánimo, es decir, demuestran más emociones positivas y reduce algún síntoma o alteración del comportamiento como la angustia; y a largo plazo presenta una estimulación del lenguaje, son capaces de de mantener más tiempo este tipo de capacidades, y una mejoría en general. No obstante, los resultados depende del grado de demencia del paciente.

La musicoterapia se lleva a cabo en instituciones públicas y privadas, aunque predomina en esta última. Según AEMP, en nuestro país se utiliza desde hace tiempo en algunos hospitales como terapia coadyuvante de otros tratamientos socio sanitarios, aunque hay mucha distancia aún con lo desarrollado que está en otros países como Estados Unidos, que la considera una de las profesiones del futuro, Reino Unido, Alemania, o Austria, entre otros.

Muchos profesionales piensan que esta debería formar parte de la sanidad pública. "Creemos que todas las terapias no farmacológicas que demuestren algún beneficio deberían estar accesibles a los pacientes a nivel público. Existen pocos centros que lo hagan", declara Enrique Pérez. Pero, no solo la musicoterapia sino otro tipo de terapias relativas al bienestar mental. "Creo que todas las terapias están infravaloradas en la seguridad social, empezando por la psicoterapia. Hay falta de psicólogos y lo estamos viendo con la importancia de las enfermedades mentales", reclama Pilar Sánchez.

El Alzheimer roba sin permiso los recuerdos de los personas que lo padecen. La musicoterapia es la fórmula, el método o la máquina del tiempo adyuvante al tratamiento establecido que ayuda a los pacientes, aunque sea por un momento a reforzar su identidad, recordar o revivir sensaciones pérdidas. No obstante queda mucho por investigar y, según las personas que han participado en este reportaje, es necesario convertirla en parte de la sanidad pública.

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