Salud

Lecciones aprendidas en un año de pandemia

  • Tras estos meses, los sanitarios han aprendido a anticiparse al virus
  • Los profesionales piden a la ciudadanía cumplir con las medidas
Trabajadores de Quirónsalud

"Hemos aprendido a valorar más la vida". Esta es una de las reflexiones de Elisa Ramos Pareja, enfermera supervisora de Críticos y Urgencias en el Hospital Quirónsalud Málaga. Y es que, si bien uno de los mantras más repetidos cada 31 de diciembre es el de ¡que tengamos salud!, ha tenido que ser la llegada de una pandemia la que de verdad nos haga conscientes de lo que entraña esa frase. Solo en España han perdido la vida más de 76.800 personas a causa de la Covid-19, y se han infectado más de 3 millones de personas.

Pero la salud no es lo único que ha ganado relevancia para la sociedad. También lo ha hecho el sistema sanitario, que supone el primer batallón de contención contra este virus. Sus elevadas jornadas de trabajo, su esfuerzo, sus conocimientos, su profesionalidad y dedicación han evitado que las cifras de fallecidos que arrastra esta catástrofe sanitaria sean mayores, que aquellos que han tenido que afrontar esta enfermedad con la única compañía de la soledad se hayan sentido más arropados, o que los que por desgracia nos han dejado, hayan tenido una mano a la que agarrarse hasta el último momento.

"Hemos aprendido a aprovechar más el tiempo, los momentos, las pequeñas cosas. Lo reconfortante que puede llegar a ser un abrazo o ver a alguien al que quieres. Hemos aprendido lo importante que es el trabajo en equipo y que con esto pocos retos se resisten", continúa Elisa Ramos. Precisamente su campo, el de la enfermería, ha sido uno de los que más protagonismo ha adquirido desde marzo de 2020, no solo por el cuidado hacia los pacientes, sino porque han demostrado su versatilidad y una capacidad de adaptación en tiempo récord.

Elisa Ramos, enfermera supervisora de Críticos y Urgencias en el Hospital Quirónsalud Málaga, junto a sus compañeros

"La motivación de la enfermería siempre es ayudar, apoyar, tranquilizar y cuidar a ese paciente que ha entrado en tu servicio por el motivo que sea", señala Laura Gorris, enfermera supervisora de Urgencias y Críticos del Hospital Quirónsalud Valencia, quien destaca que "los sanitarios siempre hemos estado y siempre estaremos ahí, esta enfermedad nos ha hecho, simplemente, más visibles".

Para ambas profesionales, además del cansancio físico y emocional, uno de los peores trances durante estos meses ha sido la imposibilidad de compartir tiempo con sus seres queridos. En el terreno laboral, "lo más complicado ha sido enfrentarse todos los días a la muerte, ver pacientes que en pocos días empeoraban de forma muy grave", apunta Laura Gorris. "He visto a compañeros intentar sacarle una sonrisa a un paciente después de haberse secado las lágrimas por haber perdido a otro", recuerda Elisa Ramos.

Más preparados

"Un año después del inicio de la pandemia tenemos un mejor conocimiento del virus, de su forma de transmisión, mayor experiencia en la terapéutica del cuadro clínico y la esperanza de que la vacuna permita un aplanamiento de la curva y que, poco a poco, se vuelva a la normalidad, aun sabiendo que el coronavirus permanecerá y serán necesarias medidas preventivas periódicas por un largo tiempo", reflexiona Angel Charte González, jefe del Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona.

Los internistas prestan una atención integral a los problemas de salud, orientan el diagnóstico y plantean las exploraciones complementarias a seguir para solucionarlos. Lo hacen de forma coordinada con los servicios hospitalarios, con la atención primaria y sociosanitaria.

"Somos el médico de cabecera en los centros hospitalarios atendiendo las urgencias y coordinando las necesidades del paciente en el centro, llevando la hospitalización de los enfermos Covid junto con los demás pacientes afectos de enfermedades crónicas multisistémicas, enfermedades cardiovasculares, enfermedades autoinmunes sistémicas, enfermedades raras y pacientes donde el envejecimiento es un factor más de enfermedad", explica el doctor Charte.

Angel Charte González, jefe del Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona

Durante la pandemia se ha visualizado el papel coordinador y la capacidad de adaptación a las nuevas demandas. Se ha reforzado el papel de líder en los equipos multidisciplinarios y el gran conocimiento en las afecciones multisistémicas.

En los días más duros de marzo llegaron a tener más de 200 pacientes ingresados con Covid, sin contar los pocos enfermos que tenían con otras patologías. "En las urgencias solo atendíamos a Covid, parecía que las otras enfermedades hubieran desaparecido, no entraban más que positivos", recuerda el internista.

Otra de las especialidades que ha cobrado una gran relevancia a raíz de la pandemia ha sido la de Neumología. "Es una especialidad poderosa, clave, que se ha subespecializado mucho, y donde hay mucho intervencionismo. Creo que, hasta ahora, era bastante desconocida para la población general porque no se publicitó tanto como la cardiología y otras tantas especialidades con bastante menos complejidad o similar. Cierto es que, para vivir, el corazón tiene que latir, el cerebro debería funcionar y los músculos moverse: nada de esto ocurre sin oxígeno. Nosotros hacemos que ocurra", destaca Sarah Heili, responsable de la Unidad de Cuidados Intermedios Respiratorios (UCIR) del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz en Madrid. Esta especialista se percató de la gravedad de la situación cuando observó daños pulmonares severísimos o hipoxemias incompatibles con la vida. "Reconozco que estoy cansada y no estaba acostumbrada a ver la muerte tan de frente. Pero ahora conocemos cómo se comporta el germen y cómo manejarlo".

Un punto en el que coincide Angel Charte: "Hemos aprendido mucho de lo sucedido y ahora en cuestión de minutos estamos preparados para organizarnos y coordinarnos, podemos tener una previsión de cómo evolucionarán las cosas y eso nos permite anticiparnos".

Sarah Heili, responsable de la Unidad de Cuidados Intermedios Respiratorios (UCIR) del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz en Madrid

Todos los servicios y equipos han tenido que reestructurarse en tiempo récord, creando nuevos equipos, reorganizando el sistema interno, haciendo circuitos bien diferenciados, contratando a personal extra, rehaciendo turnos de trabajo, coordinando las diferentes áreas...

Un reto que, como indican estos expertos, les ha supuesto estar agotados física y psíquicamente, si bien eso nos les impide seguir estando en primera línea para continuar con la lucha. "Como se dice, estamos hechos de una pasta especial, lo cual no quiere decir que nuestro estado de ánimo no esté mermado, lo está, porque ver mejorar las cosas y volver atrás al poco tiempo, ola tras ola, se hace muy cuesta arriba", incide Laura Gorris.

A este respecto, uno de los aliados de los profesionales sanitarios para abordar una situación de este calibre son las vacunas. En España ya han recibido la pauta completa más de 3 millones de personas y el objetivo es que el 70% de la población esté inmunizada en el mes de agosto. "La vacuna será el mejor método preventivo, disminuirá la casuística y mejorará el pronóstico de los enfermos Covid. Esto se debe transmitir a la población para conseguir que se vacune la mayoría, porque no se trata de no infectarse sino de romper la cadena de transmisión y evitar que otros se infecten", apunta el jefe del Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona.

Eso sí, advierten de que hay que seguir tomando medidas de precaución. Así, Elisa Ramos reclama que la ciudadanía "por favor, se rija a las recomendaciones que hacen los expertos, que actúe con sensatez y seguridad para evitar que volvamos a esas situaciones tan críticas por las que hemos pasado todos".

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