Salud Bienestar

La carne de este animal gana en proteínas al pollo o a la ternera

  • Un estudio analiza cómo transforman el alimento en crecimiento
  • Su producción emite menos emisiones de CO2 y requiere menos agua
Pitón reticulada (Malayopython reticulatus). / iStock

El cambio climático, la propagación de nuevas enfermedades y la disminución de los recursos naturales ponen en peligro la seguridad alimentaria. Por ello, muchos investigadores centran sus esfuerzos en hallar nuevas formas de alimentación, que sean más sostenibles y que no menoscaben el factor nutricional. En este sentido, un estudio publicado en la revista Nature apunta que la carne de pitón podría presentar numerosas ventajas respecto a la producción de carne avícola y vacuna en términos de sostenibilidad y nutrición.

La investigación, dirigida por el herpetólogo Daniel Natusch, de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Macquarie (Australia), llevó a cabo diferentes comparaciones sobre pitones reticuladas (Malayopython reticulatus) y pitones birmanas (Python bivittatus) cultivadas en granjas comerciales de pitones del sudeste asiático, en Tailandia y Vietnam. Las serpientes, sometidas a diferentes regímenes alimentarios, traducían el alimento ingerido en un aumento de peso más eficiente en comparación con el ganado convencional.

"Descubrimos que las pitones crecieron rápidamente hasta alcanzar el 'peso de sacrificio' dentro del primer año tras la eclosión. En términos de ratios de conversión de alimentos y proteínas, las pitones superan a todas las especies agrícolas principales estudiadas hasta la fecha", indica Natusch en un comunicado.

Además de poseer más concentración de proteínas, la producción de serpientes supone otras ventajas en comparación con la producción del ganado tradicional. Los reptiles requieren menos agua para sobrevivir "e incluso pueden vivir del rocío que se deposita en sus escamas por la mañana", añade el investigador. Del mismo modo, requieren muy poca comida para subsistir, y su alimentación en buena medida se compone de roedores y otras plagas que atacan los cultivos.

Europa, a la cola en su consumo

Aunque en Occidente pueda parecer descabellado, la serpiente se consume ampliamente en China y en el sudeste asiático, así como en partes de América Latina y África. Su carne es blanca y baja en grasas saturadas, además de rica en proteínas. "A pesar de que el cultivo de pitones a gran escala está bien establecido en Asia, ha recibido poca atención por parte de los principales científicos agrícolas", afirma Natusch.

La propuesta de este investigador adquiere más relevancia en un contexto como el actual, en el que la ganadería consume grandes cantidades de agua (especialmente la destinada a producir el alimento que ingieren), genera grandes cantidades de residuos y emite aproximadamente el 10% del dióxido de carbono mundial que emitimos a la atmósfera.

"Nuestro estudio sugiere que su cultivo como complemento de los sistemas ganaderos existentes puede ofrecer una respuesta flexible y eficiente a la inseguridad alimentaria mundial", concluye el investigador.

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