Retail - Consumo

Apicultores al límite: suben los costes de producción sin poder vender la miel

  • Los productores de venta al por mayor no han podido dar salida comercial a la producción de 2022 mientras las importaciones de terceros países crecen
  • Algunos apicultores han anunciado la venta o cierre de sus explotaciones apícolas
  • En Aragón, hay alrededor de 2.000 explotaciones apícolas con una producción de unas 80.000 toneladas
Los apicultores demandan ayudas para paliar el aumento de los costes de producción. Foto: Anas Alkharboutli / Europa Press
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Los productores de miel denuncian la falta de ayudas a este sector en un momento en el que han visto aumentar los precios del combustible y de los piensos para las colmenas sin recibir ayudas.

Este aumento de los costes de producción ha puesto en jaque al sector de la apicultura, que ya venía atravesando dificultades en años anteriores por el aumento de las importaciones de la miel de terceros países, entre otros factores. Una situación que se ha agravado por este incremento de los precios de los carburantes y los piensos para alimentar las colmenas y la imposibilidad de vender a la industria la miel producida, y la subida de las materias primas.

"Cuando se vende, no se llega a los costes de producción. Se oferta a 3,20 euros el kilo y los costes este año han sido de entre 4 y 4,50 euros el kilo", afirma Pedro Loscertales, responsable apícola de COAG y apicultor de Castelflorite, en Huesca, a elEconomista

La miel procedente de China se vende a 1,50 euros el kilo con arancel y la de Ucrania a 1 euro el kilo sin arancel

"Mantener nuestra explotación sube prácticamente el 100%", añade el responsable de COAG, quien señala que existe una "falta de interés en la industria" por comprar la miel española. De hecho, los problemas en la venta de miel se concentran en aquellos apicultores que comercializan al por mayor, ya que en la venta al por menor sí se ha podido dar salida a la producción.

Esta situación se produce a pesar de que en España crecen las importaciones de miel de terceros países. En concreto, en 2022, se importaron 35.260 toneladas, alcanzando cifra récord. De ellas, alrededor de 7.000 toneladas proceden de China y unas 4.000 de Ucrania.

En ambos países, el precio de la miel es inferior. En concreto, la miel de Ucrania llega a España con un precio de 1 euro el kilo sin arancel y la de China a 1,50 euros el kilo con arancel. "No se entiende", afirma Loscertales, quien incide en que hay que tener en cuenta que sin apicultura y abejas pierde toda la sociedad porque "la miel China no poliniza en España y sin polinización no hay alimentos ni biodiversidad. No se valora la labor de polinización de la abeja".

La producción en un año normal, suele situarse en unas 80.000 toneladas en Aragón, comunidad aragonesa en la que hay alrededor de 2.000 explotaciones de las que 400 son profesionales. No obstante, estas cifras podrían variar, puesto que hay apicultores que han anunciado la venta o cierre de sus explotaciones.

La situación del sector se ha denunciado en Zaragoza en una concentración, organizada por UAGA-COAG, frente al Palacio de la Alfarería, sede de las Cortes de Aragón. Un acto en el que también se han demandado medidas para apoyar la producción y la comercialización y mercado de la miel, así como en materia de proyectos legislativos.

En relación a la producción, los apicultores piden al Ministerio de Agricultura ayudas directas por colmena para los productores profesionales para superar esta crisis, al igual que se han concedido a otros sectores con el fin de paliar los efectos de la guerra de Ucrania.

El objetivo de estas ayudas directas es compensar parcialmente el sobrecoste de mantenimiento de las colonias de abejas y la pérdida de producción en el marco de un contexto de grave crisis de mercado. El importe de estas ayudas debería ser de 10 euros por colmena para todas aquellas censadas en REGA a fecha de 1 de enero de 2022 y gestionadas por ATP, estableciéndose un límite de ayuda por explotación de 1.000 colmenas.

Los apicultores también demandan incluir al sector profesional entre los sectores a los que se prorroga en 2023 la ayuda de 20 céntimos por litro de combustible para paliar el gasto en carburante en las explotaciones apícolas profesionales, estantes o trashumantes. El coste de producción es el que más condiciona la cuenta de resultados, habiendo aumentado por el incremento del precio de los carburantes y la necesidad de realizar más desplazamientos para buscar más floración para no tener que alimentar las colmenas por no haber miel.

En materia de comercialización y mercado de la miel, los apicultores piden al Ministerio de Agricultura que se aproveche la próxima Presidencia española del Consejo de la Unión Europea para liderar a nivel europeo la modificación de la Directiva de la Miel y del Código Aduanero de la Unión.

Con esta medida, se pretende que el verdadero origen de la miel comercializada en España se refleje de forma correcta en el etiquetado, facilitando información transparente a los consumidores sobre el origen de los productos apícolas que consumen.

Los apicultores igualmente exigen un mayor control de calidad de las mieles importadas y de las posibles adulteraciones, así como de la envasada en el mercado interior en España.

En relación al mercado, otra de sus reivindicaciones se centra en que la industria y la distribución no obligue a vender a bajos precios, práctica que consideran desleal e inaceptable y sobre la que apuntan que no puede convertirse de facto en una amenaza estructural de cada campaña apícola.

Referente al marco legal, los apicultores rechazan las nuevas exigencias burocráticas para las explotaciones apícolas españolas. En este sentido, explican que el Ministerio de Agricultura debe atender con flexibilidad a las particularidades del sector en la futura aplicación de los reales decretos de trazabilidad, identificación y registro de determinadas especies animales, así como de veterinario de explotación y plan sanitario integral. Son exigencias sobre las que inciden que no aportarán ninguna mejora a las explotaciones ni consumidores, pero sí perjudicarán a las explotaciones apícolas familiares y profesionales.

Los apicultores demandan a su vez promover la autorización de nuevos medicamentos y más eficaces contra varrosis para que los apicultores puedan hacer frente a esta enfermedad parasitaria endémica y sortear la creciente resistencia a este parásito con los acaricidas actuales.

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