Retail - Consumo

Los supermercados refuerzan su competitividad y hacen frente a los nuevos costes regulatorios

  • El sector retail considera imposible soportar el aumento de los gastos sin trasladarlo al consumidor
Madrid

Las nuevas regulaciones del gobierno al sector retail y, especialmente, los impuestos a la distribución, traeran 30 nuevos costes regularios este año. Estos afectarán a los, ya mermados, márgenes de beneficios de las empresas y acabarán trasladándose, en última instancia, a los consumidores. Se trata de una situación que viene a agravar el escenario de inflación y subida de precios que se ha producido tras la pandemia de la Covid-19 y que se ha intensificado a causa de los últimos acontecimientos geopolíticos.

Estas fueron algunas de las conclusiones alcanzadas por los participantes de la tercera mesa de debate Los retos de la distribución: residuos, desperdicio e inflación, del II Foro de Retail y Gran Consumo, organizado por elEconomista.es con el patrocinio de Aecoc, AMC Group, Calvo, Consum, Danone, Deloitte, Dia, Econocom, Goiko, Inetum, Last.app, McDonald's, Restaurant Brands Iberia y Tendam.

"El gran sacrificado es el margen. Estamos en un sector altamente competitivo y nos vemos obligados a actuar y a tener esa mirada a corto plazo, para poder trasladar a los clientes las mejores propuestas", explicó Pedro Galdós, jefe de Marketing y RSC de Uvesco. Sin embargo, también reconoció, "va a haber que repercutir los costes regulatorios, en la medida que tengamos más, ya que va a redundar en las tensiones inflacionistas".

Alejandro Martínez Berriochoa, director de salud y sostenibilidad del Grupo Eroski, se mostró de acuerdo respecto a los intentos por parte de los comercios de proteger a los clientes del aumento de los precios. "Estamos viendo como la cesta de la compra de nuestros clientes ha subido apenas un 3,5%, cuando los datos inflación son muy superiores. Esto significa que estamos consiguiendo asumir una parte muy importante de este proceso inflacionario. De hecho, nuestros resultados del primer semestre de este año son un 11% inferiores a los que tuvimos el año pasado en el mismo periodo. Esto es una prueba de que estamos afectando nuestro margen, que es de muy pocos puntos porcentuales, para conseguir hacer de colchón ante los incrementos de precio que nos vienen desde arriba y que no queremos trasladar al cliente", afirmó. Sin embargo, de acuerdo con su experiencia, "no es posible aguantar esa subida de costes sin repercutirlos de alguna manera en el precio final".

Por su parte, David Chica Marcos, director general de Mercamadrid, aclaró que "el sector de la distribución y de la alimentación no es un sector inflacionista" sino que es "muy eficiente, con una formación de precios transparente". Según él, esto implica que "tiene unos márgenes muy estrechos que se ven afectados por los factores externos, como la electricidad en el caso de la alimentación fresca, que necesita mantener la cadena de frío". Sin embargo, quiso trasladar un mensaje de tranquilidad, ya que "no se están viendo movimientos especulativos en precios y se está retrasando lo máximo que se puede el traslado de esos sobrecostes al consumidor final".

Y es que, no solo las nuevas regulaciones afectan a los márgenes de los productos, sino que "el sector de la distribución está viéndose penalizado por muchas otros aspectos: el coste de la electricidad, el coste de los materiales, las dificultades para abrir franquicias...", tal y como resaltó Jesús Bermejo de la Insúa, director Tiendas de Proximidad y Franquicias de Carrefour España.

Por ello, incidió en la necesidad de que los propios distribuidores lleven a cabo iniciativas para que los consumidores no se vean afectados por los costes. "Nosotros hemos sido capaces adaptarnos: hemos tenido que reducir los beneficios para favorecer al cliente, pero también hemos sido capaces de inventar iniciativas en este sentido. Ahora mismo, tenemos el compromiso Carrefour, que son 10 medidas pensando fundamentalmente en mantener el poder adquisitivo de nuestros consumidores. Por ejemplo, hemos lanzado el abono en productos frescos, los mini precios, ahorros en gasolina..."

"La gente tiene menor cuota de bolsillo y más dificultades añadidas. En este sentido, desde luego, los costes regulatorios que se están implantando por parte del Gobierno no están ayudando a bajar los precios", denunció Quiles.

Cambios en el consumo

De acuerdo con los ponentes, se están produciendo variaciones en el comportamiento del consumidor a la hora de realizar compras.

"La tendencia al consumidor está virando, como ocurre en absolutamente todas las crisis económicas que hemos tenido a lo largo de la historia", especificó el director de Relaciones Externas de Consum, "en el periodo 2007-2014 hubo un cambio de tendencia absoluta y, en la actualidad, también lo estamos notando desde el último trimestre del 2021, cuando empezaba a repuntar altamente ya la inflación". El experto resaltó que se están dando dos fenómenos coincidentes en el consumidor, "en primer lugar se están comprando productos de menor valor añadido respecto a lo que ocupaba anteriormente. Por ejemplo, si antes el cliente compraría ternera gallega ahora compra lomo o pollo. Es una primera tendencia que hace bajar, obviamente, la facturación y, por tanto, el margen". Asimismo, se produce un segundo cambio, que consiste en que "el consumidor está adquiriendo el hábito de comprar cada vez más producto de marca propia".

Y es que, tal y como reseñó la fundadora y CEO de Soysuper, "los clientes están muy sensibles al precio". Según ella, es el motivo por el cual "la gente sigue yendo a comprar en físico" porque "les resulta más económico en términos de transporte y de logística".

Puede ver la jornada completa aquí:

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