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En verano, más precaución que nunca ante las intoxicaciones alimentarias

  • La salmonella es la bacteria más peligrosa junto con el anisakis

La intoxicación alimentaria es un problema muy serio; pero en verano, debido a las altas temperaturas, se deben extremar las precauciones pues las bacterias tienden a sobrevivir a temperaturas entre los 36ºC y los 37ºC. Además, se estima que el 50% de las intoxicaciones se producen en los hogares.

Uno de los alimentos más peligrosos en verano son los huevos y sus derivados, como la tortilla o la mayonesa, que no deben estar más de 24 horas en la nevera. Según la OCU, el huevo provoca el 23% de las intoxicaciones alimentarias en España debido a la bacteria conocida como la salmonella.

Por otro lado, un 9% y un 6% de las intoxicaciones se debe al pescado y marisco respectivamente. Cada vez hay más casos de intoxicaciones por pescado crudo o semicrudo, debido a que no se ha congelado previamente correctamente. Para evitar las larvas de anisakis, el pescado se debe congelar a 20ºC bajo cero durante al menos cinco días. En el caso de los mariscos, los moluscos con la concha grande son los más peligrosos porque son los que más bacterias concentran.

Como prevenir las intoxicaciones

Ante estos casos más significativos de intoxicaciones, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aconsejado "no tomar leche cruda sin tratamiento térmico previo. Las carnes, el pescado y los productos de repostería deben estar refrigerados o congelados. En los establecimientos de restauración es obligatorio el empleo de ovoproductos en la elaboración de platos con huevo crudo como mayonesas, salsas o cremas, en los que no se alcancen los 75°C. Si se preparan estos alimentos en casa hay que consumirlos inmediatamente o conservarlos en frío y desechar las sobras".

Asimismo, si se quieren conservar los alimentos ya cocinados se deben guardar a 5ºC como máximo o congelados. Además, se debe evitar sobrecalentar los alimentos ya cocinados. "Un alimento cocinado puede volver a contaminarse por contacto con los alimentos crudos o con objetos que anteriormente hayan contactado con un alimento crudo (cuchillos, tablas, superficies o trapos). El trapo de cocina o la bayeta pueden ser un vehículo de contaminación por lo que es preferible emplear papel de cocina", aseguran desde la OMS.

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