Ranking Innovación Universidades

La formación se digitaliza y se personaliza

  • Una demanda que ya no distingue entre formación presencial, híbrida u online
Madrid

Adquirir conocimientos está de moda. Según los datos obtenidos por el Graduate Management Admission Council (GMAC), una organización sin ánimo de lucro que presta servicios y productos a instituciones académica y alumnos, las solicitudes para las escuelas de negocio de todo el mundo aumentaron un 2,4% en 2020, revirtiendo la disminución del 3,1% experimentada en 2019. Es probable que, como sostiene Rahul Choudaha, director del GMAC, la fuerte demanda sea sostenible durante los próximos tres o cuatro años.

Una demanda que ya no distingue entre formación presencial, híbrida u online. Las universidades y las escuelas de negocio ofrecerán másteres, programas y cursos en diferentes formatos con el objetivo de adaptarse a las necesidades de los estudiantes y con un contenido de la misma calidad. El concepto online cuando se habla de formación ha dejado de ser una opción secundaria, tanto para las instituciones educativas como para los profesionales. Ya dejó de serlo a raíz de la pandemia, pero al ver que el canal digital ha sido el que ha permitido sobrevivir a las instituciones educativas, estas han decidido seguir apostando por la digitalización de la formación.

La pandemia y el confinamiento provocaron que muchas personas quisiesen dedicar parte de su tiempo a la adquisición de nuevas habilidades. Para muchos era la primera vez que se sumergían en las aguas de la educación a distancia. Allí encontraron una oferta educativa amplísima: desde tutoriales en plataformas de vídeo hasta certificados de las grandes tecnológicas, pasando por empresas emergentes dedicadas a la formación. También la oferta de universidades y escuelas de negocios, un tipo de formación con todas las garantías —pues detrás permanecen unas siglas que llevan años ofreciendo formación reglada a miles de estudiantes— y cuyos conocimientos son los más demandados por el mercado laboral.

El acceso a una formación online de calidad es imprescindible para los profesionales que desean adquirir diferentes conocimientos y así poder practicar tanto el upskilling como reskilling dentro de sus organizaciones. La disrupción tecnológica crea tensiones en el mercado laboral, pero también abre la puerta a la demanda de nuevas competencias. Las instituciones educativas presentes en este especial han sido reconocidas por su labor a la hora de atajar las necesidades de formación del mercado laboral.

La mayor parte de las universidades y escuelas de negocio que han participado en esta clasificación asegura que, tras dos cursos afectados por la pandemia, sus instituciones continúan formando al profesorado en competencias digitales para que estos puedan formar a los alumnos de la mejor manera posible. Además, las inversiones en digitalización, lejos de haberse visto reducidas, se han consolidado en el curso pasado, una tendencia que prevén mantener en este 2022. Otra de las tendencias que se ha afirmado a lo largo de los tres años que elEconomista lleva publicando este ranking es la monitorización de los estándares de calidad y engagement de la formación a distancia para corregir posibles desvíos o ineficiencias durante el proceso educativo.

Esta es la metodología que se ha seguido a la hora de elaborar este ranking:

- Políticas de transformación digital (25% del total): elEconomista ha medido el empeño de las instituciones educativas para adaptar su oferta educativa y preparar a sus docentes en la dirección que indica la Cuarta Revolución Industrial, con formatos y metodologías digitalizadas.

- Consolidación digital tras la pandemia (5%): esta dimensión mide la constancia de las instituciones educativas en la digitalización después de dos años de la crisis provocada por la Covid-19.

- KPI´s feedback de estudiantes (20%): esta dimensión mide el grado de satisfacción del participante tanto con la metodología aplicada como con el grueso del programa cursado, además del potencial ascenso profesional en el futuro inmediato.

- Porfolio digital (20%): aquí se evalúan las temáticas impartidas por las instituciones, valorando así su adaptabilidad a la Cuarta Revolución Industrial. Desde los planes de estudios hasta los programas innovadores que se centren en torno a la nueva realidad económica e industrial. Las temáticas mejor valoradas son, por lo tanto, las que contribuyen a aumentar la competitividad y catalizan el desarrollo.

- Metodología de enseñanza digital (10%): esta dimensión evalúa la relación entre los participantes de la comunidad educativa, así como el equilibrio entre contenido teórico y práctico. elEconomista valora la estabilidad entre aprendizaje individual y grupal.

- Capacidades tecnológicas (10%): esta dimensión aborda la compatibilidad entre las tecnologías implementadas y la interacción participante-docente, así como el acceso a herramientas de orientación online.

- Proceso de admisión (5%): aquí se analiza la información ofrecida sobre los requisitos de acceso para reflejar la diversidad de perfiles. Se califica, además, que los criterios que guíen el proceso de admisión sean objetivos y estén claros para los participantes. En este apartado se evalúa la inclusión, integración y representatividad internacional.

- Política de precios (5%): esta dimensión mide el abanico de ayudas a los perfiles más desfavorecidos económicamente, evaluando así tanto la situación, los méritos, las calificaciones, los costes de oportunidad y los gastos derivados de cada participante.

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